26 de febrero de 2017
26.02.2017
Defensa Un piloto militar con más de 4.000 horas de vuelo

El 'top gun' del Bhelma VI

El brigada José María Puertas se convierte en el piloto con más horas de vuelo del Batallón de Helicópteros con base en Los Rodeos

26.02.2017 | 04:00
El brigada Puertas, en el batallón de Helicópteros de Los Rodeos
El 'top gun' del Bhelma VI

El brigada del Arma de Transmisiones José María Puertas, barcelonés de 46 años, perteneciente al Batallón de Helicópteros VI con base en Los Rodeos, acaba de cumplir las 4.000 horas de vuelo, concretamente el 8 de febrero, con lo que se ha convertido en el tripulante con más experiencia de esta unidad. Es piloto del aparato Augusta Bell 212, así como del Súper Puma y el HU-10, este dado de baja en el inventario de la unidad y el día que la opinión de tenerife acudió a entrevistarlo salió a volar con dos pilotos en un vuelo de instrucción a la isla de La Palma.

José María Puertas entró en el Ejército en 1989, concretamente en el batallón mixto de ingenieros paracaidista, por lo que su vinculación con el vuelo le viene desde bien pronto. No en vano tiene ganado el rokiski -emblema que distingue a todos aquellos que han obtenido el curso de paracaidista- ya que posee más de medio centenar de saltos. Cuando descubrió su verdadera vocación, se preparó y aprobó para la Academia Básica de Suboficiales en Talarn (Lérida), donde obtuvo el grado de sargento con el número 6 de su promoción, y pertenece a la XX Promoción.

Su siguiente destino fue el batallón de Transmisiones de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (Famet), con base en Colmenar Viejo, en Madrid, donde estuvo destinado casi cinco años. En esta unidad pidió hacer el curso básico en la Escuela de Helicópteros del Ejército del Aire, en Armilla (Granada) y tras obtener la calificación regresó a su antigua unidad donde completó su formación en vuelo táctico, como comandante de aeronave y el vuelo con gafas de visión nocturna.

Más de 27 años en las FAS

Su familia -tiene esposa y tres hijos, dos chicas de 25 y 21 años y un niño de 3- sabe de la afición de Puertas por el vuelo. Por eso se sienten orgullosos y no les extraña que tenga tantas horas y en aparatos tan diferentes como el Hughes 500, donde aprendió a volar o el HU-10, famoso por ser la caballería aérea en la guerra de Vietnam, pasando por el más moderno AB-212 o la actual joya de la corona del Bhelma VI, el Súper Puma.

El brigada Puertas lleva en el Ejército más de 27 años, 16 de ellos en el Bhelma VI. En su hoja de servicios acumula hasta cinco misiones internacionales en diferentes teatros de operaciones. Partió con la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra hacia tierras iraquíes en el año 1992, en la operación Alfa-Kilo, la primera en la que intervenía el Ejército español de manera oficial más allá de nuestras fronteras. Posteriormente, da el salto a Bosnia, en la agrupación Málaga en 1992-1993 y regresa nuevamente al país balcánico como piloto de Famet en 1999. José María Puertas decide dar el salto a Tenerife en 2001, tierra donde se encuentra plenamente integrado. Entusiasta del deporte, fue entrenador de 2005 a 2008 del CN Martiánez de Puerto de la Cruz .

Es en este batallón cuando parte para otras dos misiones internacionales encuadrado en la Fuerza Internacional de Naciones Unidades (Unifil), concretamente a El Líbano. La primera que irá al país de los cedros será en 2009 y regresará a aquellas tierras en el periodo 2010-2011.

"La mayor satisfacción que tengo es que después de 4.000 horas de vuelo no he tenido incidentes que reseñar, ni tan siquiera sufrir grandes sustos", sentenció con satisfacción este piloto, quien agregó: "Es más, espero poder ver cumplido mi deseo de acumular muchas más horas de vuelo. Quiero además, tener presente lo que me dijo un compañero y es que detrás de esas horas de vuelo hay 40.000 de mantenimiento". No quiso el brigada Puertas olvidar a sus compañeros caídos en acto de servicio, algunos destinados en otros batallones de helicópteros pero con los que coincidió en diferentes cursos, misiones y etapas. En especial, recordó al sargento 1º Domingo Hernández, destinado en el Bhelma VI cuando entrenaba para una misión y su helicóptero se estrelló en tierras navarras.

"En mi faceta, como piloto e instructor, no hay nada que valore más, que el hecho de poder transmitir a otros pilotos los conocimientos y experiencia, que he ido acumulando durante estos años, al igual que hicieron en su momento conmigo. Si tuviera que destacar algo sobre el hecho de las cuatro mil horas voladas, es la cantidad de compañeros con las que he tenido el placer de compartirlas y no solo en esta Unidad. Un aspecto, que intento nunca olvidar, es que todos los días se puede aprender algo, y que ante todo somos humanos, y por lo tanto, predispuestos a equivocarnos. La humildad, es el mejor consejo para poder volar otras cuatro mil horas con seguridad, siempre y cuando mis compañeros más jóvenes me lo permitan".

En tierras canarias ha colaborado en diferentes misiones como la participación en el helitransporte de una unidad de la Brifor de La Gomera hasta la isla de La Palma a raíz del incendio que asoló la Isla Bonita en julio de 2016. Esta actuación se produjo a petición de las autoridades civiles que se vieron desbordadas por el fuego que consumía La Palma. Para misiones como esta son para las que se preparan tipos como el brigada José María Puertas y en las que es necesario estar dispuesto y conocer los riesgos, máxime cuando la herramienta con la que se trabaja es un helicóptero, aparato que tienes que conocer al dedillo y volar en las condiciones climatológicas más extremas.

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