La gasolinera que repone premios

La estación de González reparte un cuarto y dos quintos

23.12.2015 | 02:19
La gasolinera que repone premios

El refrán dice que no hay dos sin tres y así ha sido. El Sorteo Extraordinario de Navidad ha vuelto a repartir ilusión en forma de premios
en las gasolineras del Grupo González. El surtidor de la suerte, localizado en el kilómetro 54 de Granadilla de Abona, ha logrado
vender este año otros tres buenos pellizcos: un cuarto, el número 71.119, y dos quintos, que corresponden a la combinación 18.102
y a la 43.221. El dueño de la gasolinera, José Miguel González, reconocía ayer emocionado que "aún no se lo creía". Pero sea suerte
o no, lo que este nuevo sorteo demuestra es que la magia pueda tocar en la misma puerta una, dos y hasta tres veces.
"Queríamos dar algún premio para seguir con la buena trayectoria pero esto ya se sale de nuestros pronósticos", aseguraba ayer el hijo
de José Miguel González y también trabajador de la gasolinera, José Ángel González. Con una sonrisa de oreja a oreja y ese brillo especial
en los ojos de quien ha vuelto a repartir la combinación afortunada, González reveló que estaba muy emocionado. "No se consiguen
vender tres premios todos los días", añadió el joven rodeado de los medios de comunicación que inundaban su estación.
Los décimos bendecidos por la Repsol Chasnera se despacharon a través de la máquina. Y aunque ayer los propietarios aún no conocían el
monto total que el sorteo había dejado en su gasolinera, revelaban que, en su mayoría, los agraciados eran vecinos de la zona. "Hace un
rato se acerco un premiado a la estación de en frente, en la que también vendemos números. Era un residente del municipio", detalló González
hijo. A su padre también le había llamado ya alguna vecina con una cifra ganadora que prefería mantenerse en el anonimato.
El dueño del grupo de gasolineras confesó que la mañana había empezado con la vista puesta a la televisión pero sin dejar sus puestos
de trabajo. "Hemos seguido el sorteo mientras trabajábamos hasta que con el primer premio saltó la alegría", señaló González.
El propietario apuntó que "la suerte es la suerte" y "no mira a quien le toca". "Lo único que aconsejo es jugar con responsabilidad", añadió
González. Él, que sigue repartiendo millones, confesó que algún número si que compra, "pero muy pocos". "Durante el año no
juego a nada pero en Navidad me gusta tener algunos décimos", apuntó José Miguel.

Después tocó descorchar el cava y brindar por que la suerte les siga acompañado. "Esperemos que el año que viene podamos dar más
premios", destacó González, quien añadió que "eso es más importante que vender más". No obstante, lo cierto es que en la Repsol granadillera
no les ha ido nada mal. "Hemos tenido bastante ajetreo las últimas semanas. Es verdad que el nuevo formato, a través de las máquinas,
tiene mucha aceptación y si encima la suerte nos acompaña pues eso se nota", confesó González.

Este año la cantidad afortunada es menor que la de los sorteos anteriores. En 2013, González llegó a repartir 200 millones con 160 series
vendidas del número 79.712 mientras que el año pasado logró un buen pellizco gracias al 92.845, dotado con 1.250.000 euros la serie.
"Con el segundo premio del 2013 si que estalló la alegría, ese año dimos mucho dinero. Aunque hoy estamos muy contentos", reconoció
el propietario del surtidor.

Por eso, ayer la estación de servicio permanecía algo más tranquila excepto por los medios de comunicación que iban y venían
a la tienda. "Seguro que ha vuelto a tocar aquí", exclamaban los curiosos que se acercaban a la gasolinera, quienes no dudaban en llevarse
algún décimo o, en su caso, probar suerte con la quiniela o el euromillón.

La trabajadora de la tienda de la estación, Yaiza María Bello, revelaba que "no aguantaba los nervios". "Un año de estos me va a dar un infarto",
bromeaba la dependienta quien ha estado despachando en el establecimiento durante los tres años de la suerte. "Aunque piensas
que no volverá a tocar siempre te queda la esperanza de que se repita", señaló la joven. Bello reconoció que el primer año si consiguió un
pellizco de ese segundo premio "que compartía con una peña". "Desde entonces lo que me llevó es la alegría de los compradores",
apuntó la joven. Mientras, los clientes seguían llegando a la tienda. Pedro Hernández, quien siempre pone sus quinielas
en esta administración, señaló que para el Sorteo de El Niño "ni se lo pensaba". "Esta claro que lo voy a comprar aquí", aclaró de inmediato.
Hernández afirmó que estuvo a punto de comprar un décimo en la estación de González. "Pasaba todos los días por aquí y me tentaba",
puntualizó el tinerfeño mientras se llevaba su participación. Fuera, padre e hijo charlaban lejos de las cámaras. Quizás ni ellos mimos se terminen de creer su suerte.

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