Unos 1.400 pacientes con VIH fueron atendidos en La Candelaria en 2015

El tratamiento farmacológico para cada enfermo oscila entre 630 y 800 euros al mes

27.06.2016 | 02:00

El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (Hunsc) atendió en 2015 a unos 1400 pacientes afectados con VIH a través de su área de Farmacia. La terapia farmacológica para un paciente que inicia por primera vez el tratamiento consiste en una terapia triple combinada, es decir, tres fármacos de antirretrovirales de distintos grupos farmacológicos que actúan atacando el virus por distintos mecanismos de acción. En algunos casos, se pueden presentar en combos y constituir un solo comprimido que incluye a los tres medicamentos facilitando el cumplimiento terapéutico. Un tratamiento para un paciente con VIH oscila entre 630 y 800 euros al mes dependiendo de los medicamentos elegidos.

Este mes de junio se cumplen 35 años de los primeros casos conocidos de SIDA en el mundo, que fueron descritos por primera vez en EEUU. Su irrupción supuso una etapa compleja a escala global en el ámbito de la salud pública, pues en ese momento se trataba de una enfermedad letal cuyos mecanismos de transmisión eran desconocidos y se carecía de tratamientos. Ese desconocimiento derivó en la estigmatización de colectivos que aún hoy, aunque menos, luchan contra las secuelas sociales de aquella etapa en la que se señalaba con el dedo a personas por su condición sexual.

El VIH, que corresponde con las siglas de virus de inmunodeficiencia humana, designa al virus que la causa. Este virus infecta las células del sistema inmunitario y las destruye o trastorna su funcionamiento, lo que acarrea el deterioro progresivo de dicho sistema y acaba produciendo una deficiencia inmunitaria. Se habla de SIDA cuando la enfermedad se presenta en su estadio más avanzado de la infección y surgen otro tipo de infecciones consideradas oportunistas o tumores asociados a la inmunodeficiencia.

Aunque aún no se ha encontrado una vacuna frente a esta infección, tres décadas después se puede hablar de una "infección crónica y no una enfermedad mortal", según explica el doctor Marcelino Hayek, presidente del Comité de Infecciones del Hunsc. "El abordaje de esta enfermedad ha sufrido un giro de 180 grados en positivo, cuando se instauró la triple terapia denominada Haart (de las siglas inglesas terapia de gran actividad) a partir de 1996, porque gracias al tratamiento farmacológico y el diagnóstico precoz, los pacientes tienen una gran calidad de vida y pueden hacer, por supuesto, una vida normal. De hecho, se puede ser portador de este virus y no padecer nunca la enfermedad", detalló.

Hayek, médico internista especializado en enfermedades infecciosas, señaló que según datos del Plan Nacional del SIDA, en España puede haber en torno a 160.000 personas seropositivas, de las cuales el 30% no están diagnosticadas, "bien porque desconocen que conviven con este virus o porque, intuyendo que pueden portarlo, no se realizan las pruebas."

Protección

El perfil de las personas con VIH también ha variado durante estos 30 años de evolución de la enfermedad. "El contagio se producía mayoritariamente entre quienes consumían droga por vía parenteral como jeringuillas que podían compartirse; también por transfusión de sangre contaminada y por relaciones sexuales sin protección. Hoy en día, el perfil del grupo de riesgo de transmisión es el de una persona que mantiene relaciones sexuales de riesgo sin protección y con múltiples parejas, en torno a un 80%", subrayó el médico.

El uso del preservativo sigue siendo el mejor método de eficacia comprobada para prevenir el VIH en hombres y mujeres y la detección precoz es la mejor herramienta para abordar el VIH si se detecta. Si se ha estado expuesto a prácticas de riesgo lo mejor es realizar las pruebas que de forma cotidiana y anónima permitirán confirmar si se ha adquirido el virus. En ese caso, iniciar el tratamiento farmacológico a la mayor brevedad posible seguido al pie de la letra frena la evolución de la infección hasta detenerla, pero todavía es incapaz de erradicarla del organismo.

"El ingreso hospitalario de este perfil de pacientes es mínimo comparado al registrado hace 30 años. Quienes requieren de hospitalización es porque su evolución está avanzada, nunca han sido tratados o porque siendo seropositivos no se han hecho la prueba", puntualizó Hayek.

Tratamiento

Los tratamientos farmacológicos han cambiado el paradigma de esta enfermedad que si en sus inicios era una enfermedad aguda y mortal, ahora es una patología crónica. Los propios medicamentos en una primera etapa, si bien salvaban vidas, no eran tan eficaces y se mostraban con importantes efectos secundarios. Sin embargo, hace más de 15 años aparecieron fármacos que se combinaban entre sí aportando al plan terapéutico del paciente una elevada eficacia y efectos secundarios más tolerables que "facilitaron el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente", agregó la doctora Gador Callejón, farmacéutica hospitalaria del Hunsc. La llega de la Triple Terapia Antirretroviral ha conseguido una reducción de la evolución de la enfermedad y, por tanto, la aparición de infecciones oportunistas logrando así disminuir de forma extraordinaria la mortalidad, además de bajar los ingresos hospitalarios de pacientes VIH positivos.

Este tipo de terapias son fármacos de dispensación exclusivamente hospitalaria siguiendo instrucciones del Ministerio de Sanidad y la Agencia Española del Medicamento. Según explicó Callejón, "esto se debe a su condición de que debe ser prescrito por un medico especialista ya que se requiere, además, de profesionales con gran especialización, capacitación y conocimiento para dispensar estos medicamentos. También se debe a cuestiones de control de seguridad y efectos adversos, así como un seguimiento del alto coste que supone al sistema sanitario este tipo e medicamentos, por lo que es necesario una coordinación y centralización de este tipo de patología."

"Debemos crear cultura social y sanitaria en torno a esta enfermedad. La ciencia ha dado un paso de gigante dejando atrás aquella época oscura. Hoy el VIH es una enfermedad crónica, controlable y con una calidad de vida impensable hace 30 años. Con la implicación del paciente siguiendo las recomendaciones del especialista y cumpliendo el tratamiento, solo queda disfrutar de la vida y también fomentar entre la población evitar comportamientos de riesgo para evitar el contagio", concluyó Gador Callejón.

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