La primavera, más fría de lo normal, da paso a un verano cálido y de poca lluvia

Este fin de semana desaparecerá la calima y disminuirá el calor

23.06.2016 | 12:25
Rosario Cabrera, subdelegada del Gobierno en Canarias, y Víctor Quintero, director provincial de la Aemet.

Este verano será más seco de lo habitual. La escasez de precipitaciones estará presente durante todo el periodo estival. Aunque ha empezado con temperaturas que rondan los 34 grados, conforme pasen las semanas la sensación de calor disminuirá. Será un verano cálido, pero sin extremos, que llega tras una primavera que sí ha sido más fría de lo normal.

El director provincial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Víctor Quintero, presentó ayer el resumen del comportamiento meteorológico de la primavera en el Archipiélago. El responsable adelantó que en las primeras semanas del verano, que acaba de comenzar este mismo lunes, habrá más calor de lo habitual, aunque solo serán la antesala de unos meses de verano más frescos.

Aunque al tratarse de una previsión no todos los datos que se obtienen son fiables, todo apunta a que hará el calor habitual del verano, sin demasiados repuntes ni con bajas ni con altas temperaturas. Sin embargo, nada impide que se puedan producir episodios puntuales que impliquen una elevación importante de las temperaturas en un momento determinado del verano, algo que es muy difícil de prever.

Para estos días, desde ayer y hasta mañana, las Islas han sufrido un aumento de las temperaturas. Sin embargo, a partir de mañana, y sobre todo el fin de semana, habrá un descenso apreciable del calor, con temperaturas más frescas para esta época de junio. "Con esta sensación de fresco nos mantendremos hasta mediados de julio", confirmó Quintero. "No se puede decir que sea la primera hora de calor del verano, porque no reúne las características fundamentales de este tipo de fenómeno". La llegada del alisio será el principal detonante que provocará esta disminución de las temperaturas.

La razón principal por la que se ha registrado una primavera fría es que el Archipiélago inició el año con un invierno muy cálido. De hecho, se trata de uno de los más cálidos de los últimos años. Sin embargo, a mediados de febrero se produjo un descenso de las temperaturas que se fueron recuperando lentamente conforme fueron pasando los meses hasta llegar a junio.

Atendiendo a las precipitaciones, la primera fue normal, con una precipitación media de 24 litros por metro cuadrado y una repartición desigual de las lluvias, tanto por zonas como por meses. Así, marzo y abril registraron valores normales, pero mayo fue muy húmedo. El norte de La Palma y Tenerife han sido las zonas donde más ha llovido durante estos meses. El norte de Gran Canaria, El Hierro y norte de La Gomera han tenido un carácter húmedo, con algunos puntos muy húmedos, y en Fuerteventura, Lanzarote y sur de Tenerife ha sido una primavera seca, incluso muy seca.

De los tres meses de primavera, mayo fue también el que más episodios de lluvia registró. El más importante ocurrió entre el 8 y el 10 de mayo debido al paso de un frente frío. No obstante, la mayor parte de las precipitaciones de la estación han estado vinculadas al paso de los alisios.

Con respecto al año hidrológico -que se extenderá desde el 1 de octubre de 2015 hasta el 30 de septiembre de 2016-, se empezó con un superávit muy amplio (265%). Sin embargo, con la llegada del invierno las precipitaciones fueron más escasas, entrando en una zona de déficit (8%) que se ha mantenido hasta junio. Aunque no está en negativo, ese déficit pone de manifiesto que ha llovido poco durante la primavera.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine