21 de diciembre de 2016

La ONCE define la Ley de matrimonio como "propia de los estados radicales"

El delegado Territorial, José Antonio López, señala que dicha reforma está "fuera de toda lógica"

21.12.2016 | 11:14
La ONCE define la Ley de matrimonio como "propia de los estados radicales"

El delegado Territorial de la ONCE en Canarias, José Antonio López Mármol, considera que la nueva Ley de matrimonio para personas ciegas y sordas es "más propia de los estados radicales antes que de una democracia ya completamente establecida". Para López, la reforma del artículo 56 del Código Civil que entrará en vigor a partir del 30 de junio de 2017, está "fuera del orden constitucional y también en contra de todo sentido común y lógica a la hora de legislar".

Dicha norma señala que los invidentes y las personas sordas, entre otros, no podrán prestar libremente el consentimiento matrimonial, sino que éste estará condicionado por un peritaje médico que lo desbloquee. "Es un auténtico disparate", continúa "Es una cuestión que está aprobada desde junio del año pasado, pero no teníamos noticias de esto. Y no estamos para nada de acuerdo. Queremos que eso vuelva a la normalidad porque llevamos años sin este tipo de condiciones y nunca ha existido ningún problema".

Según el nuevo artículo, si alguno de los contrayentes estuviere afectado por deficiencias mentales, intelectuales o sensoriales, se exigirá por el Secretario judicial, notario, encargado del registro Civil o funcionario que tramite el acta o expediente, dictamen médico sobre su aptitud para prestar el consentimiento. "Yo creo que alguien se le fue la olla y en un copia y pega se le olvidó quitar algo que se ocurrió a un tarado", dice con rotundidad el delegado territorial.

"Es un retroceso impropio del orden constitucional, incluso desde luego del orden europeo. Y, desde luego, para nada está en consonancia con la resolución de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Dicho artículo está incumpliendo todas las normas básicas de respeto al ser humano sobre una persona con discapacidad", añade.

La norma trata del mismo modo a los afectados por deficiencias mentales, intelectuales y sensoriales, a los que no se les presume aptitud suficiente para prestar el consentimiento matrimonial. Y será un médico el que acredite o descarte la presencia de esta aptitud en el contrayente. "Yo espero que no entre ni en vigor el 30 de junio que es la fecha que está prevista para que tenga vigencia y que se plantee un mecanismo de urgencia para que el parlamento haga los arreglos que tenga que hacer".

La anterior redacción de este artículo señala que "si alguno de los contrayentes estuviera afectado por deficiencias o anomalías psíquicas, se exigirá dictamen médico sobre su aptitud para prestar el consentimiento. Así, lo que hasta ahora viene siendo anomalías psíquicas queda ampliado a tres supuestos como son las deficiencias mentales, intelectuales y sensoriales, un verdadero cajón de sastre donde caben muy diversos supuestos. En todo caso, establece una presunción que afecta a un amplio grupo de ciudadanos.

Con esta ley, todas estas personas no podrán casarse sin el preceptivo informe médico que acredite su aptitud para prestar el consentimiento matrimonial. La reforma de la norma avanza, por tanto, por el camino de la restricción al incluir a grupos de discapacitados, como los sensoriales, que antes estaban exentos de recabar peritaje médico para casarse.

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