Entrevista a Francesc Bailón

"Lo que más llama la atención a los 'inuit' es el silbo gomero"

"El documental refleja las emociones, sensaciones y experiencias de un grupo de familias inuit de la población tradicional de Kulusuk, en la costa este de Groenlandia, en un entorno completamente opuesto al suyo", asegura el antropólogo español y experto en la cultura 'inuit'

03.08.2016 | 02:56
"Lo que más llama la atención a los 'inuit' es el silbo gomero"

El año pasado, el antropólogo español Francesc Bailón, experto en la cultura inuit, guió a un grupo de familias de una pequeña aldea de Groenlandia hasta Canarias en la que sería la aventura de sus vidas, en el marco de un proyecto gestionado por Promotur Turismo de Canarias. Era la primera vez que sentían una brisa cálida en el rostro, el tacto de la arena de la playa o un baño en el mar. Todas estas emociones, sensaciones y experiencias de la comunidad inuit quedaron reflejadas en un creativo y original trabajo que acumula ya tres reconocimientos internacionales para la marca turística Islas Canarias. El documental La Sonrisa del Sol ahonda en cómo el mejor clima del mundo influye en los habitantes de una de las zonas con peor clima. La cinta puede verse en la página web www.elmejorclimadelmundo.com.

La Sonrisa del Sol recoge las vivencias de once inuit en su viaje a las Islas Canarias. ¿Qué muestra el documental y qué tiene de interesante?

El documental refleja las emociones, sensaciones y experiencias de un grupo de familias inuit de la población tradicional de Kulusuk, en la costa este de Groenlandia, en un entorno completamente opuesto al suyo. Creo que su interés radica en acercarnos al pueblo inuit desde un punto de vista muy humano, familiar y sobre todo respetuoso. Es una forma diferente de conocer esta extraordinaria y fascinante cultura de cazadores y pescadores del hielo.

¿Sabe cómo surge el proyecto y por qué esa curiosa vinculación Canarias-inuit?

Fue en marzo de 2015 cuando Guille Cascante, el director del documental y de la productora Goroka, se puso en contacto conmigo para plantearme este proyecto ideado por Andrés García (PHD), y para conocer su viabilidad. Desde el primer momento supe que se trataba de una idea descabellada, difícil de llevar a cabo pero a la vez muy atractiva: conseguir que un grupo inuit, que vive en las condiciones más extremas del planeta, viaje a un lugar como las Islas Canarias, que tiene uno de los climas más benignos de la Tierra, suponía todo un reto para mí y más teniendo en cuenta estos contrastes entre frío y calor, Canarias y Groenlandia y canarios e inuit. Por ese motivo tuve que hacer un primer viaje a Groenlandia para explicarles a las familias inuit este proyecto, señalarles en un mapa donde estaban las Islas Canarias y también para saber si estaban o no dispuestos a realizar la aventura de sus vidas. Afortunadamente confiaron en mí y aunque el proyecto suponía un cúmulo de dificultades añadidas, porque nadie sabía, ni tan siquiera ellos, como iban a reaccionar en un entorno diferente al suyo y además con poco tiempo por delante para hacer los preparativos (tuvieron, por ejemplo, que hacerse los pasaportes), fue el trabajo de todo un equipo (producción, realización, logística...) y de los propios inuit, las claves del éxito de este maravilloso documental.

¿En qué consistió su trabajo en la realización del documental?

Yo soy Product Manager Greenland de la agencia de viajes X-plore y por lo tanto me encargué de la producción y logística en Groenlandia. Aparte fui el asesor en cultura inuit durante la realización del documental e intermedié entre el grupo de groenlandeses y el equipo de filmación y de producción.

El documental ha obtenido varios premios, ¿Incorpora un marketing turístico de vanguardia?

Sin duda es un enfoque novedoso que permite hacer un recorrido turístico por las Islas Canarias a través de una mirada diferente a la nuestra. Es un documental que reúne un conjunto de reacciones naturales y espontáneas asentadas sobre la base de un contraste entre dos mundos muy distintos entre sí, pero unidos ahora por un recuerdo inolvidable que quedará para siempre guardado en el corazón de todos los que participamos en este proyecto. Y esto, sin duda, debería ser el mejor premio que recibamos todo el equipo.

Aunque sabemos que usted está especializado en la cultura inuit, ¿qué podría decirnos que le atrae más de los canarios?

Evidentemente, al margen de los maravillosos paisajes de las Islas Canarias y de sus hospitalarios habitantes, una de las costumbres que más me llama la atención es el silbo gomero. Este lenguaje silbado con el que algunos habitantes de La Gomera se comunican entre ellos podría bien encontrar su equivalente en los inuit, ya que silban a las auroras boreales, para que éstas se acerquen a ellos y de esta manera puedan comunicarse con sus antepasados. Aunque son costumbres completamente diferentes, este lenguaje silbado es un modo de comunicación que utilizan ambos pueblos y que refleja su riqueza cultural.

¿Canarias fue ciertamente una experiencia inolvidable para los inuit?

Sin duda es y será el viaje de sus vidas. Hace pocas semanas que he regresado de Groenlandia donde me he vuelto a reencontrar con todos ellos. Realizamos una expedición en trineo de perros, y durante el recorrido revivimos cada uno de los maravillosos e inolvidables momentos que pasamos juntos. Fue increíble llegar a la aldea de Sermiligaaq, cercana a Kulusuk, y ver cómo los niños y los adultos te recordaban por el documental y te saludaban con entusiasmo. Y también fue maravilloso ver el documental con todos ellos y observar que en sus miradas se reflejaban la alegría y esa constante sonrisa del sol que tuvieron durante su viaje por las Islas Canarias.

En su opinión, ¿qué valores deberían incorporar las islas Canarias de esta cultura inuit?

Es una pregunta difícil de responder ya que estamos hablando de dos mundos muy diferentes y adaptados a entornos completamente opuestos. Creo que deberían ser los propios canarios, que tras visualizar este documental, sacaran sus propias conclusiones. En mi caso, puedo decir que de los inuit he aprendido conceptos básicos como la humildad, honestidad y amistad en su estado más puro. Me han enseñado a respetar la naturaleza en las condiciones más extremas de la Tierra, y sin duda, me han mostrado el camino para saber valorar las cosas que realmente importan en esta vida. Lo único que espero es que esta cultura, que es uno de los últimos soplos de humanidad que le quedan a este planeta, no desaparezca como el hielo que necesita. Y ese es el mensaje final que me gustaría dar a los canarios y que entre todos luchemos para evitar que esto suceda.

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