Lidia Falcón: "La principal prioridad para el feminismo es que dejen de matarnos"

Lidia Falcón O'Neill es periodista, abogada y escritora y a sus 80 años ha vivido lo peor de la dictadura y los cambios sociales y políticos que han marcado los últimos 40 años

17.03.2016 | 10:07
Lidia Falcón: "La principal prioridad para el feminismo es que dejen de matarnos"

Lidia Falcón O'Neill es periodista, abogada y escritora. A sus 80 años ha vivido lo peor de la dictadura y los cambios sociales y políticos que han marcado los últimos 40 años. El feminismo y la lucha social le viene de cuna. Hija, nieta y sobrina de mujeres que abanderaron luchas sociales, sindicales y políticas dice que lo suyo "no tiene mérito". Fundadora del Partido Feminista, ha dedicado su vida también a la escritura con un total de 39 obras. Ha cultivado la narrativa, el género teatral, autobiográfico y el ensayo, algunos de los cuales se consideran piezas fundamentales del feminismo en España. Habla de las conquistas logradas por el movimiento desde la dictadura hasta nuestros días con orgullo pero sin perder de vista que "no hemos llegado al paraíso". Afirma con contundencia que "no es verdad que la gente rechaza el feminismo. Eso pertenece a un reducto patriarcal y al pasado". De hecho, narra que "gracias al feminismo se han realizado grandes cambios en la educación, en el lenguaje, en las relaciones laborales?". Cree que para seguir avanzando es necesario que haya grandes cambios políticos que pasan por salir de la OTAN y de la Unión Europea, así como eliminar la monarquía e instalar la laicidad de facto.

Es abogada, escritora y periodista y el feminismo ha marcado su vida personal y profesional. ¿Qué o quién la impulsó a tomar este camino activo para ayudar a todas las mujeres?

Soy hija de feministas, de comunistas y nieta de una anarquista extraordinaria que fue mi abuela Regina Lamo. Soy hija de esa clase luchadora e intelectual que arrasaron después de la Guerra Civil. Y el contenido feminista ya fuera por la familia o por lo que te enseñaban siempre ha estado presente en mi vida. Es decir, no tuve una conversión de pronto como les ha pasado a otras compañeras. Toda mi familia me transmitió esa filosofía. Y mi abuela, como decía, fue una luchadora del sindicalismo, del cooperativismo, del feminismo a finales del siglo XIX y principios del XX. Así que lo mío no tiene mérito. No tuve la desgracia de haber ido a un colegio de monjas como otras, ni de recibir una educación de derechas y machista.

¿Qué ha sido lo más duro y qué lo más satisfactorio?

Lo más duro fue soportar la dictadura y luchar contra ella. Me detuvieron dos veces y en la última me torturaron de una manera horrible. En lo personal sufrí la pérdida de mi madre que se suicidó mientras yo estaba en la cárcel.

Lo más satisfactorio ha sido ver como todo lo que pedíamos en el primer Congreso del Partido Feminista en 1983 lo hemos conseguido. En esa época no había una ley que rigiera la explotación sexual y a día de hoy ya existe, como existe la ley de igualdad, la de violencia de género, la del matrimonio homosexual, etc. Todo esto lo hemos conseguido con sangre, sudor y lágrimas, sin duda, pero lo hemos conseguido.

¿Declararse feminista sigue siendo tabú?

Lo que sigue siendo es un mantra que le va muy bien a los machistas y en general al patriarcado, en su afán por desprestigiar siempre la lucha del feminismo. Pero nosotras tenemos un hueco en la sociedad y una gran presencia en los medios de comunicación. Y además, hemos participado en todas las luchas del momento y en la redacción de las leyes. Eso de que el feminismo es 'no sé qué' es una frase del siglo XIX y la gente debe borrarlo de su vocabulario y del diccionario.

El 8 de marzo hubo manifestaciones en toda España. Y el pasado 7 de noviembre hubo una marcha feminista, una marcha impresionante con medio millón de personas. Yo estoy dando el curso de "Feminismo y Política" en Madrid, y el otro día no cabían en la sala. Y ya me están llamando de otras ciudades. Todo esto demuestra que el feminismo se ha introducido en la sociedad española. En España hay miles de grupos feministas.

