Tecnología

El mito del libre acceso a internet

Un método innovador, que estima la penetración de internet casi a tiempo real, demuestra que muchos grupos tienen vedado su acceso

03.10.2016 | 00:44
El mito del libre acceso a internet

Los que pensaban que la expansión de internet iba unida a un incremento de los derechos y a la mejora de la calidad democrática estaban equivocados. Así lo demuestra un estudio realizado por el investigador español Suso Benítez-Baleato -en colaboración con el departamento de Ingeniería Electrónica de la ETH Zurich, uno de los centros más prestigiosos de investigación del mundo- que ha publicado la revista Science.

Benítez ha desarrollado para este estudio un método innovador para medir con precisión la penetración de internet que consiste en un sistema de análisis espacial basado en Sistemas de Información Geográfica aplicado a la Big Data. "Trabajamos sobre los metadatos extraídos del tráfico global de internet, que nos permite obtener mediciones de cualquier área del planeta, por muy remota y pequeña que sea, y además observar la evolución de internet en una determinada zona incluso por días", explica el analista que, advierte, "nuestras estimaciones producen estadísticas de mucha mayor resolución que las de organismos oficiales, en ocasiones manipuladas".

Gracias al empleo de este método, los investigadores demuestran que "los grupos políticamente más desfavorecidos son sistemáticamente privados del acceso a las nuevas tecnologías por sus gobiernos; el acceso a internet no depende de que el grupo sea mayoritario o de que sean más ricos, al final de lo que depende es de si están marginados o no del sistema político", explica Benítez-Baleato.

Esta realidad rebate la hipótesis de la "tecnología de la liberación", que defiende que internet fomenta la transparencia y la rendición de cuentas de los gobiernos no democráticos en todo el mundo y puede ayudar a los movimientos de oposición a organizarse para la acción colectiva. "Eso sería posible si esos grupos tuvieran suficiente acceso a internet, pero la realidad es que son sistemáticamente privados al acceso de las nuevas tecnologías por sus gobiernos, bien cortando el acceso para impedir que haya protestas, como sucedió en la Primavera Árabe, o bien anticipándose e impidiendo que se instale internet en determinados sitios ", describe el politólogo e informático.

Tras este estudio, Benítez-Baleato confiesa que es "bastante escéptico sobre el potencial de internet para el cambio político; "diría más bien que es un mito", afirma. "En España, por ejemplo, el movimiento del 15M fue explicado como el resultado de internet, pero los cambios en el sistema político que podemos ver en las propuestas de nuevos partidos son meramente superficiales", añade.

El investigador se siente muy satisfecho por el hecho de que la prestigiosa revista Science publique su trabajo. "Es muy poco frecuente que una revista tan centrada en ciencias experimentales incluya un trabajo cuyo impacto está fundamentalmente dirigido a temas políticos y sociales", apunta.

El método desarrollado por Benítez -principal innovación científica del estudio- tiene "un enorme potencial, ya que puede ser utilizado en cualquier estudio sobre el impacto de internet, desde estudiar el efecto sobre el crecimiento económico, sobre conflictos o usos comerciales", asegura.

El investigador -que es además delegado permanente en el Comité de Economía Digital de la OCDE y miembro del Centro de Ciberseguridad de Oxford- continuará en los próximos meses mejorando su método en la universidad alemana de Konstanz. "Aquí estoy bien, pero si encontrara algún centro de investigación en España donde mejorar su precisión, volvería sin pensármelo demasiado. Buena parte de este éxito se debe a nuestro sistema educativo y me gustaría poder contribuir en igual medida", concluye.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine