A la cárcel por 90 euros la noche

Un antiguo correccional en Florida reabre como hotel donde disfrutar de la experiencia de vivir como un preso. Las reservas se han disparado

26.09.2016 | 01:45
A la cárcel por 90 euros la noche

Vivir la experiencia de ser un preso, al menos por un día y sin ninguna consecuencia penal, es lo que el empresario Geronimos Dimitrelos quiere ofrecer a los turistas que visiten Vero Beach, en Florida, y se alojen en su cárcel. Dimitrelos compró recientemente en una subasta pública el antiguo correccional del condado de Indian River, que fue clausurado por el estado en 2012 por falta de presupuesto.

En principio este prominente empresario quiere reconvertir el lugar en la sede de su compañía Algae to Omega, dedicada a la investigación científica de las algas para los mercados de la nutrición, la belleza y la salud. Sin embargo, ahora se plantea también el alquiler turístico y hasta tiene ofertas para usar el antiguo correccional como lugar de filmación de películas.

Espacio no le falta para desarrollar esas y otras muchas ideas que se le ocurran. Repartidos en un terreno de más de 40 hectáreas hay 17 edificios en los que llegaron a estar recluidos hasta 484 presos, vigilados por más de un centenar de funcionarios. "Es muy importante seguir investigando las propiedades de las algas y las capacidades que tiene para mejorar la vida de la sociedad, por eso creo que este lugar es perfecto para seguir desarrollando nuestra actividad", explicó.

Sin embargo, Rob Goodman, uno de sus mejores amigos, tuvo la idea de publicar un aviso a través de la plataforma de alquiler temporal Airbnb para ver si realmente habría interesados en alojarse en la antigua edificación penitenciaria por 90 euros la noche en la "celda". "Decidí hacer una prueba y poner una oferta en internet. Tuve muchísimas solicitudes, muchas más de las que hubiésemos querido", indicó.

Ante la avalancha de peticiones, Goodman, que también ejerce de administrador, se vio obligado a retirar el anuncio de internet ya que el antiguo correccional, donde habían cumplido condena jóvenes de edades entre 14 y 18 años, aún no estaba preparado.

Goodman, que se dedica a la producción de cine y televisión, dice que sigue "recibiendo contactos" de gente interesada en pasar una noche en la cárcel "para tener la sensación de estar recluido". Y añade: "Incluso me han escrito antiguos presos que habían estado aquí para venir con su familia y mostrar cómo era su vida dentro de este correccional". Las celdas siguen conservando las camas, hechas de hierro, con la letrina y el lavamanos, mientras que en los laterales de los pasillos están las cuatro duchas exteriores, a la vista de todos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine