Perfume de orquídeas

La flor, símbolo de una delicada elegancia, es menos frágil de lo que se cree habitualmente

06.11.2016 | 05:14
Perfume de orquídeas

Apenas pasaban unos minutos de las tres de la mañana y ya estaba en pie, lista para comenzar una nueva aventura. Con la ropa mojada por el ambiente húmedo de la selva de nada servía taparse con más chaquetas o mantas. El frío entraba en los huesos.

Permanecí inmóvil durante quince minutos y espere a que pasase un pequeño autobús que me acercaría a una carretera general. Tras una hora de viaje llegue a mi destino, un apeadero señalizado con un improvisado banco hecho con troncos. Al momento arribó el transporte, otro autobús o vehículo colectivo, con más aspecto de furgoneta que de otra cosa, donde cada cual se acomodaba como podía.

Las maletas y bultos de los pasajeros iban sujetas con en la baca eslingas, formando una especie de tetris. La carretera recorría la frontera de Guatemala, y estaba llena de curvas y baches. Pero era un disfrute ver aquel paisaje, a un lado pequeñas montañas, al otro cafetales y lagos.

Allí el tiempo iba mas lento, o al menos a mí me lo parecía, la gente no tenia prisa. A las tres horas hicimos una pequeña parada para estirar las piernas, y me encontré con una grata sorpresa: justo en la cuneta, casi aplastada por el asfalto una hermosa orquídea naranja emergía fascinante entre la maleza. En medio de la nada se encontraba algo tan bello y tan humilde como para pasar desapercibido. Nunca olvidé aquel regalo.

Si hay flores que llaman la atención por su elegancia y singularidad, esas son las orquídeas, y no hace falta irse muy lejos para disfrutar de bellos ejemplares. En Canarias podemos encontrar fácilmente Phalaenopsis, Dendrobium, Cymbidium, Vanda, Cambria, Oncidium y, como no, las que crecen silvestres en nuestras cumbres, que son igualmente bonitas pero que pasan desapercibidas, sin tener nada que envidiar a las otras.

Existe una psicosis relativa a los cuidados que necesitan las orquídeas y sinceramente no entiendo esa mala fama, pues no es una planta complicada de sacar adelante, eso sí, sólo un poco caprichosa. No le gustan las corrientes de aire ni la exposición directa al sol, tampoco los cambios bruscos de temperatura. Aunque exigen una temperatura agradable, existen variedades que podremos cultivar en el jardín ya que aguantan el frío mejor de lo que pensamos. Pueden ser aéreas, semiaéreas o terrestres.

Los tipos de orquídeas poco resistentes al frío deben cultivarse en casa. Es importante que el ambiente no esté cargado, ventilando diariamente. Debemos buscar un sitio luminoso pero sin sol directo. No olvidemos que hay que pulverizarlas de vez en cuando, así mantendremos un buen nivel de humedad. El agua de lluvia es la mejor tanto para humedecer como para regar, ya que carece de cal, que no les va nada bien.

Con estos pequeños detalles nuestras orquídeas serán la envidia de los vecinos. Generalmente cuando llegan a casa están cargaditas de flor, pero con los meses se van marchitando y no sabemos muy bien qué hacer para que vuelvan a florecer. Para resolver el problema hay en el mercado estimuladores de floración. Recomiendo que prueben suerte con unos pequeños trucos haciendo que las orquídeas noten una variación de la temperatura entre el día y la noche durante varias semanas. También podemos asustarlas un poco y hacerlas pasar algo de sed para estimular la siguiente floración.

Cuando las ramas se quedan sin flor podemos cortarlas para obligarlas a que saquen una vara nueva que suele dar flores mas grandes. Si las dejamos de los nudos suelen brotar tallos con flores. Puede suceder que lo que brote sea un keiki o hijo, que separaremos de la planta madre una vez que tenga un par de raíces.

A pesar de lo que muchos piensan son plantas fuertes. A veces sufren el ataque de las cochinillas, que deben eliminarse en la medida de lo posible, tratando después con agua jabonosa.

La botrytis puede atacar a la planta y se manifiesta por la aparición de puntitos negros en las flores. El problema se evita no dejando que la temperatura sea más baja de la adecuada.

Anímense a tener una orquídea, hay infinidad de variedades. No sé ustedes, pero como en el fondo soy golosa, mi favorita es la vainilla.

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