11 de diciembre de 2016
La ciencia en casa

Batallar contra el cáncer, célula a célula

Investigadores de todo el mundo buscan fórmulas para llegar a un tumor cocn más eficacia

11.12.2016 | 04:00
Batallar contra el cáncer, célula a célula

Los ordenadores permitirán discriminar mejor los tumores

  • Los ordenadores van a ayudar mucho en el futuro para diseñar estos tratamientos contra el cáncer dirigidos directamente al foco del tumor, que tienen el objetivo de reducir los efectos secundarios a la mínima expresión y poder utilizar medicinas mucho más agresivas que las actuales contra los tumores ya que no interferirán con el resto de tejidos sanos del enfermo. "Contribuirán pero nunca vamos a encontrar una terapia única y singular para curar todos los cánceres. Vamos a tener que contar con una batería amplia de tratamientos diferentes", explica el doctor Fernando Domínguez. "La utilización de ordenadores nos permite discriminar mejor las poblaciones de tumores, que son muy heterogéneas, y nos facilitará encontrar esas dianas, esas cerraduras, a las que dirigir los tratamientos en cada caso". Pero las terapias no siempre serán estas, hay otras que se dirigen a los cambios que se producen en el interior de las células y que son los que provocan que sigan creciendo. Estas terapias serían específicas para algunos tumores. "Es un conjunto de alternativas porque desgraciadamente el cáncer es muy complejo y no hay una sola expresión del mismo", recuerda el experto. Todas las investigaciones sobre cáncer que se desarrollan ahora mismo en el mundo pasan por personalizar las terapias a cada tipo de tumor, pero esto necesita de muchos tratamientos diferentes para elegir el que mejor se vaya a adaptar a cada paciente. Aquí intervendrá el análisis genómico a través de la informática, que puede facilitar datos sobre el tumor. Una información básica para diseñar una la estrategia que seguir a la hora de tratar a una persona con un cáncer.

"El cáncer es una palabra pero abarca muchas entidades diferentes y para cada una de ellas vamos a intentar encontrar un tratamiento específico". La revista Nature se hace eco este mes de los avances en los tratamientos contra el cáncer de varios equipos estadounidenses que consiguen neutralizar solo las células infectadas y logran, empleando los medicamentos tradicionales, aumentar su eficacia y disminuir los efectos adversos que el grado de toxicidad de estas drogas provoca en los enfermos de cáncer.

"Son tratamientos enfocados a resolver un problema que es clásico en la quimioterapia: reducir los efectos secundarios. Eso lo consiguen dirigiendo selectivamente tratamientos clásicos pero solo hacia las células tumorales", apunta Fernando Domínguez Puente, director del grupo de investigación oncológica del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS) de la Universidad de Santiago.

En el caso de las investigaciones americanas, ya en fases clínicas avanzadas, lo hacen utilizando anticuerpos -que pueden ser diseñados para una persona en concreto o servir para varias que tienen un tumor de características similares-. Tienen que encontrar una proteína, normalmente situada en la membrana de la célula tumoral, que no esté en otra célula sana, para dirigir allí los anticuerpos.

"Se busca que el tratamiento -que es muy lesivo- solo entre en la célula afectada, y quien te abre la puerta es el anticuerpo, sería como la llave que entra en una cerradura. Lo complicado es encontrar una cerradura que solo esté en las células tumorales, después hallar la forma de abrirla con una llave concreta ya es más fácil", detalla el doctor Domínguez, quien destaca que la complejidad añadida con el cáncer es que un tumor nunca es exactamente el mismo en dos pacientes y que, además, puede modificarse en una misma persona durante el tratamiento ocasionando un cambio de abordaje para intentar que siga funcionando.

Por la enorme variabilidad que expresan las células con cáncer, es importante que el médico tenga un abanico de tratamientos amplio. Las terapias con anticuerpos ya se están empleando para tratar tumores de mama porque estos cánceres cuentan con una proteína diferenciada a la que se pueden dirigir, evitando que las sustancias altamente tóxicas que llevan estos anticuerpos afecten a las células sanas. Pero todos los tumores son susceptibles de ser tratados con esta técnica si se encuentra la forma de llegar a ellos.

En el grupo de investigación dirigido por Domínguez trabajan en otro abordaje de las células tumorales. En este caso, han localizado una sustancia que incrementa selectivamente el acceso que tienen las drogas que se unen al ADN en las células tumorales frente a las sanas. El objetivo es el mismo: incrementar la eficacia.

"Utilizamos unos clústeres atómicos cuánticos -que son agregados muy pequeños de tres y cuatro átomos de plata- que favorecen la accesibilidad al ADN de las drogas que interaccionan con él, que son fundamentales en quimioterapia", cuenta sobre su ensayo preclínico.

Los nucleosomas del ADN son una especie de muralla que impiden que las drogas interactúen con él. Esta investigación consigue retrasar la formación de estos nucleosomas a través de los clústeres atómicos que agregan a las células tumorales. Y ese retraso es el que les aporta el tiempo necesario para incrementar la cantidad de medicamento que se une al ADN.

"Es como si imaginásemos una ciudad medieval amurallada que tiene que abrir las puertas para que entren los alimentos. Nosotros ponemos trabas para que las puertas estén más tiempo abiertas y pueda entrar más tratamiento directamente a las células tumorales selectivamente, sin afectar a las sanas", asegura.

En principio, esta investigación valdría para cualquier clase de cáncer, pero apuntan a que funcionará mejor con los tumores que son más activos, los que se reproducen más rápido.

Pero una cosa es la investigación, donde Estados Unidos lleva la delantera por el nivel de inversión, y otra los protocolos clínicos que se aplican a los pacientes. Ahora mismo, como enfatiza Domínguez, un paciente con cáncer recibe la misma calidad asistencial aquí que en Washington. "El tratamiento ordinario de los pacientes oncológicos en España está al primer nivel", afirma.

"Tenemos que insistir en que acciones externas como dejar de fumar y mantener un estilo de vida saludable ayudan a reducir el riesgo de incidencia del cáncer. El tratamiento es la última opción, lo ideal sería que lo pudiésemos prevenir. Hay mucha gente trabajando en el desarrollo de vacunas y funcionan en muchos casos -como en el virus del papiloma humano- cuando es un tumor de origen viral", concluye el doctor.


A fondo



  • ¿En qué consisten estas nuevas terapias?

    Las investigaciones recientes pretenden mejorar la eficacia de los tratamientos convencionales reduciendo la toxicidad para el enfermo. Se lleva el fármaco directamente a las células tumorales, así es posible que se neutralicen sin afectar a las células sanas de alrededor.


  • ¿Por qué es importante que haya varios abordajes?

    Los expertos sostienen que el médico debe contar con un abanico de tratamientos para tratar un cáncer porque las células tumorales se modifican y puede ser necesario emplear más de una terapia para combatir la enfermedad de una persona.


  • ¿Son válidas para cualquier tumor?

    En principio sí, pero habría que encontrar la diana terapéutica a la que dirigir el tratamiento, que en estos casos serían las proteínas a las que dirigen los anticuerpos o a las células del propio ADN en el caso de la investigación del grupo dirigido por el doctor Domínguez.


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