El Bhelma VI de Los Rodeos jubila sus aparatos más veteranos después de 30 años

Estos helicópteros, que acumulan 20.000 horas de vuelo, han desarrollado en el Archipiélago todo tipo de misiones y serán relevados por los AS-532 Cougar

20.01.2016 | 14:17
La unidad posa al completo ante la que ha sido su principal montura durante todos estos años. Abajo, chorro de agua de los bomberos.

Llegó la hora de la jubilación. Atrás quedan 20.000 horas de vuelo de uno de los aparatos más veteranos que han servido en las Fuerzas Armadas: el UH-10. El Batallón de Helicópteros de Maniobras VI con base en Los Rodeos ha operado seis aeronaves.

Los helicópteros han prestado servicio durante casi cuatro décadas en las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (Famet) y ahora ha llegado la hora de su retiro. Es probable que el Batallón de Helicópteros de Maniobra (Bhelma VI) comience a recibir más aparatos Cougar a medida que estos vayan siendo reemplazados por los flamantes NH-90, los cuales comenzarán a operar en el batallón con base en Agoncillo (Logroño).

Los primeros aparatos llegaron a España el 29 de julio de 1966. Se trataba de dos Bell UH-1B Iroquois, cedidos por el Ejército de los Estados Unidos como parte de la ayuda americana que caracterizó aquel periodo. En 1971 se despliegan en El Aaiún 12 helicópteros HU-10 (UH-1H Iroquois) en apoyo a las operaciones en el Sáhara Español. A principios de diciembre de 1971, los 12 aparatos embarcan en el portahelicópteros Dédalo. En noviembre de 1973, llegaron otros tres HU-10 que refuerzan a la dotación ya existente.

En el Sáhara Español, las misiones consistieron en vuelos de transporte, patrulla, enlace, observación, corrección del fuego de artillería o incluso apoyo aéreo con fuego real a la VII Bandera de la Legión en Smara y Edchera. En enero de 1974 cuatro HU-10 armados se trasladan a Smara, dando apoyo a patrullas que han establecido contacto con elementos armados, y transportando a la zona tropas de refuerzo. En abril de 1974 tres HU-10 armados apoyan a la operación Barrido. Por primera vez se realiza apoyo con fuego real y evacuación de heridos en combate. En noviembre un HU-10 realiza la primera misión de observación y corrección del tiro de la artillería.

El 18 de diciembre de 1974 las operaciones se intensifican. Seis HU-10 se destacan a la zona de Tifariti realizando durante dos días misiones de ambulancia, apoyo de fuego y de transporte de tropas. Las operaciones de combate requieren el apoyo aéreo de aviones T-6 y Saeta del Ejército del Aire. Asimismo se realizaron misiones de apoyo a la comunidad local a través de numerosas evacuaciones aéreas. El 13 de mayo de 1975, dos HU-10 fueron atacados con un misil SA-7 Strela cuando patrullaban la línea fronteriza con Argelia, pudiendo esquivar el misil y volviendo a la base.

Desde mediados de 1975 los vuelos de los UH-1H cuentan ya siempre con la escolta de los helicópteros de la compañía de reconocimiento y ataque cuando sobrevuelan zonas potencialmente peligrosas. En julio una patrulla compuesta por un OH-58 y dos HU-10 dan apoyo con fuego real a soldados que rechazan un ataque marroquí contra el puesto de Tah.

En cuanto llegan a Los Rodeos comienzan los vuelos preparatorios para las numerosas misiones a las que han de adaptarse. En agosto de 2008 y hasta junio de 2009 el Batallón despliega dos unidades de helicópteros -Lispuhel IV y V-, formadas por dos HU-10 y 28 personas aproximadamente por rotación en la Misión de Naciones Unidas en el Líbano operación Libre Hidalgo, dando cobertura a esta operación durante diez meses consecutivos. Tras un breve paréntesis de nueve meses, el Bhelma VI inició en marzo de 2010 un nuevo periodo de despliegue en el Líbano, esta vez más exigente, generando tres unidades de helicópteros consecutivas -Lispuhel VIII, Lispuhel IX y Lispuehel X-, esta vez formadas por un HU-18, un HU-10 y 27 militares por rotación, el apoyo a la operación fue de catorce meses y finalizó en mayo de 2011.

Por otro lado, y tras el proceso de transformación al helicóptero Superpuma la unidad desde mayo a diciembre de 2013 aporta al último contingente de helicópteros del Ejército de Tierra desplegado en Afganistán (Aspuhel XXXIII - ISAF), un importante número de personal: pilotos, mecánicos, personal de seguridad y operadores de a bordo. Con anterioridad lo hicieron en Bosnia-Herzegovina (Spahel).

Los accidentes tampoco le son ajenos a esta unidad. El más grave con este modelo tuvo lugar en noviembre de 1994 cuando los siete ocupantes de un helicóptero militar UH-10, seis militares profesionales y uno de reemplazo, murieron en Fuerteventura al estrellarse el aparato. La aeronave hacía un vuelo rasante cuando, según las investigaciones, una de sus palas se enganchó a los cables de alta tensión que cruzan el barranco de la Herradura. Cuatro de las víctimas pertenecían a la Legión y las otras tres al batallón de helicópteros de Tenerife. En otro accidente posterior, dos sargentos sufren otro accidente en la Corona Forestal de Los Realejos. Este siniestro se salda con uno de los tripulantes fallecido y el otro herido grave.

Según el nuevo Plan de Acción de Personal del Ejército de Tierra español se crearía una nueva Arma, la Aviación de Ejército, cuyo objetivo es optimizar la formación de los oficiales que se incorporen a las unidades de helicópteros.

Ahora, el Bhelma VI dispondrá de mejores aeronaves con lo cual podrá desarrollar mejor su cometido con plena seguridad.

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