La alteración de la flora intestinal, clave en las patologías infantiles

23.07.2017 | 00:07

El aumento de patologías como alergias, dermatitis atópica o asma en niños parece estar íntimamente relacionado con la alteración de la flora intestinal debido, entre otros factores, a una mala alimentación durante la infancia e, incluso, de la madre durante el embarazo.

Así lo afirma el dietista, nutricionista, investigador y docente de la Universidad de Valencia, Jesús Sanchís. En una entrevista concedida a Efe, este experto ha explicado que la microbiota intestinal (los microorganismos de los intestinos) empieza a programarse desde la gestación, por lo que resulta trascendental que los progenitores cuiden su alimentación incluso antes del nacimiento.

La "disbiosis" de la microbiota (así se denomina a la alteración) también puede estar relacionada con futuras enfermedades autoinmunes o metabólicas, como por ejemplo la obesidad o la resistencia a la insulina, cada vez más presentes entre la población infantil.

Entre los factores que pueden contribuir a dicha variación negativa se encuentra la toma de antibióticos o fármacos en general, como el extendido omeprazol; también el parto por cesárea o la lactancia artificial, que contribuyen a una microbiota "diferente y peor", tal y como indica Sanchís. La falta de ejercicio físico y el desarrollo de los pequeños en ciudades alejadas de la naturaleza son otros componentes que debilitan su sistema inmunológico.

Sin embargo, a pesar de todos estos factores, el más importante termina siendo, por evidente, la alimentación. A una edad temprana, Sanchís recomienda una dieta basada, principalmente, en frutas, hortalizas y tubérculos, evitando productos "altamente procesados" como los potitos o la bollería industrial. El motivo es que suelen contener cantidades de azúcares, edulcorantes artificiales, grasas perjudiciales, emulsionantes y otros aditivos que perjudican a la microbiota. Esta recomendación se extiende más allá de la infancia, puesto que es imprescindible para que los adultos también dispongan de una microbiota sana y se muestren coherentes con el mensaje que trasladan a los niños.

En cuanto a los bebés, "no hay nada mejor que la leche materna" ya que contiene probióticos (microorganismos vivos procedentes del intestino de la madre) y prebióticos (el alimento de los probióticos), claves para una salud intestinal idónea.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine