11 bodegas se unen para elaborar los vinos blancos más innovadores de la Isla

El proyecto del Cabildo, financiado con fondos europeos, ofrece asesoramiento a los empresarios para producir variedades ´premium´ que mejoran con los años

13.11.2015 | 02:00

Canarias es famosa desde hace siglos por sus vinos blancos. Llenaron las copas en grandes palacios y sirvieron para brindar en acontecimientos que cambiaron el rumbo de la historia, como aquel 4 de julio de 1776 en el que los padres fundadores de Estados Unidos declararon la Independencia. Para seguir extendiendo ese prestigio, 11 bodegas de la Isla se han unido para elaborar vinos blancos premium con variedades exclusivas, la mayoría tradicionales, como la malvasía, listán blanco, albillo criollo, gual, marmajuelo y verdello. El resultado: vinos con personalidad, elegantes y complejos que, a diferencia de los clásicos blancos canarios se pueden beber durante su añada pero, además, mejoran en sus botellas con el paso de los años.

La innovación viene dada, en la mayoría de los casos, por el uso de la técnica de crianza sobre lías, escasamente empleada en la Isla. Estos vinos permanecen en contacto con las levaduras que producen su fermentación durante un período de tiempo mientras están en los depósitos de la bodega y desarrollan así diferentes matices. El encargado de supervisar el proceso contratado por el Cabildo es José Hidalgo Togores, ingeniero agrónomo y enólogo, considerado uno de los mejores técnicos vitivinícolas de España.

Este revolución en el panorama isleño comenzó el año pasado con la participación de ocho bodegas y actualmente se ha ampliado a 11, que con la cosecha de este año han embotellado bajo la tutela de este proyecto entre 1.000 y 40.000 litros para elaborar 17 vinos distintos. Las participantes son La Suertita, Bodegas Insulares, Crater, El Drago, Ferrera, Cumbres de Abona, San Miguel, El Penitente, Tajinaste, Valleoro y Marba.

La Casa del Vino de El Sauzal acogió el miércoles la presentación de este innovador proyecto dirigido por el Cabildo tinerfeño, y financiado con fondos europeos. Se denomina Enomac y ha supuesto la llegada de ayudas por 180.000 euros de fondos Feder y del Programa de Cooperación Transnacional Madeira­Azores­Canarias (MAC). A cambio, el los expertos del área de Agricultura de la Corporación insular han asesorado a una cooperativa caboverdiana. Entre las variedades que emplearon está la baboso negro. El consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jesús Morales, asegura que esta experiencia "ha aportado información muy valiosa para los técnicos canarios porque han analizado como se compartan las viñas en cotas más altas de las que se pueden encontrar ahora en Tenerife, pero que el cambio climático obligará a trasladar con el tiempo".

Morales destacó que esta iniciativa está abierta a todas las bodegas que deseen participar. En su opinión, la experiencia "es un ejemplo del trabajo conjunto que debe hacer la administración pública con el sector privado para potenciar la viticultura". El consejero espera que este proyecto "tenga un largo recorrido", en el que se produzcan "vinos innovadores que nos permitan posicionarnos mejor en el mercado". Para ello, anunció que el año próximo la iniciativa se ampliará a vinos tintos. Para el responsable de Agricultura es "muy positivo" que las bodegas "hayan comenzado a trabajar juntas y pongan en común sus conocimientos y sus ideas".

Después de dos años trabajando en la Isla, el enólogo José Hidalgo destaca "la diversidad de climas, suelos y variedades de uvas" que se ha encontrado en Tenerife. "Creo que hay pocos lugares en el mundo que tengan una riqueza tan grande para elaborar vinos en un territorio tan pequeño. Quizá lo más parecido sea Chile", añadió.

Según explica, su trabajo se ha orientado en "sacar el máximo partido de cada variedad para que hacer vinos de alta calidad". Hidalgo asesora a multitud de bodegas de la Península y advierte que los blancos son los más demandados en la actualidad a nivel nacional. Al margen de los blancos afrutados y los jóvenes, que son los más vendidos, también en Canarias, "hay una tendencia a hacer vinos de crianza, que duren más en el mercado", señala el experto.

Dependiendo de la forma en la que se cultiven las uvas, de cómo se traten y se embotellen, los nuevos vinos blancos de las 11 bodegas tinerfeñas podrían tener una vida útil de hasta 15 años, según Hidalgo. En este sentido, el enólogo encuentra significativas diferencias entre los cultivos del norte y el sur de la Isla. "Intuyo que los del norte, que en boca son más frescos, más ácidos, tienen más evolución que los del sur, que son más explosivos. Pero todo depende de la altitud, porque por encima de los 700 metros todo cambia", puntualiza. Hidalgo animó a los bodegueros de la Isla a sumarse a este proyecto apelando a su afán de superación. "Siempre las cosas se pueden hacer mejor. Además, hay que estar pendiente de las tendencias del mercado", aconseja.

Durante la campaña de Navidad, las 11 bodegas tinerfeñas que forman parte del proyecto comercializarán juntas sus vinos con la marca Blancos de Tenerife: Revolución dentro de un embalaje especial.

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