José Domingo Linares Albertos: "La sala del 112 pasará de Santa Cruz al Pabellón Santiago Martín de La Laguna"

El director del Centro Coordinador de Emergencias 1-1-2 Canarias es doctor en Biología Molecular por la ULL y realizó un Master en Gestión del Riesgo y Emergencias por la Universidad de Barcelona

23.03.2016 | 15:32
José Domingo Linares Albertos, ante la sala operativa del 1-1-2 de Tenerife.

Es un hombre de la casa. Entró a trabajar en 1999 en el Centro Coordinador de Emergencias del 112 en diferentes puestos de responsabilidad y desde el pasado día 10 es el nuevo responsable del mismo en sustitución de Luis Santacreu. José Domingo Linares es doctor en Biología Molecular por la Universidad de La Laguna. Realizó un Master en Gestión del Riesgo y Emergencias por la Universidad de Barcelona. Asimismo, es experto profesional universitario en Protección Civil y Emergencias.

José Domingo Linares tiene a su cargo a unas 200 personas y en cada turno puede haber hasta 20 operadores en la sala. Si por algo destaca es por su independencia profesional y buen hacer a lo largo de los casi 17 años que lleva vinculado al 112 Canarias, donde entró como coordinador de la unidad de formación y de los módulos formativos correspondientes al Cecoes 112 en la Academia Canaria de Seguridad, así como coordinador multisectorial. Por eso conoce y domina el funcionamiento del centro tanto en su día a día como ante grandes emergencias.

¿Qué supone este nuevo reto?

Sin lugar a dudas es un desafío ilusionante. Mi política va a ser de continuidad aunque sí pretendo modernizar el centro. Luis Santacreu, mi antecesor, se hizo cargo del desarrollo tecnológico. Sin embargo, yo pretendo modernizarlo desde el punto de vista operativo, cambios que supongan mayor atención al ciudadano. En definitiva, que los nuevos protocolos vayan encaminados al demandante de un servicio. Actualmente tenemos el Fress 112, que es el único sistema que permite geocolocarse y puede además enviar imágenes en tiempo real. Este programa permite incluir incluso datos como, por ejemplo, si una persona es diabética o padece cardiopatías, etc, lo que faculta al operador de sala saber de las patologías del paciente (desde el punto de vista médico).

¿Va a ser reforzada la sala del 1-1-2 en Canarias con más personal?

Actualmente prestamos servicios en cinco idiomas: castellano, inglés, francés, alemán e italiano. En el futuro, uno de los requisitos es que tengamos un sistema de multiconferencia de manera que el teleoperador me ofrezca ese servicio. Vendría a ser como una externalización tal y como tienen otras salas de España.

¿Va a llevar a cabo una descentralización del Cecoes?

No. En Tenerife tenemos idea de mudarnos de Santa Cruz a las dependencias del Cabildo Insular en el Pabellón Santiago Martín.
Esperemos que esto se produzca en un plazo de un año. Esto va a suponer para nosotros un gran reto. Lo que sí vamos a hacer es contactar con otros cabildos para conveniar sistemas remotos y que en tiempo real reciban una ficha lo más actualizada posible. De hecho, hay un Cecopin muy interesado en ello.

El director Insular de Seguridad, Florentino Guzmán Plasencia, apostaba por la creación de un parque de bomberos en Las Cañadas para rescate de senderistas. ¿Qué le parece esta idea?

Sería un buen planteamiento. Cuantos más recursos se pongan y cuanto antes lleguen a los servicios, mejor. Otra cosa es que la normativa lo permita y que el Consorcio lo pueda soportar económicamente.

En los últimos rescates en El Teide se ha podido ver que los bomberos no han llegado hasta donde estaban los accidentados y han llamado al Greim de la Guardia Civil .¿Cuál es el protocolo para este tipo de servicio?

El protocolo establece que estos servicios son competencia de la Comunidad y en el caso del Parque Nacional del Teide también interviene el Cabildo. De ahí que sean los bomberos los primeros en ser activados. Es harto frecuente que sean estos los que pidan la presencia del helicóptero del GES. En la sala tenemos un técnico de bomberos. Luego hay un Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil (de lo mejorcito de Europa), que siempre está preparado cuando se le participa a su sala operativa de un accidente donde se prevea su actuación. La Benemérita siempre se pone a nuestra disposición. El apoyo y la coordinación siempre van a existir.

¿Qué va a pasar con el tema de los helicópteros de rescate?

Ese tema es competencia de la Dirección General de Seguridad y Emergencias. Actualmente hay cinco con base en La Palma, El Hierro, Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura. El Cecoes es totalmente ajeno. Se supone que la Dirección General tiene sus técnicos para la selección de los aparatos más idóneos.

¿Cómo es la colaboración con la Unidad Militar de Emergencias?

Perfecta. Es exquisita. Solemos realizar simulacros conjuntos. Parece que somos una comunidad autónoma bastante ejemplar. La UME solo es requerida cuando se activa un plan de emergencias y en caso de incendios forestales. Hacemos muchos ejercicios, en particular de radiocomunicaciones y de simular situaciones de emergencias para coordinarnos. Con el Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR) del Ejército del Aire tenemos una buena organización y participamos en los distintos ejercicios Canasar.

¿Qué nivel ocuparía el 1-1-2 de Canarias a nivel nacional?

En general, todos los centros coordinadores en España están muy bien conceptuados pero Canarias sobresale por encima. Al ser un territorio fragmentado, se tienen muy en cuenta las dificultades, ya que la coordinación se complica sobremanera. En los inicios fuimos un modelo a seguir. A principios del año 2000 éramos de los pocos centros que aglutinaba bomberos, personal sanitario y de las Fuerzas del Orden, y además atendemos en los cinco idiomas principales.

¿ Qué anécdota le ha impactado más a lo largo de todos sus años de servicio?

Donde hay niños siempre te marcan. Recuerdo la de aquel padre que en Granadilla raptó a su hija por estar en trámites de separación de su mujer y luego la asesinó. Pero de manera especial me viene a la memoria el último incendio de Valle Gran Rey, en La Gomera, cuando tuve que gestionar tres fuegos de manera simultánea. Aparte del de la isla Colombina, otro en La Palma así como el de Tenerife. En La Gomera, las llamas alcanzaban los 30 metros de altura. Pensaba que se nos moría la gente. Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales y las navieras se portaron magníficamente cuando se presentaron el Muelle de Las Vueltas y trasladaron a numerosos vecinos hasta San Sebastián. Pero la sensación de angustia e impotencia, de noche y sin apoyo aéreo, no hubo quien me la quitase. Tenga en cuenta que estábamos hablando de un GFI (Gran Incendio Forestal).

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