15 de diciembre de 2016

La Isla tendrá otro telescopio para buscar la huella del 'Big Bang' en el Universo

El IAC firma un acuerdo con el Instituto Riken de Fotónica Avanzada para instalar un nuevo radiotelescopio. El experimento complementará al proyecto Quijote

15.12.2016 | 04:00
El director del IAC, Rafael Rebolo, junto a Chiko Otani, del Insituto Riken.

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el Riken Centre for Advanced Photonics (Centro de Fotónica Avanzada de Japón) firmaron esta misma semana en la sede central del IAC, en La Laguna, un acuerdo de colaboración científica para la instalación en el Observatorio del Teide (Izaña, Tenerife) del experimento GroundBIRD, un nuevo radiotelescopio para estudios cosmológicos. A la firma asistieron Rafael Rebolo, director del IAC; Chiko Otani, en representación del Instituto Riken; Osamu Tajima, representante del High Energy Accelerator Research Organisation (KEK); y Ricardo Génova y José Alberto Rubiño, investigadores del IAC.

Este experimento se dedicará a caracterizar desde la Tierra la polarización del Fondo Cósmico de Microondas (CMB, de sus siglas en inglés) con el fin de buscar la evidencia experimental -detectar la señal de modos B- procedente de la Inflación, una época de expansión acelerada del universo temprano.

GroundBIRD, al igual que el actual Experimento Quijote del IAC y también en el Teide, buscará las huellas del Big Bang, pero lo hará a distinta frecuencia en el rango de microondas, 150 y 220 gigahercios, mejorando sustancialmente, casi en un orden de magnitud, las mejores cotas actuales que existen sobre esta señal. El Observatorio del Teide ha sido seleccionado como futuro emplazamiento de este experimento, cuya primera luz se espera hacia finales del año 2017 y su operatividad se extenderá por tres años, gracias a sus excelentes características para la observación astrofísica.

Como objetivo GroundBIRD tendrá que corroborar de forma experimental la teoría de la inflación, según la cual el Universo debió haber experimentado una expansión acelerada en sus primeros instantes tras el Big Bang, explicó ayer Efe Ricardo Génova, investigador el IAC y representante de este instituto en el consorcio internacional.

Añadió que, según los modelos teóricos, la inflación debió generar un fondo de ondas gravitacionales, que a su vez habría dejado una pequeña huella en la señal de la polarización del Fondo Cósmico de Microondas, la radiación procedente del Big Bang y que permea todo el Universo. Es esta pequeña señal la que experimentos como Quijote y GroundBIRD intentan detectar, lo que supone un gran reto debido no sólo a la muy baja intensidad de esa señal, sino a la contaminación que introducen varios mecanismos de emisión que se producen en nuestra galaxia, señala Ricardo Génova.

Se trata de dos experimentos complementarios ya que, gracias a su distinto rango de frecuencias, permitirán de manera independiente caracterizar los dos principales contaminantes de este tipo, conocidos como radiación sincrotrón y radiación térmica de polvo, respectivamente. De este modo con los dos telescopios de 2,5 metros de diámetro de Quijote y el telescopio de GroundBIRD se avanzará en el conocimiento sobre los orígenes del Universo.

El proyecto GroundBIRD es una colaboración formada por las siguientes instituciones: Instituto Riken, High Energy Accelerator Research Organisation (KEK), National Astronomical Observatory of Japan (NAOJ), Saitama University, Tohoku University (Japón), Korea University y el IAC.

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