17 de febrero de 2017
17.02.2017
Gastronomía

Almuerzos tejanos en El Chapatal

El Garimbar, en el corazón de Santa Cruz, ofrece una fusión de Canarias y Norteamérica. Las hamburguesas y las carnes son sus platos fuertes

17.02.2017 | 12:05
Almuerzos tejanos en El Chapatal
Almuerzos tejanos en El Chapatal

Nada de un cortado y una pulguita. Ahora, en El Chapatal, en pleno corazón de la capital tinerfeña, se puede disfrutar de un matahambre de ternera sumergido en leche o de una hamburguesa gourmet de queso ahumado palmero, maridada con una cerveza americana o una copa de un buen vino canario. Los culpables son Lando Vaccari y José Carlos Torresi, los propietarios del Garimbar, un local urban grill que está intentando cambiar los desayunos y las meriendas por toda una experiencia gastronómica. Su apuesta: comida tejana y canaria de calidad pero con un toque canalla.

Todo empezó hace algo menos de un año. Vaccari y Torresi, argentinos afincados desde hace años en la Isla, decidieron emprender un proyecto innovador. "Queríamos ofrecer un establecimiento con cerveza, vino y buenas carnes en una zona donde la gente suele tomarse solo un cortado", detallan los empresarios. A la garimba y los productos isleños se unirían los platos estrella de Texas. Y es que la historia del Garimbar está ligada a la de una ciudad al otro lado del charco: San Antonio de Texas. "La monarquía española obligó a unas 30 familias canarias a emigrar a este estado y allí fundaron la ciudad", detalla Vaccari.

Como homenaje a estos canarios en Norteamérica nace el Garimbar. "Tanto la decoración como la carta están inspiradas en esta fusión", sostienen los propietarios. A la entrada del establecimiento, la cabeza de un toro Longhorno -procedente de Texas- lo confirma. "Nos gusta el rock and roll pero fino. Cuidamos muchos los detalles y la cercanía", puntualizan.

Por eso, en la carta del local se pueden encontrar desde quesos canarios hasta hamburguesas hechas al estilo americano. La estrella: las hamburguesas gourmet. "Tenemos cuatro tipos diferentes, pero las que más salen son la toro Longhorn y la canaria", señala Vaccari. La primera lleva 180 gramos de ternera, rulo de queso de cabra, miel de palma, tomate, lechuga y nueces; la segunda acompaña con la ternera con queso ahumado palmero, cebolla carameliza y tomate. "Están hechas con un pan de semillas negras y acompañadas de una guarnición de nachos o papas", explica Torresi.

Si en lugar de chuparse los dedos con una buena hamburguesa se opta por un plato de carne, en Garimbar hay opciones para todos los gustos. "Tenemos entraña, vacío, matahambre, costillas de cerdo con miel y barbacoa o parrilladas, normalmente acompañadas de papas o batatas al horno", señalan los empresarios. La carta incluye también, nachos, ensaladas, huevos rotos o chistorras. Todo hecho en una cocina sin humo y sin fritos. En Garimbar, la comida se hace al estilo lento. "Asamos durante horas en el horno a fuego lento", agregan.

Y después del plato principal le llega el turno al postre. Tarta de Nutella casera, brownie con helado o tarta de queso son las opciones que ofrecen en este local motero. Aquí, igual que en los primeros y los segundos, marca la diferencia los detalles. Así lo reconoce Vaccari. "Nos gusta innovar y sorprender a nuestros clientes. Queremos que vengan a disfrutar de una experiencia gastronómica diferente", afirma tras la barra.

Lo que poner en la copa, el vaso o la jarra puede venir de EEUU, Bélgica, Alemania o el mismo Archipiélago. "Trabajamos muchísimos tipos de cervezas mientras que en los vinos apostamos por los caldos canarios", sostienen. Abierto todos los días con horario ininterrumpido los fines de semana, otra de sus grandes bazas es la coctelería. Se trata de copas que siguen la misma línea del establecimiento, es decir, los sabores tejanos y canarios. Entre todos, "los mojitos y las margaritas son los más pedidos", reconocen los propietarios.

Aunque comenzaron prácticamente de la nada, aseguran que, poco a poco, han ido haciéndose un hueco en la Isla. "Al principio fue duro, la gente no entendía que en El Chapatal se pudiera comer una buena carne", recuerda Vaccari. El boca a boca y las redes sociales provocaron el cambio. "Tenemos clientes de todas parte de Tenerife e, incluso, llegan desde la península siguiendo las recomendaciones de TripAdvisor", apuntan.

Su oferta gastronómica es una apuesta por diversificar la zona. "Nos gustaría que los bares de estas calles también empezaran a cambiar el concepto", señalan. Sus precios están entre los 10 y 15 euros por persona. A cambio se disfruta de una velada rockera en pleno Santa Cruz.

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