Esos lenguajes en contra del significado del feminismo se siguen difundiendo en los medios de comunicación machistas, y son una leyenda urbana. Otra cosa es que podamos captar la atención de toda la sociedad. Eso lleva un tiempo, desde luego. Pero el feminismo como partido, como movimiento, como filosofía de vida, está presente en nuestra sociedad.

¿Cree que es cierto que no se populariza el verdadero significado de feminismo y que esta palabra muchas veces se asocia con una desigualad a favor del sexo femenino?

No es verdad. Es como cuando salen los cuatro machistas y maltratadores por ahí difundiendo que son ellos los maltratados. No, no difundáis eso de que la gente rechaza el feminismo y que las mujeres tienen miedo porque no es verdad.

Desde su punto de vista, ¿cuál es el significado del 8 de marzo?

Conmemora un suceso que ocurrió en Nueva York en marzo de 1909. Cuando en la fábrica Cotton un grupo de mujeres se encerraronreclamando un aumento de sueldo. Eran trabajadoras de textil y el propietario incendió la fábrica y murieron ahí más de 200 mujeres. A raíz de ese episodio terrible, la organización internacional socialista en el Congreso Internacional de Mujeres decide establecer un Día Internacional de las Mujeres. Por lo que el 8 de marzo es un día que conmemora un hecho trágico, terrible, sucedido hace un siglo pero que se convirtió en un símbolo de la lucha de las mujeres.

Gracias al feminismo se han realizado grandes cambios en el mundo en la educación, el lenguaje, las relaciones laborales, etc. En la política es donde seríamos más útiles pero el feminismo todavía no tiene suficiente ambición política para presentarse a las elecciones y ganar. Pero sí que está en boca de todos los políticos. Estamos en la lucha en el mundo entero. Hay asociaciones de mujeres hasta en Afganistán, a las que no ayudamos lo suficiente, pero esto significa que el feminismo está recorriendo todo el planeta.

Teniendo en cuenta el contexto político, económico y social de España ¿cuáles deben ser las principales prioridades para el feminismo actualmente?

Bueno, la primera prioridad es que dejen de matarnos. Eso cualquier ser humano mayor de 5 años lo entiende. Lo primero es acabar con la violencia contra las mujeres, porque mientras se permita esa violencia, se consienta y además las sentencias y la policía no nos protejan, el patriarcado seguirá al mando, está claro. Bueno, y, por supuesto, acabar con la violencia en todas sus formas, no solo el asesinato, sino los malos tratos, la violación, los acosos sexuales, los abusos a los niños? A esto debemos añadir las deficiencias salariales, que son gravísimas. Las mujeres españolas poseen unas condiciones laborales de las peores de Europa. Por supuesto, otra de las prioridades es la mejora en la representatividad en todos los sectores que organizan una sociedad a nivel económico, cultural, político, etc. Esas son las carencias que todavía mostramos.

Usted es referencia dentro de la lucha feminista en nuestro país y ha vivido el franquismo, la transición y el movimiento actual. ¿La evolución de la igualdad ha sido homogénea con otros avances sociales?

El avance de las mujeres es el más importante que ha vivido la sociedad española. Hemos superado con mucho las conquistas en otros ámbitos, como el laboral, el intelectual o los de cualquier otra clase social, porque salir del pozo de miseria y de dolor de la dictadura y encontrarnos como estamos ahora ha sido un gran progreso. Hemos logrado la ley de igualdad, la del aborto, aunque a veces está en peligro, la de violencia de género... Todos esos avances han sido fundamentales, han cambiado la vida de las mujeres. En el año 1970 la participación de la mujer en la población activa era del 30%, igual que en Turquía. Esto implica el cambio más importante que la sociedad española ha tenido. Pero es que yo, además, le diría a todas las personas que esto no lo han vivido que miren las fotos y comparen las mujeres de hoy con las de hace 50 años. Que le pregunten a su madre cómo vivían o que le pregunten a su abuela, si son muy jóvenes.

¿Seguimos avanzando o se puede decir que estamos en un punto muerto?

