27 de diciembre de 2016
Investigación

Treinta años de investigación española en la Antártida

Gracias a los pioneros España tiene una posición respetada en la investigación en la Antártida

30.12.2016 | 19:14

Hoy se cumplen 30 años del primer campamento español en  la Antártida: el 27 de diciembre de 1986 cuatro investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) instalaron su  tienda de campaña en la isla Livingston para buscar un emplazamiento para una base española.
 
Los científicos fueron Antoni  Ballester, Josefina Castellví, Joan Rovira y Agustí Julià, recuerda el  CSIC en una nota, en la que detalla que los orígenes de la actividad científica de España en el continente helado se remonta a 1986, cuando  llegaron estos expertos.
 
Dos años después, en enero de 1988, se inauguraba la Base Antártica Española (BAE) Juan Carlos I y ese mismo año España se convertía en miembro consultivo del Tratado Antártico (en  ese momento, la base estaba financiada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el CSIC).
 
Jordi Sorribas, director de la Unidad  de Tecnología Marina del CSIC, explica que desde su fundación, la BAE  Juan Carlos I ha sido "un laboratorio de referencia para la  investigación antártica española y ha servido para unir y dar forma a  una importante comunidad científica en la Antártida, favoreciendo la cooperación científica y técnica internacional".
 
Las  instalaciones fueron diseñadas para no ser usadas más de 20 años; por  ello, en el año 2000 se inició el estudio de su renovación, recalca el  CSIC.
 
Durante la actual campaña 2016-2017 se va a llevar a cabo la última fase de las actuaciones de remodelación.
 
La  renovación y el nuevo equipamiento de laboratorios y espacios generales  tienen un coste total aproximado de 16 millones de euros, financiados  principalmente por el Ministerio de Economía, Industria y  Competitividad.
 
"Gracias a la labor de aquellos pioneros y la  constancia de personas e instituciones durante 30 años, hoy en día  España tiene una posición respetada en el ámbito de la investigación en  la Antártida", afirma Sorribas.
 
Según este investigador, las  instalaciones permiten vertebrar colaboraciones internacionales,  "gracias también al trabajo de unos equipos competentes y profesionales  que generan una producción científica de primer nivel".
 
La BAE Juan Carlos I está incluida en el "Mapa de Instalaciones Científico  Técnicas Singulares" y está íntegramente gestionada por el CSIC, a  través de la Unidad de Tecnología Marina.

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