20 de diciembre de 2016
Entrevista

Phil Charles: "No sabemos qué ocurre en el horizonte de un agujero negro, y creo que Hawking tampoco"

"Los agujeros negros son interesantes porque su funcionamiento se reduce a las leyes fundamentales de la Física", explica el catedrático de Astronomía

20.12.2016 | 10:44
Phil Charles: "No sabemos qué ocurre en el horizonte de un agujero negro, y creo que Hawking tampoco"

Los agujeros negros dejaron de ser tan misteriosos cuando Phil Charles, catedrático de Astronomía en la University of Southampton (Reino Unido), halló junto al investigador del IAC Jorge Casares, en 1992, la primera evidencia empírica de su existencia en la Vía Láctea. A partir de ese momento, todo cambió en el campo de la Astrofísica de altas energías. Vinculado al IAC desde sus inicios, Charles ha vuelto al centro como investigador visitante del Programa Severo Ochoa.

¿Qué está haciendo ahora en el IAC?

Durante este tiempo he estado trabajando con el grupo de binarias de rayos X de Jorge Casares. También he colaborado con otro investigador, Artemio Herrero, en un proyecto sobre binarias de rayos X muy masivas, aprovechando su experiencia en este campo. Esta temporada ha sido fascinante porque dos de los agujeros negros que hemos estado observando han hecho algo muy interesante y esperamos publicar artículos sobre ello. Hasta ahora ha sido muy emocionante y productivo.

Usted descubrió, junto con Jorge Casares y Tim Naylor, el primer agujero negro de la galaxia en 1992. ¿Qué supuso para su carrera este hallazgo?

Creo que ya estaba en Oxford en ese momento y este resultado probablemente me ayudó a obtener mi título de profesor. También ha sido un apoyo fantástico para la exitosa carrera de Jorge Casares en España y dio una tremenda visibilidad a la capacidad de los telescopios de La Palma, que sólo habían estado operando unos seis años por entonces. Era evidente que se habían convertido en uno de los principales observatorios mundiales, comparable a los observatorios de Paranal, Hawai y Chile. Jorge y yo estábamos encantados de haber conseguido ese hallazgo y creo que fue un empujón para el Observatorio del Roque de los Muchachos y para todo el IAC.

¿Por qué son tan fascinantes este tipo de objetos? ¿Sabremos alguna vez lo que sucede dentro de ellos?

Es una pregunta clásica. Los agujeros negros son interesantes porque su funcionamiento se reduce a las leyes fundamentales de la Física. Al encontrarlos, estamos observando procesos muy energéticos, detectados a través de explosiones de rayos X que ocurren cuando el disco de acreción alrededor suyo es inestable y empieza a tragar materia, lo que significa que pasa por el horizonte de sucesos. Lamentablemente, su pregunta sobre lo que hay más allá, no sé contestarla y tampoco lo sabe Stephen Hawking, aunque a ambos nos encantaría.

¿Cuáles son sus próximos desafíos?

En parte lo he aludido en mi respuesta anterior. Hasta ahora sólo tenemos unas 20 mediciones de masa precisas y Jorge Casares ha hecho un gran avance en este campo elaborando una posible técnica para encontrar estos objetos cuando están inactivos o dormidos. Hasta ahora sólo los encontramos cuando tienen una de esas grandes explosiones de rayos X transitorios, pero pueden estar latentes durante décadas. Sólo hemos detectado unos o dos cada año y es muy complicado descubrir más, por lo que creo que el estudio de Jorge Casares tiene un gran potencial para futuras investigaciones.

Recientemente, también se han puesto en marcha nuevos satélites de rayos X. Estamos involucrados en proyectos con astrónomos de la India, como el satélite Astrosat, lanzado el año pasado y que ahora ya está funcionando con normalidad. También, la Estación Espacial Internacional (EEI) monitorea todo el cielo, avisándonos cuando los tránsitos se apagan. Tenemos mucho trabajo por hacer en este campo buscando nuevas formas de estudiarlos y a mayor escala. Ahora que estoy formalmente retirado de mi posición académica y he conseguido otra estancia de investigación, he vuelto a concentrarme en ello. Creo que hay perspectivas realmente interesantes para el futuro.

¿Recomendaría esta estancia a otros investigadores e investigadoras? En caso afirmativo, ¿por qué?

Absolutamente. Mi estancia como investigador del programa Severo Ochoa es sólo de tres meses, pero el grupo con el que trabajo aquí te corroborará que he venido siempre que he podido. Ahora, con la nueva estancia de investigación que empiezo en enero por dos años, seguro que volveré pronto.

El IAC es muy fuerte en este campo. Tiene un excelente grupo de binarias de rayos X, personas que trabajan en sistemas muy masivos como Artemio Herrero, por no hablar del director, Rafael Rebolo, a quien le interesan estos objetos y su evolución. En el Instituto se siguen muchas líneas de investigación, hay muchos y variados intereses que acaban por repercutir positiva y productivamente en todo el personal científico. Por esta razón, el IAC es el sitio al que venir en España.

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