Bienvenida a 2072 entre luces y dulces

La comunidad hindú de Tenerife celebra su año nuevo llamando a la prosperidad y la abundancia

12.11.2015 | 01:34
Bienvenida a 2072 entre luces y dulces
Las familias de la comunidad hindú de Tenerife se reunieron ayer para celebrar el Diwali, la celebración de la llegada de un nuevo año.

Tenerife se iluminó ayer con la llegada de un nuevo año. La luz brilló en los hogares y negocios de la comunidad hindú afincada en la Isla. En municipios como Santa Cruz y Puerto de la Cruz, las familias procedentes de este país encendieron velas en sus hogares y hasta dejaron las luces de sus casas prendidas con el objetivo de atraer a los dioses de la prosperidad y la abundancia. Se trata de un ritual que forma parte de la celebración del Año Nuevo hindú, llamado Diwali, que este noviembre da la bienvenida al 2072 según su calendario lunar. Es también la jornada en la que la luz le gana la batalla a la oscuridad.

En la tienda de Vigu, un hindú afincado en Santa Cruz, no faltó la lumbre. Este establecimiento festejó la entrada del nuevo año siendo fiel a la tradición. "Aunque ahora somos la nueva generación, la de nacidos en Canarias, los que celebramos el Diwali intentamos hacerlo según nos enseñaron nuestros padres y abuelos", asegura Vigu. Por eso, en su negocio se reunió toda la familia en torno a dos diosas: Laksmi, la deidad de la fortuna, la paz y la prosperidad; y Ganesha, relacionada con la buena suerte.

Una bandeja central llamaba la atención en la ceremonia. "Siempre colocamos algo dulce, arroz y polvo para hacer el tilk, el famoso punto que marcamos en la frente", explica Vigu. La familia detalla que cada hogar celebra el Diwali a su modo. "Nosotros rezamos, ponemos velas para atraer la abundancia y realizamos un pequeño picoteo", aclara. Y es que después del ritual religioso, le toca el turno al banquete. "Preparamos dulces a base de leche condensada y frutos secos", añade el también tinerfeño.

Algunos de estos apetitosos pasteles son las galletas Nan-Kati y los Mithai, unos dulces de llamativos colores hechos con leche por los que se desviven los más pequeños. "Sin duda, es un día para saltarse la dieta", bromea Vigu. El santacrucero asegura que para los hindúes "es una forma de endulzar a la gente". "En la India se suelen dar dulces cada vez que hay algo que festejar, como por ejemplo que has terminado la carrera universitaria", detalla.

Para Vigu, la celebración del Diwali es un lazo de unión con sus raíces. "Al final siempre te adaptas al lugar donde vives y a sus costumbres y tradiciones. Pero es importante no olvidar nuestros orígenes y mantener un vínculo con nuestra cultura", destaca el tinerfeño. En este sentido, lamenta que los más pequeños ya no sepan hablar su lengua materna. "Es inevitable que la pierdan pero nosotros intentamos inculcarles la importancia de conocer su idioma y su cultura", añade.

Vigu asegura que las relaciones de su comunidad con los tinerfeños "siempre han sido muy buenas". "El hindú es una persona muy abierta y, sobre todo, que respeta la cultura y la religión de allí donde va", sostiene. Confiesa que, incluso cuando tienen visita de la India, "lo primero que hacemos es llevarlos a ver a La Morenita".

La ceremonia se repitió en toda la Isla, con una amplia comunidad hindú. En Puerto de la Cruz, Raki y su familia también le dieron la bienvenida al año 2072 en una de las tiendas familiares. Allí, la ceremonia se centró en el rezo. "Cantamos un himno llamado Aarti y preparamos un plato con una vela que debemos mover en el sentido de las agujas del reloj", detalla Raki.

Además de los dulces típicos, Raki explica que durante el Diwali los hindúes no pueden comer ningún producto que proceda de los animales y normalmente para almorzar cocinan un plato que incluya siete verduras. "El siete es un número con una simbología especial es nuestra religión", aclara Raki.

La residente en Puerto de la Cruz señala que durante esta fiesta es importante estrenar ropa nueva. Y al igual que en la Navidad, también son comunes los regalos. "A los niños se les suele dar algún juguete o un poco de dinero", explica Raki.

No obstante, la joven confiesa que su familia también celebra la festividad navideña. "El hinduismo, más que una religión, es una filosofía de vida. Somos muy abiertos y nos gusta festejar las celebraciones de aquí al igual que invitar a todos los tinerfeños a que disfruten de las nuestras", concluye Raki.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine