08 de marzo de 2017
Día Internacional de la Mujer

Pasión por su profesión

Yolanda Luaces, Rosa Navarro, Beatriz Trujillo y Nieves Pérez hablan del papel de la mujer en el sector de la Ingeniería Industrial de las Islas

08.03.2017 | 12:21
Un momento de la mesa redonda celebrada en el COIITF.

La Universidad

  • En el ámbito universitario Rosa Navarro lamentó que el número de mujeres que cursan ingenierías sigue siendo bajo. Para Nieves Pérez "en las casas sigue existiendo ese rol de profesiones de hombres y profesiones de mujeres. Para mi también es importante que el docente haya trabajado antes en el sector". Para finalizar Luaces comentó "Es muy satisfactorio ver cómo mis compañeras de carrera y amigas desempeñan puestos de responsabilidad y se sienten realizadas, algo en lo que me incluyo, con lo que hacen".

El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife (COIITF) acogió en la tarde de este pasado lunes una mesa redonda donde cuatro de sus colegiadas hablaron de la profesión. El encuentro tuvo lugar con motivo de la celebración este miércoles del Día de la Mujer y fue moderado por Yolanda Luaces, técnico de Procesos y Sistemas de Gestión en Coca Cola European Partners y miembro de la junta directiva del propio Colegio.

Tomaron parte en el encuentro Rosa Navarro, profesora en la Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología de la Universidad de La Laguna; Beatriz Trujillo, proyectista, profesora también en la Escuela de la ULL y técnico en el Ayuntamiento de Arafo; y Nieves Pérez, técnico de Mantenimiento y Calidad de Suministros en Endesa.

Las cuatro hablaron con pasión de su profesión, que eligieron por vocación y que las ha llenado la vida. Conversaron de su pasado como estudiantes en Gran Canaria, de sus inicios, del presente y del futuro. "No nos sentimos distintas", resumieron las participantes en el debate.

La mujer siempre ha sido minoría en la carrera de Ingeniería Industrial, a pesar de que el porcentaje de estudiantes universitarias ha crecido hasta el punto de superar al número de alumnos, suelen decantarse por ramas como la sanitaria o educación. Otra muestra es que el COIITF cuenta con 57 colegiadas, lo que supone el 12,21%.

"Nunca fui consciente de haber elegido una carrera de hombres. Nunca tuve esa sensación, aunque cuando lo comenté en casa mi madre me dijo que no la veía como una profesión para una mujer", explica Rosa Navarro, la más veterana de las participantes.

"Me atrajo la profesión quizá porque mi padre era ingeniero industrial", comenta Beatriz Trujillo. En tanto que Yolanda Luaces, la más joven de las intervinientes, apunta que "Lo que me atrajo de esta carrera es lo completa que es, abarca todos los campos técnicos, abriendo un gran abanico de posibilidades laborales. Fue duro pero valió la pena", algo que corrobora Rosa Navarro: "Lo tiene todo. Es pura investigación. Siempre les digo a mis alumnos que no hay dos proyectos iguales".

"El aporte en los trabajos lo dan las personas, sean hombres o mujeres", apunta Nieves Pérez. "Buscamos gente valida. Somos prácticos", añade a este respecto Beatriz Trujillo.

Cuando Yolanda Luaces puso sobre la mesa el tema de la escasez de mujeres en cargos directivos se comentaron las posibles causas que pueden ser causantes de este hecho. En primer lugar se nombró la maternidad, para Nieves Pérez "hay una etapa en la que la vida se complica y es entonces cuando te planteas si interesa coger más responsabilidades en el trabajo. De alguna manera lo vas retrasando. Ellos, los hombres, lo tienen más claro. En mi caso me siento cómoda y realizada con las responsabilidades que tengo y no quiero más". Yolanda Luaces comentó "No hay razones objetivas para este hecho, se debe a cuestiones de fondo y culturales que deben ir cambiando".

Cuando se empezó a hablar de conciliación Yolanda Luaces comentó "Las empresas deberían facilitar a la empleada su desarrollo profesional y personal con horarios flexibles o la opción del trabajo telemático, llegar a un acuerdo en que ambas partes sean beneficiadas". Rosa Navarro indicó que la pasión que muchos sienten por la profesión "hace que te lleves el trabajo a casa". En ese punto la crítica se centró en el papel del hombre en el hogar, que por la educación recibida no va más allá de "ayudar". Beatriz Trujillo explica que "ellos no tiene la casa en la cabeza. Siempre esperan tu visto bueno". "Claro, en el fondo muchas de nosotras no queremos más responsabilidades porque en casa ya diriges, ya eres jefe", añade Navarro.

"Tengo claro que somos igual de válidas para un puesto directivo", significó Luaces, algo que corroboraron las demás. Para Trujillo "cuando eres proyectista te puedes organizar y si ves una persona válida te quedas con ella". En ese sentido Pérez abunda: "En mi caso busco hacer equipos de trabajo y que rindan. Busco convencer, aunque sé que siempre habrá alguien que se intentará aprovechar del otro".

En esa misma línea Trujillo indicó que "es bueno escuchar", apostillando Pérez que "cuando llegué a mi puesto los trabajadores que encontré siempre habían tenido jefes hombres. Yo fui la primera mujer. Todos tenían más experiencia que yo. Por eso tuve que escuchar mucho".

"Es bueno que no te pongan frenos", dijo en ese mismo sentido Trujillo. "Todos merecemos oportunidades".

"De cara a qué aportación puede hacer una mujer en un puesto directivo y solventar problemas como trabajadores conflictivos, absentismo, etc. Quizás una mujer puede afrontar el problema con un enfoque diferente a un hombre; la mujer tiende a ser más comunicativa y comprensiva de forma innata y, según el caso, puede ser positivo", aportó Yolanda.

En el caso del trato con los clientes Beatriz Trujillo indicó que es básico que "te conozcan y que sepan que rindes", reconociendo a continuación que "nunca pongo la excusa de los niños, lo evito".

La propia Trujillo contó como anécdota que el inicio de su profesión, al responder a una llamada de teléfono le indicaron que querían hablar "con un ingeniero". "Yo en las obras hago lo mismo que un hombre, no me pongo límites, no lo hice ni cuando trabajé estando embarazada", añadió.

En el caso de Rosa Navarro contó que "solo tuve problemas con un aparejador al comienzo de mi carrera y le acabaron llamando a capítulo".

Poco a poco la conversación fue encontrando otros temas y así surgió la inevitable reflexión sobre el momento actual de la profesión. Beatriz Trujillo en su análisis indica que "ahora todo cuesta más. A la crisis se ha unido que hay muchos más ingenieros. Está eso y que en mi caso llevo mal la inmediatez para todo. Creo que estas prisas de hoy en día van en detrimento de la calidad. Ahora todo es corriendo".

"Somos gallinas ponedoras. En los estudios no hay horarios", lamentó Navarro, algo que a Pérez le pareció criticable: "Hay que ser más exigentes. Hay que evitar la explotación. No puede ser que se estén ofreciendo trabajos por 18.000 euros brutos anuales y el horario sea "de sabes cuando entras pero no cuando sales", es inaceptable". Las cuatro participantes en el debate reconocieron igualmente que su rápida integración al mercado laboral una vez terminada la carrera no es algo que ocurra en la actualidad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine