26 de diciembre de 2016

Antigripales, con sentido común

No todos los medicamentos contra el resfriado tienen la misma composición

26.12.2016 | 04:00
Una joven, con síntomas de resfriado.

Errores

  • Consumir siempre el mismo antigripal: Cada fármaco de este tipo incluye diferentes componentes. Conviene analizar los síntomas y en función de ellos, elegir el producto más adecuado.
  • No respetar las tomas: El medicamento puede dejar de tomarse cuando se alivien los síntomas, pero mientras hay que respetar las dosis fijadas que normalmente son uno cada ocho horas.
  • Interacciones: Algunos antigripales están contraindicados para hipertensos o diabéticos y algunos de sus compuestos pueden interactuar con otros medicamentos.

Los antigripales, fármacos que alivian los síntomas del resfriado y la gripe, parten de tres principios activos comunes -analgésico, antihistamínico y descongestivo-, pero después cada uno cuenta con una composición diferente. Por ello, los farmacéuticos alertan de que es un error tomar siempre el mismo sin tener en cuenta qué síntomas se presentan en cada caso. Además, otros errores que suele cometer el paciente son no respetar las tomas del fármaco y creer que al ser sin receta son aptos para todos. Los expertos alertan de que algunos están contraindicados para hipertensos o diabéticos.

Elegir siempre el mismo medicamento con independencia de los síntomas, no respetar los horarios de las tomas o creer que van a curar el resfriado son algunos de los errores más comunes que comenten los pacientes con los bautizados como antigripales, fármacos que prometen acabar con los molestos síntomas de los catarros o la gripe. Pese a que la mayoría se pueden adquirir en la botica sin receta médica, desde los colegios oficiales de farmacéuticos aconsejan informarse bien de los componentes ya que algunos están contraindicados para hipertensos o diabéticos y pueden interactuar con otros medicamentos que consuma de forma habitual el paciente.

Los antigripales, tan demandados al llegar el frío, son un mezcla de varios principios activos, aunque tres son básicos en todas las marcas. "Todos llevan un analgésico para combatir el dolor, antihistamínico contra los estornudos y descongestivos para evitar esa agüilla o moqueo constante", señala el boticario Luis Brizuela, quien añade que muchos incorporan otros compuestos como vitamina C, codeína -para estos se precisaría receta- o antitusivos. El problema está, según este farmacéutico, en que los pacientes recurren a estos cócteles de principios activos aunque sólo presenten uno de los síntomas.

"Uno de los medicamentos más vendidos es Frenadol, que sólo debería usarse si se tiene tos seca porque contiene un componente antitusivo", indica Brizuela, y lamenta que la gente se deje influir por la publicidad cuando lo ideal sería que se expliquen al farmacéutico los síntomas para que éste indique cual es el fármaco más adecuado. Este tipo de fórmulas están pensadas para aliviar las molestias que causan los resfriados y la gripe, pero no para curarlos. Por ello, los farmacéuticos aconsejan comenzar a tomarlos nada más surgen los primeros síntomas de contagio y dejarlos cuando hayan desaparecido. Eso sí, hay que respetar lo que fije cada medicamento en su prospecto sobre qué cantidad de sobres o pastillas y cada cuánto tiempo se pueden consumir. "Uno de los principales errores que comete la gente es no respetar las tomas. Normalmente estos fármacos hay que tomarlos una vez cada ocho horas", aconseja Luis Brizuela.

Otro de los errores más peligrosos es creer que al ser medicamentos sin receta todo el mundo puede consumirlos sin peligro. "Si tienen alguna enfermedad o están siguiendo algún tratamiento es preciso que vean los componentes del antigripal o consulten con su farmacéutico porque pueden resultar contraindicados o interactuar con sus otros fármacos", explica este boticario, y pone varios ejemplos: "Muchos antigripales incluyen cafeína, lo que hace subir la tensión y por tanto no son convenientes para hipertensos; la codeína provoca estreñimiento y hay algunos contraindicados también para diabéticos".

Para que los medicamentos que prometen aliviar los síntomas de un catarro sean realmente eficaces, lo primero es tener claro si se trata de un resfriado o de gripe. Algo, que según los expertos, todavía cuesta a la mayoría de la población. "Gran parte de la gente no diferencia estas dos enfermedades, hay quien a todo le llama gripe y no es así", explica Brizuela. "La gripe tiene un inicio súbito y presenta fiebre, dolor de cabeza, muscular y lumbar y tos seca mientras que el resfriado se caracteriza una aparición más lenta, dolor de garganta, picor de ojos, secreación nasal abundante, etc...", sostiene este experto.

Ambos virus se transmiten por gotitas que quedan en al ambiente al toser o estornudar o bien al entrar en contacto con objetos contaminados. Por ello, desde los órganos colegiados de farmacéuticos aconsejan -para evitar el contagio- lavarse las manos frecuentemente, usar pañuelos de papel, evitar cambios de temperatura y ambientes con humo o mal ventilados. Además recuerdan que tanto el resfriado como la gripe están causados por virus así que los antibióticos no son eficaces contra ellos porque sólo atacan a bacterias. Tomar alimentos ricos en vitamina C para subir las defensas también ayuda a un invierno con menos catarros.

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