Una de cada tres mujeres sufre alopecia

Los expertos alertan de que la caída del pelo es un problema si se pierde la mitad de la densidad y avisan de que recuperar el cabello tarda entres tres y cuatro meses

10.01.2016 | 02:15
Una de cada tres mujeres sufre alopecia

La alopecia se suele relacionar con el varón, no en vano afecta a la mayor parte de la población masculina. Sin embargo, la mujer no está libre de la calvicie y de hecho un tercio de las féminas la padecen alcanzadas una cierta edad. Eso sí, los expertos avisan de que la caída del cabello es normal, esta forma parte del proceso natural de renovación, la enfermedad comienza cuando la caída produce una pérdida de densidad.

El dermatólogo especialista en el pelo Néstor Santana explica que "hay estudios que demuestran que en otoño e invierno es la época en la que más caída se registra por el propio ciclo de renovación del pelo que por norma general volverá a salir naturalmente en febrero o marzo". Precisamente, esos meses en los que la cabellera presenta signos de falta de pelo es, a juicio del experto, una de las claves. "Muchas veces las personas dejan de tomar el tratamiento para evitar la caída porque no ven resultados pero tampoco esperan el tiempo mínimo necesario", indica.

Añade Santana que ese lapsus es una de las técnicas empleadas como márketing donde "se aprovecha la época de caída natural para vender productos con escasos controles de calidad y eficacia". Por ello, la recomendación principal del dermatólogo es que si la persona percibe una pérdida sustancial de su cabello acuda al especialista.

¿Y cómo saber si se trata de una caída normal dentro del ciclo o una cuestión de calvicie? Néstor Santana explica que lo principal es diferenciar la caída con la pérdida de densidad. "Otro problema añadido es que la alopecia comienza a ser visible por el paciente cuando se pierde en torno al 50% del cabello. El origen de la mayor parte de las alopecias radica en que tras caerse el nuevo pelo sale con menor grosor o más pequeños lo que se traduce en la falta de densidad", insiste el facultativo quien avisa: "se puede recuperar".

Depende en primer lugar de la causa o el origen de la calvicie. Si se trata de una alopecia cicatricial el único remedio posible es el trasplante, puesto que están generadas por un problema en la piel que evita la regeneración del folículo (una operación en el cráneo o una fractura por ejemplo). Además, la alopecia puede ser un signo de que el paciente padece otra enfermedad, puesto que según puntualiza Santana, está asociada a patologías como el lupus o la tiroides, por lo que en este caso también es compleja la recuperación precisando un tratamiento médico previo que estabilice la enfermedad.

El tipo más común es la alopecia androgenética, que es la que afecta a la mayor parte de los varones y a algunas mujeres. "Muchas veces aparece durante la perimenopausia", comenta el especialista, quien añade que "en el caso de las mujeres, además, suele generar más ansiedad y se pierde más calidad de vida".

"Hay que tener en cuenta que no hay sensibilización y socialmente para el hombre es más fácil", dice Santana antes de añadir que "para las mujeres es más complicado tapar las clareas o al menos disimularlas". Aún así, en el caso de la alopecia androgenética, la efectividad del tratamiento depende del avance de la patología. Así, indica Néstor Santana que "si una parte del cuero cabelludo ha estado mucho tiempo alopécica es muy difícil recuperar el pelo". "Sí es salvable cuando lo que se observa son pelos muy pequeños", puntualiza el dermatólogo de la clínica CapMédica.

Eso sí, reitera que no existen soluciones mágicas y universales: "Cada tratamiento debe ajustarse a las necesidades y características del paciente, especialmente cuando padece otra enfermedad", dice el dermatólogo antes de puntualizar que "hay que tener en cuenta que ni siquiera los fármacos con controles más rigurosos son eficaces al 100 por 100".

En cualquier caso, reitera que son los especialistas los que mejor pueden ayudar y desaconseja "hacer caso de la desinformación que circula sobre todo en las redes sociales y los blogs" ya que argumenta que "en tanto contenido la opinión de los expertos se diluye".

Un trasplante solidario para casos sin tratamiento

Néstor Santana ha sido el promotor recientemente de una operación solidaria. A través de su clínica, CapMédica en Gran Canaria realizará un trasplante de pelo a un niño tinerfeño que presenta una alopecia cicatricial. Se trata de un tipo de calvicie en el que es imposible recuperar el folículo del cabello por lo que la cirugía es la única opción viable. El joven fue intervenido en 2004 de hidrocefalia y, a consecuencia de la misma, padece cicatrices alopécicas secundarias. Por ello, ahora se va a realizar este trasplante que tendrá carácter altruista y sin cargo para el paciente.

El niño, que se llama Raúl López y tiene 12 años, ha sido el seleccionado dentro de la campaña realizada por el equipo de dermatólogos que conforman el centro médico. La iniciativa ofrece a pacientes con cicatrices provocadas por accidentes o intervenciones quirúrgicas la posibilidad de someterse a un trasplante de pelo sin coste alguno. Esta iniciativa permite facilitar el acceso al tratamiento a pacientes que han sufrido lesiones en el cuero cabelludo y que no han podido someterse a una cirugía de trasplante reconstructiva.

Traumatismos o tratamientos previos en la zona, como los relacionados con cirugías, radioterapias o accidentes de tráfico, hacen que haya pacientes que sufren pérdida de pelo y siendo sustituido por tejido cicatricial. Este tipo de circunstancias genera un daño estético y psicológico que puede tener solución y ser reparado con un trasplante de pelo. Las cicatrices en el cuero cabelludo son bastante frecuentes, pero por lo general el afectado opta por dejarse crecer el pelo para disimular las cicatrices, aunque cuando se llega a cierta edad sea más difícil de tapar debido a la pérdida natural del pelo.

Respecto a la técnica que emplearán será la de tratamiento FUE (follicular unit transplantation), que consiste en extraer las unidades foliculares de la zona posterior de la cabeza con microbisturíes de menos de un milímetro de grosor. Esta técnica permite seleccionar las unidades foliculares con mayor número de pelos, así como controlar el ángulo y dirección de crecimiento del pelo, además de la profundidad de la incisión.

Asimismo, permite obtener múltiples injertos sin la necesidad de crear una cicatriz lineal con un mínimo daño en los tejidos. En cuanto a las molestias postoperatorias en la zona donante, aseguran que "se reducen al máximo", se elimina la necesidad de retirar las suturas de la zona donante y las microcicatrices son "indetectables" a la semana, según indican desde la clínica.

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