Una aerolínea se niega a pagar la silla que rompió a un tetraplégico

P El afectado utiliza un vehículo alquilado desde el mes de marzo P La reparación, de unos 4.000 euros, solo puede hacerse en Madrid

15.06.2016 | 11:42

Una compañía aérea rompió el pasado mes de marzo durante un vuelo entre Madrid y Gran Canaria la silla de ruedas de un vecino tetraplégico de las Islas. Ahora Air Europa se niega a pagar el arreglo, que asciende a 4.000 euros. Según ha informado al afectado, tan solo le abonaría una cuarta parte de la factura.

Desde que regresó de Toledo tras visitar un hospital especializado para tratar su patología, Antonio Miguel Rodríguez se traslada gracias a una silla de ruedas que su hermana y tutora legal le ha alquilado. Se bajaron del avión y su silla no se movía. Al presentar su reclamación en las mismas oficinas que tiene la compañía en el aeropuerto de Gran Canaria, según asegura ella, no le dieron "ninguna solución". "La reparación que un perito me ha tasado es de 4.000 euros y ellos solo me dan 1.000; con eso no haga nada, sobre todo teniendo en cuenta que la silla de ruedas, nueva, costó 10.000 euros", reconoce María Jesús Rodríguez, hermana del afectado.

Ahora ella misma ha enviado por barco la silla estropeada, "porque sale mucho más barato que por avión", para que llegue a Madrid y pueda ser reparada en la empresa que las fabrica y se encarga del servicio técnico. "Lo peor es que solo me la arreglan allí y eso supone un coste de traslado que tengo que asumir; si Air Europa no lo paga, no puedo dar el visto bueno para que empiecen a arreglarla y mientras mi hermano no se vale solo para poder moverse", explica. "Si pudiera pagarlo ya lo habría hecho, pero no puedo", confirma.

El bufete de abogados Osuna se encarga ahora de su caso y dejaron ayer claro que no dudarán en denunciar durante los próximos días si la empresa no se hace cargo de forma inmediata de los costes que supone la reparación. Según exponen los abogados, "las compañías aéreas tienen obligación de responder ante los retrasos por más de tres horas, y por los daños causados en los equipajes, sin embargo los viajeros no son conscientes de sus derechos, ni de la normativa europea que los ampara. Este extremo unido a la prisa por llegar a su destino, hace que los viajeros no efectúen las reclamaciones oportunas y las compañías aéreas se beneficien de esta situación y no respondan ni abonen las cantidades a las que están obligadas". Para ellos, la respuesta de la compañía ha sido conceder una cantidad "irrisoria", además de insuficiente "para pagar la deuda del taller".

María Jesús Rodríguez solo espera poder contar cuanto antes con una respuesta en firme de la aerolínea. "La silla no es para mi hermano como una maleta o ropa; con esa silla es como único puede moverse y lo necesita para vivir; si llega a ir solo, sin nadie que lo acompañe, se hubiera quedado tirado en el aeropuerto", confirma.

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