El Colegio de Médicos tinerfeño duda de la gestión de la Agencia del Medicamento

El presidente del órgano apunta a su responsabilidad en los casos de afectados por el uso de Ala Octa en interveciones de retina

17.03.2016 | 12:47

El laboratorio y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Son los dos responsables a los que apunta el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, Rodrigo Martín, acerca de los problemas ocasionados por el uso del producto comercializado bajo el nombre de Ala Octa.

En concreto, alude a la treintena de casos derivados desde el Hospital Universitario de Canarias (HUC) como sospechosos de ser afectados por Ala Octa. Todos estos pacientes presentan complicaciones después de ser operados en el centro hospitalario de la retina, por lo que ahora el comité de expertos designados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) para evaluar la relación entre el producto y los efectos secundarios padecidos.

Es un problema que se repite por todo el territorio nacional y ya hay un grupo de afectados que han presentado la reclamación correspondiente al Servicio Canario de Salud (SCS). Al respecto, Rodrigo Martín defiende que "ni el SCS ni los propios médicos son los responsables" y argumenta que "cualquier producto sanitario y cualquier medicamento se usa porque así lo ha recomendado o aceptado la Agencia". En ese sentido, explica que "son los laboratorios los que remiten los informes correspondientes a la Aemps que o bien realiza su propia investigación para evaluar los posibles efectos del uso o bien se fía del informe, que es lo que ha pasado en este caso concreto".

El presidente de la organización colegial admite que esta última posibilidad "está permitida por la ley" pero sostiene que "es responsabilidad de la Agencia igualmente valorar la posible toxicidad de un producto, como ha ocurrido con Ala Octa". Para Rodrigo Martín, "los médicos no pueden ser responsables porque confían en lo que dicta la Agencia, que de hecho para eso está". Además de puntualizar que este producto "se emplea solo en centros hospitalarios, no se vende al público y se utilizaba solamente en operaciones de retina", el representante de los facultativos tinerfeños recuerda que "fueron los propios médicos los que alertaron a la Agencia de que se estaban registrando efectos secundarios en pacientes". "La Agencia tardó en retirar el producto y ahora evalúa la toxicidad del producto y analiza además si se trata de un problema general o solo de uno de los lotes", informa Martín.

En concreto, en Canarias se han denunciado varios casos en un centro privado de Gran Canaria y al menos 32 pacientes del HUC en Tenerife han sido derivados como posibles afectados del Ala Octa. El hospital informó de que de los pacientes, uno de ellos perdió la visión al ser operado de los dos ojos y el resto presenta complicaciones en el órgano intervenido quirúrgicamente.

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