Astronomía

La mayor bola de fuego cayó el día 6 de febrero en el Atlántico

Se estima que, por la magnitud de la explosión, la roca que entró en la atmosfera tenía 5 ó 7 metros de diámetro

25.02.2016 | 09:21

El pasado 6 de febrero, aproximadamente a las 14:00 UTC, un pequeño trozo de material interplanetario se sumergió en la atmósfera de la Tierra y explotó a 30.000 metros sobre el Oceáno Atlántico.

La energía liberada fue equivalente a la detonación de 13.000 toneladas de TNT, haciendo de éste el más grande de estos eventos desde la explosión de Chelyabinsk (Rusia) en febrero de 2013. Por la magnitud de la explosión, la roca que entró en la atmósfera debía tener de 5 a 7 metros de diámetro, según la estimación publicada por el experto Phil Plait en Bad Astronomy.



 

Si hubiera ocurrido en un área poblada, habría sacudido algunas ventanas y probablemente aterrorizado a mucha gente, pero no habría causado ningún daño real. A modo de comparación, la explosión Chelyabinsk, que fue lo suficientemente fuerte como para romper ventanas y dañar a más de 1.000 personas (debido a los cristales rotos), tuvo un rendimiento equivalente a 500.000 toneladas de TNT, 40 veces la energía de este impacto más reciente.

Sin embargo, la fuente de la detección no ha sido revelada. Plait considera que los militares estadounidenses pueden advertir cualquier evento de este tipo gracias a tecnología clasificada, posiblemente combinación de monitores sísmicos, observaciones por satélite y micrófonos atmosféricos.

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