Aspronte celebra sus bodas de oro

El Centro de Educación Especial estudia abrir pisos tutelados para dar independencia a sus usuarios - La dirección quiere realizar obras en sus instalaciones para mejorar su servicio

17.07.2016 | 06:04
Aspronte celebra sus bodas de oro

Medio siglo de historias que se traducen en 50 años de dedicación plena a la enseñanza. Por delante, un futuro prometedor repleto de planes y buenos propósitos. Aspronte, el centro privado de Educación Especial con más solera de la Isla, celebra este año su aniversario, unas bodas de oro con la sociedad tinerfeña que llegan en el mejor momento. Por las aulas de sus diferentes centros han pasado cientos de estudiantes cuyo prioridad ha sido conseguir la inclusión social que se merecen.

La dirección de la asociación trabaja para mejorar su proyecto educativo cada día sin descanso. Siempre tienen ganas de poner en marcha una actividad nueva y, sobre todo, de concederle a sus estudiantes y familias las mejores condiciones para que estos jóvenes, y no tan jóvenes, lleven una vida normal. La matrícula está abierta tanto para las clases como para los talleres de formación, opciones con las que se intenta dar una cobertura completa a sus usuarios tanto durante la mañana como por la tarde.

Inicios

Hace ahora 50 años un grupo de padres y madres con personas dependientes a su cargo decidió ponerse a trabajar. Surge en ese momento la asociación con el objetivo principal de que cada persona, independientemente de su grado de discapacidad, tuviera un proyecto de vida conforme a sus necesidades y autonomía, desarrollando al máximo sus potencial. En ese momento, sin embargo, no existían como ahora profesores especializados en este tipo de educación por lo que tuvieron que enfrentarse a muchas trabas burocráticas. Gracias a la colaboración ciudadana al final el proyecto salió adelante y continúa hoy.

El centro de La Salle, el que se ha convertido en una seña de identidad, fue donado. La Casa Rosada, como se conoce al edificio popularmente, acogió las actividades que comenzaron a ponerse en marcha. Aunque hace unos años existió la posibilidad de mudarse a La Laguna, gracias a un compromiso con diferentes administraciones, finalmente todo apunta a que continuarán su labor en pleno centro de la capital tinerfeña. Una de las razones principales que les lleva a luchar por su sede es que los alumnos y usuarios sigan integrados en el entorno.

Futuro

Aunque la dirección es consciente de las limitaciones del inmueble, sobre todo desde la perspectiva de las barreras físicas que tiene al tratarse de un casona antigua, la intención es realizar una rehabilitación integral que les permita mejorar. Necesitan el apoyo de las instituciones pero también de las familias y personas que de forma desinteresada se comprometan a colaborar con su causa.

Una de las propuestas pasa por contar con pisos tutelados para que los usuarios con más edad puedan independizarse si su situación se los permite. Algunos de los que acuden a diario a los talleres de formación se encuentran tienen padres mayores y, con el paso del tiempo, estarán solos si no tienen más familia. Esta sería una solución viable sobre todo para aquellos que pueden valerse por si mismos.

Celebración

Para antes de que finalice el año están preparando un acto institucional en el que puedan celebrar estas boda de oro con la sociedad tinerfeña ya que sin este matrimonio el centro no estaría en el lugar que está. Además, aprovecharán el encuentro para poner en valor todo el trabajo que han realizado durante décadas los profesionales del centro así como las directivas que a lo largo de los años han hecho grande a Aspronte. En estos momentos hay casi dos profesoras por cada estudiante.

Que los alumnos se sientan como en casa, felices -lo que se demuestra con sus sonrisas con tan solo compartir con ellos diez segundos-, pone de manifiesto que quienes les acompañan a diario se han convertido prácticamente en su familia. De hecho, la de Aspronte es una gran familia que comparte mucho más que un lazo educativo. Para lo bueno y para lo malo.

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