El avance no es una línea clara. Desde el año 1965 hasta el 1985 arrasamos con toda la legislación franquista y desde 1985 hasta ahora hemos seguido progresando. Por ejemplo, con las nuevas leyes como la de igualdad o la de violencia de género. Ahora las mujeres están viviendo unas realidades que antes no se imaginaban. Pero si no seguimos en la lucha no hay ningún derecho que no pueda ser derogado.

Desde algunos frentes se habla de retroceso en los últimos años a consecuencia de la crisis económica. ¿Está de acuerdo?

Parece ser que eso es como un tema que se repite. Pero yo no estoy de acuerdo. Lo que puede pasar es que vayamos descendiendo en calidad de vida al igual que los hombres. ¿O la burbuja inmobiliaria no ha despedido a tres millones de trabajadores varones que son los estaban conformando ese sector?

La situación económica se ha ido agudizando en los últimos años, Este es el plan que tenía el capital, acabar con el avance del bienestar que tenían los trabajadores, y lo han conseguido. Para eso se han concitado los medios de comunicación, el sistema financiero y la Unión Europea, entre otros. Todo eso ha creado un escenario donde al mismo tiempo que las trabajadoras y los trabajadores han ido perdiendo su bienestar los poderes económicos se han hecho infinitamente más ricos.

Ahora, que el feminismo no tenga que tener presencia, bueno, es que yo la verdad no entiendo que haya mujeres que estén es esta línea, porque al revés, cuando se vive una situación de desequilibrio es cuando más feminismo demanda. No hace falta ser comunista ni revolucionario, ¿alguien piensa que los sindicatos tengan que desaparecer? No. Pues el feminismo se debe tener presente con la misma necesidad.

Las mujeres no hemos perdido derechos con la crisis económica. Lo que ocurre es que las condiciones de vida han afectado siempre a las mujeres más que a los hombres. La crisis de la economía ha afectado a las mujeres más obviamente porque no hemos alcanzado la igualdad. Es cierto que hemos logrado conquistas pero no digo que con el camino recorrido ya hayamos llegado al paraíso, de ninguna manera. Pero sí que lo que hemos avanzado en 20 años no lo habíamos vivido en todos los siglos de la historia. Ahora parece normal a las generaciones jóvenes que las mujeres voten, que si son lesbianas pues sí, porque les gusta, que vayamos a la universidad y estudiemos lo que queramos, que nos vistamos como nos dé la gana, que exijamos que nos paguen y que nos den trabajo? Pues todo eso no existía.

Teniendo en cuenta los nuevos escenarios, ¿cuáles son las líneas maestras que se deben acometer en las políticas de igualdad, por un lado, y en el feminismo, por otro?

Lo que está claro es que solamente podremos avanzar en la igualdad con un sistema democrático, laico y republicano. Tenemos que salir de la OTAN porque es una asociación criminal que ha causado un gran daño en el mundo. Además, con el gasto que conlleva pertenecer a ella no puede dar para guarderías ni para ayudas sociales. Es necesario acabar con los acuerdos con el Vaticano porque todavía hay un porcentaje muy alto de la educación en manos de la Iglesia en una sociedad laica. Tenemos que salir de la Unión Europea porque es la causa principal de todas las desgracias económicas que se han producido. Y las mujeres como partido y como programa político tienen que reivindicar sus propias necesidades.

Las políticas de igualdad deben contener una sanidad universal y una red social que no existe, para todas aquellas personas dependientes como los ancianos y los niños. Todo eso se ha de construir en un país democrático, que no lo es.

El feminismo que es político, como el nuestro, se ha segregado y se ha reducidoa los pequeñitos avances necesarios y no digamos la lucha contra la violencia. Y no es suficiente. Ninguno de los problemas de la mujer se va a resolver hasta que el sistema político y económico del país no cambie. No es posible que mantengamos una monarquía con todos sus privilegios y sus actuaciones corruptas, ni sus relaciones con otros países o con la Iglesia. El feminismo es integrador no segregador. Es una ideología política y filosófica, una cuestión de vida y un movimiento. Y todo eso engloba nuestras reivindicaciones fundamentales hoy en nuestro país. Sin ellas no avanzaremos nada.

Entrevista cedida por el Boletín de Género del CIIADG (Centro Insular de Información, Asesoramiento y Documentación de Género del Cabildo de Tenerife)

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