Una bióloga canaria estudia el ADN de los antiguos esclavos de isla Mauricio

El objetivo del proyecto es saber, entre otras cosas, si la mezcla genética ha aumentado la predisposición a algunas enfermedades

23.02.2016 | 12:37
Una bióloga canaria estudia el ADN de los antiguos esclavos de isla Mauricio

La bióloga canaria Rosa Fregel investiga en la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, el ADN de antiguos esclavos africanos y de trabajadores asiáticos que en el pasado arribaron a la isla de Mauricio, como mano de obra para trabajar en el cultivo de caña de azúcar.

El objetivo del proyecto es comparar las poblaciones antiguas y actuales de Mauricio y así saber, entre otras cosas, si la mezcla genética ha aumentado la predisposición a algunas enfermedades.

Rosa Fregel es doctora en Biología por la Universidad de La Laguna (ULL) y su línea de investigación ha estado centrada en el análisis genético de poblaciones humanas de Canarias tanto aborígenes como históricas. Actualmente, se encuentra desarrollando su labor investigadora en el laboratorio de Carlos Bustamante, dentro del Departamento de Genética.

"Se trata de estudiar poblaciones antiguas pero en vez de usar cerámica o utensilios de piedra, como haría un arqueólogo, se utilizan marcadores genéticos. Podemos caracterizar poblaciones de distintas regiones a lo largo del tiempo e intentar, por ejemplo, detectar zonas que quedaron deshabitadas por la expansión de un desierto y luego se volvieron a habitar", detalla.

Los datos se pueden comparar con el ADN moderno al tomar muestras de sangre o saliva de la población actual, mientras que para indagar en el pasado la bióloga extrae este material genético de huesos y dientes procedentes de los yacimientos arqueológicos.

Su vinculación con estos estudios en Isla Mauricio surgió a raíz de la experiencia de la bióloga en el análisis de ADN antiguo en muestras del cementerio del siglo XVIII de la Iglesia de La Concepción de Santa Cruz de Tenerife.

Este templo sufre frecuentes inundaciones y por ello los restos enterrados se encontraban muy degradados por el contacto con el agua. Lo mismo ocurre en el cementerio de esclavos de Mauricio, situado cerca de la playa de Le Morne, que se inunda parcialmente cuando sube la marea. Por esa razón Krish Seetah, director del Proyecto de Arqueología y Patrimonio Cultural de Mauricio contactó con la científica canaria .

Cuando los navegantes europeos llegaron a Mauricio la isla estaba deshabitada por lo que su población es una mezcla de influencias desde la época colonial, con holandeses, británicos y franceses, además de esclavos africanos llevados desde Madagascar. El tráfico de esclavos para el cultivo de caña de azúcar llegó a tal punto que hubo un momento en el que el 80% de la población era africana.

En el yacimiento de Le Morne se conservan los enterramientos de esclavos africanos que escaparon de las plantaciones y buscaron refugio en una zona muy escarpada, por lo que para los europeos era más barato comprar nuevos esclavos que ir a buscarlos.

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