29 de noviembre de 2016

Educación y las comunidades acuerdan dejar sin efecto las reválidas de la Lomce

Las evaluaciones finales de Primaria y ESO serán muestrales y de diagnóstico. La de Bachillerato, que dará acceso a la universidad, se parecerá a la selectividad

29.11.2016 | 11:53
Educación y las comunidades acuerdan dejar sin efecto las reválidas de la Lomce

El Ministerio de Educación y las comunidades autónomas han llegado a un acuerdo para reformar las reválidas de la Lomce y dejarlas sin efectos académicos. Las evaluaciones finales de primaria serán muestrales (no estarán obligados a ellas todos los alumnos) y de diagnóstico; y la de Bachillerato, que servirá para entrar en la Universidad, será similar a la Selectividad y acordada entre las comunidades y las universidades.

De la misma forma, la de ESO, que no tendrá efectos académicos ni para conseguir el título de Secundaria Obligatoria, será también muestral y de diagnóstico. Los alumnos de FP básica tampoco necesitarán realizar la prueba de ESO para conseguir el título de ESO, sino que el profesorado considerará si reúnen las condiciones para ello. Además, el título de ESO será "único", con los mismos efectos, sea cual sea el itinerario académico elegido por los alumnos en cuarto de ESO. La prueba de Bachillerato servirá para regular el acceso a la Universidad y será sobre las asignaturas troncales de Selectividad y se superará con una nota media de cuatro.

Recursos

El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, anunció también que se van a retirar los recursos que se presentaron en su día contra las comunidades que incumplieron la prueba de sexto de Primaria que establece la Lomce y que tenían que realizarse por primera vez el curso pasado. La retirada de los citados recursos "es una muestra, un gesto de buena voluntad" dentro de la búsqueda del "consenso", resaltó Méndez de Vigo, que añadió que las comunidades que también presentaron recursos en este sentido contra el Ministerio "harán lo propio". En tono de humor añadió que se trata de una medida que "ayudará a los tribunales de Justicia" para no tener que ocuparse "de tantos recursos" sobre Educación.

El Ministerio, a través de la Alta Inspección, había enviado el pasado curso sendos requerimientos a siete autonomías: Cataluña, Andalucía, Aragón, Cantabria, Comunidad Valenciana, Extremadura y Baleares. Entendía que la regulación autonómica de la evaluación final de Primaria no se ajustaba a la normativa estatal, según informó el Ministerio el pasado junio. Además, se mandaron "cartas de demanda de información" a Asturias, Castilla-La Mancha y País Vasco porque entonces no habían procedido a la regulación autonómica de la prueba citada, y se les pedía que explicaran si lo van a hacer y cómo.

Durante el encuentro, Íñigo Méndez de Vigo debatió con los consejeros de las comunidades autónomas el borrador del proyecto de real decreto ley que modifica la Lomce para que la evaluación final de la ESO sea muestral y no censal y la de Bachillerato se asemeje lo más posible a la derogada Selectividad, con exámenes sólo de las materias troncales de segundo y no de los dos cursos como establece la ley.

Este documento, dado a conocer el pasado viernes 18 de noviembre, ya ha pasado por la Comisión General de Educación, que es la que reúne a los directores generales autonómicos de Educación y Universidades. La parte que se refiere al acceso a la Universidad, el ministro la ha consensuado también con los rectores, con los que el jueves 24 selló un acuerdo para que sea lo más parecida posible a la PAU.

El escenario había cambiado en el último mes, no sólo por las modificaciones previstas para las reválidas, que han aplaudido ya varios consejeros, sino porque el viernes 25 de noviembre PP, PSOE y Ciudadanos presentaron en el Registro del Congreso de los Diputados una propuesta conjunta para la creación de la Subcomisión para Pacto de Estado por la Educación, cuyo texto señala que dicho acuerdo servirá de base para una nueva ley educativa que sustituya a la vigente.

El ministro Méndez de Vigo lleva debatiendo sobre las llamadas reválidas de ESO y Bachillerato de la Lomce con las autonomías desde que tomó posesión del cargo hace ya un año y medio. En agosto de 2015, hizo la primera cesión y separó en un decreto distinto la evaluación final de Primaria, que entraba en vigor ese curso 2015-2016, de la de ESO y Bachillerato con el objetivo de poder analizar estas dos últimas con más calma ante el rechazo generalizado, ya que su implantación tendría lugar dos cursos más tarde.

El pasado mes de julio, y pese a la fuerte oposición de gran parte de la comunidad educativa y de las autonomías, que reclamaban una moratoria para este curso 2016-2017, el Consejo de Ministros dio luz verde al real decreto que regula estas pruebas de ESO y Bachillerato, tal y como establece la Lomce. Faltaba en cualquier caso la orden ministerial que regula las características de las reválidas en base a ese texto y cuyo plazo de aprobación acaba el martes 30 de noviembre.

Esta orden tendrá que ser modificada tras la aprobación del real decreto ley que introduce cambios. Según han explicado fuentes del Ministerio de Educación, el borrador del decreto tiene que pasar primero por el Consejo de Ministros y después, como proyecto, por el Congreso de los Diputados, para que sea convalidado.

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