Cocina tradicional y tapeo moderno

La Fuente aúna la oferta de un restaurante y un gastrobar en un palacete del centro santacrucero

22.01.2016 | 14:29
Cocina tradicional y tapeo moderno
Pablo Molowny (i) y Jesús Vargas, de pie, y el jefe de cocina, Isaac González..

Sus promotores lo definen como el primer gastro-restaurante de Santa Cruz. La Fuente (Calle Doctor Allart, 28) se caracteriza por ser un espacio que combina platos clásicos renovados con técnicas de alta cocina para comer con mesa y mantel, como en un restaurante tradicional, con una propuesta más moderna e informal de tapas de autor y medias raciones, ideal para una reunión de amigos o para acompañar una copa de vino o un cóctel en la barra o en su terraza.

Impulsado por el empresario Jesús Vargas y el chef canario Pablo Molowny, el espacio gastronómico del centro de Santa Cruz se ubica en un palacete colonial de dos plantas con más de un siglo de historia. Es uno de los edificios mejor conservados del casco antiguo de la capital, donde hace un tiempo comenzaron a proliferar tascas, restaurantes y locales nocturnos hasta convertirse en la actualidad en el eje de mayor expansión. "La zona tiene mucho potencial y hay mucha gente que ya la ve como la nueva Vegueta", apunta Vargas.
Pablo Molowny fue durante seis años chef ejecutivo de la cadena Room Mate Hotels, propiedad del canario Enrique Sarazola. A su vuelta a la Isla abrió Kokken, un gastrobar de referencia en Santa Cruz, participó en la puesta en marcha de Cortxo, y más recientemente abrió Lírica, su primer gastrobar de Las Palmas. En La Fuente pretende aplicar la fórmula con la que tanto éxito ha cosechado hasta ahora en todos sus locales: "las mejores materias primas para elaborar las recetas de toda la vida, que tanto nos gustan a todos, pero renovadas con nuevas técnicas y una presentación muy atractiva".

La carta del gastrorestaurante está inspirada en parte, admite Molowny, en la decoración andaluza de la planta baja de La Fuente. Destacan en este sentido el salmorejo cordobés, en el que en lugar de añadir jamón ponen mojama de atún, y la fritada andaluza, que lleva bacalao, gambón, pulpo y calamar, y que llega a la mesa con una actual y tentadora presentación. También son muy recomendables la ensalada de langostinos con pistachos, las distintas variantes de risottos y el carrete de ternera gallega, que es ideal para compartir y que los propietarios aspiran a que se convierta en el plato emblemático de su establecimiento. Destacan asimismo sus recetas de pato de Soria, pulpo gallego y de judiones navarros.

Los postres son otro de sus puntos fuertes. Son todos de elaboración propia y entre los más golosos están el cremoso de chocolate blanco. La carta de vinos ha sido diseñada específicamente para maridar sus platos por el experimentado sumiller de Vinófilos, Óscar Santos.

El precio medio del cubierto, sin vino, ronda los 17 euros. Según el chef, su objetivo es que el cliente encuentre "la mejor calidad en platos con porciones razonables y a unos precios competitivos".

El nombre del local viene de la fuente que tiene la casa en la planta baja, que fue recuperada durante la rehabilitación del inmueble. En la planta baja el ambiente es más informal y distendido, y se presta más al tapeo. La primera planta, en cambio, funciona a modo de restaurante. Según avanzaron los dueños, en verano tienen previsto abrir la terraza ático. Será un espacio de ambiente chill out que funcionará estrictamente por reserva , en el que los clientes podrán almorzar o cenar y luego quedarse a disfrutar de una larga sobremesa acompañada de unas copas y con unas privilegiadas vistas de la ciudad.

La Fuente tiene capacidad en su interior para 55 comensales. Cierra los domingos durante todo el día y los lunes a mediodía. No obstante, los propietarios barajan comenzar a abrir todos los días en breve.

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