Operación Bencomo

Unidades de la Brilcan XVI se adiestran en un ejercicio con participación de la Brigada de Paracaidistas y helicópteros Chinook. Los 'paracas' saltan sobre la zona militar de la Isleta

09.10.2016 | 18:24
Operación Bencomo
Operación Bencomo
Desde la bodega de un helicóptero Chinook descienden a toda prisa los infantes que han de asegurar la zona para sus compañeros que están por llegar.

A la hora prevista, 05:30, nueve componentes de la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra, tras un breve briefing, subían a bordo de un helicóptero del Batallón de Maniobra VI con base en Los Rodeos y ponían rumbo a La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria. El objetivo: asegurar la zona hasta la llegada de una sección helitransportada desde Tenerife que tenía que tomar un edificio, la antigua prisión militar ubicada en esa zona. La denominación del ejercicio fue el nombre de un mencey guanche: operación Bencomo.

Los integrantes de la Bripac, perfectamente pertrechados para un salto con apertura manual a gran altura, subieron a los aparatos y partieron hacia el objetivo. Mientras, en la base de Los Rodeos la sección helitransportada, más de un centenar de soldados pertenecientes al batallón Albuera del Regimiento de Infantería Tenerife nº 49 se preparaban para abordar dos helicópteros Chinook, denominados CH-47 del batallón de helicópteros de Transporte V. Estos aparatos con base en Colmenar (Madrid) que volaron hasta el Archipiélago en un solo viaje con depósitos auxiliares de combustible constituyen la base de las operaciones helitransportadas por su capacidad y autonomía de vuelo. Sobre las 08:00 horas, las dos secciones embarcaban en las aeronaves y partían hacia La Isleta. En tierra sus compañeros de la Bripac le daban cobertura ante la hipotética presencia de enemigos.

Sobre las 10:00 aterrizaban ambos Chinook y eran aprovisionados de combustible ya que debían partir nuevamente llevando en sus bodegas dos piezas de artillería del Regimiento de Artillería de Campaña nº 93. Los obuses, dos piezas del modelo Light Gun L118, con un peso de 1.860 kilos fueron subidas a bordo con la ayuda de un cabestrante y de los seis servidores de cada pieza, que además viajaron acompañando a estas. Apuntar que el embarque duró apenas unos minutos, a pesar de que esta operación no suele realizarse al carecer de un helicóptero de estas características en las Islas. Por ello, este ejercicio buscaba compartir técnicas, tácticas y procedimientos entre unidades de la Brilcan y de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, instruyendo a unidades del Mando de Canarias en procedimientos que habitualmente no pueden llevar a cabo como son: el planeamiento y ejecución de una operación aeromóvil que incluía una inserción paracaidista realizada con medios del Bhelma VI o el helitransporte de unidades de artillería de campaña entre islas con helicópteros pesados, capaces de llevar carga externa.

Sobre las 12:40 horas llegaban a la base de Los Rodeos los medios aéreos con los paracaidistas y las dos secciones de infantería que cumplieron su cometido, los cuales además aseguraron la zona para el desembarco del resto de la fuerza.

El ejercicio Bencomo ha supuesto cientos de horas de preparación para que nada fallase. Todo fue calculado al milímetro. Los preparativos comenzaron a las dos de la madrugada con la llegada de los primeros miembros del Bhelma VI y V. Pilotos, personal de seguridad en tierra, combustible, bomberos, mecánicos y controladores estaban en sus puestos.

El puesto de mando ubicado en el Regimiento de Artillería de Campaña nº 93 con el que comparten instalaciones, dirigía todo ejercicio. Este terminó sobre las 14:00 horas con el regreso de las aeronaves participantes a las que les espera una rigurosa revisión y posterior sesión de análisis de las unidades particpantes.

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