31 de diciembre de 2016
Cyberdiario

Lo mejor y lo peor de 2016

Si algo va a caracterizar el año -en lo que a tecnología se refiere- es que hemos podido presenciar grandes avances unidos a catastróficos fiascos. Han sido doce meses de lo mejor y lo peor

31.12.2016 | 03:06
Las gafas de realidad virtual de Sony para su PlayStation 4 han abierto el camino a los videojuegos del futuro.

2016 ha sido uno de los años más curiosos e interesantes -tecnológicamente hablando- de los últimos tiempos. Y no porque haya sido un año con grandes innovaciones -que lo ha sido-, con magníficos dispositivos -que los ha habido- o con importantes avances tecnológicos -que también-, sino porque ha sido un año de grandes y apoteósicos fiascos.

Por enésimo año consecutivo Apple ha marcado el ritmo de la innovación por mucho que algunos digan lo contrario. Su primer Apple Watch se ha convertido en el reloj inteligente más vendido y la marca ya es el segundo fabricante mundial de relojes, por detrás de Rolex. La nueva versión, el Apple Watch Series 2 es infinitamente mejor en todos los sentidos, y echando un vistazo a las muñecas del personal te das cuenta de que se siguen vendiendo. Pero además este año han apostado con fuerza por cambios que dirigirán la industria en los próximos años. La eliminación del conector de auriculares del iPhone 7 está provocando que los auriculares Bluetooth sean ya una realidad para los consumidores, y la incorporación del puerto USB Tipo-C como única conexión en sus últimos portátiles supone un cambio -obligado- en la forma de interconectar ordenadores y dispositivos.

Dice el refrán que la alegría va por barrios, y en la casa del otro gran vecino tecnológico, Samsung, el año no ha podido ser peor. El affaire con el Galaxy Note 7 ha llevado a la compañía a perder miles de millones de euros en todo el mundo, pero sobre todo les ha hecho perder credibilidad. Y lo peor de todo es que el Galaxy Note 7 era un dispositivo innovador como pocos que realmente podría haber hecho mucho daño a las ventas del iPhone. Aunque eso ya nunca lo sabremos.

Coches del siglo XXI

Los avances -tímidos en algunos casos- en la tecnología aplicada a los vehículos eléctricos y autónomos de años anteriores ha vivido en 2016 una eclosión esperada pero inusual. Este año hemos visto cómo los coches se pueden conducir solos sin problemas, y firmas como Google, Ford, Audi, o Mercedes-Benz nos han acercado como nunca al coche del mañana, un coche que será eléctrico, sin duda alguna. Las ventas de este tipo de vehículo han seguido aumentando sin parar, y su evolución es exponencial.

Sin embargo, en este caso los errores salen demasiado caros. El sistema de conducción autónoma de Tesla ha provocado que el exceso de confianza de algunos conductores hayan tenido que pagarlo con sus propias vidas, un peaje demasiado alto en nombre de la conducción autónoma.

La innovación del mañana

A lo largo de los últimos 365 días, en estas mismas páginas, has leído cómo el ser humano ha sido capaz de realizar avances que marcarán el devenir de la civilización. A principios de año, un equipo de la Universitat Autònoma de Barcelona creaba una depuradora de agua capaz de generar energía, y en los meses posteriores nos sorprendíamos con cómo la impresión 3D - no solo entraba en los hogares, sino también en industrias y hospitales de todo el mundo. El avión Solar Impulse 2 ha conseguido dar la vuelta al mundo usando solo energía solar, abriendo un nuevo camino al transporte aéreo del futuro, y también hemos visto cómo la realidad virtual se ha hecho realidad para devolvernos a la realidad -perdón por el juego de palabras-, ya que está todavía en una fase demasiado embrionaria, pese a que el futuro es más que prometedor.

2017 volverá a traernos sorprendentes innovaciones que pondrán nuestro mundo patas arriba.

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