Intensas precipitaciones sobre Canarias

La alerta llega a Gran Canaria tras los aguaceros

Las previsiones apuntan a la irrupción de una segunda borrasca con fuertes lluvias en todas las Islas - El cierre de dos túneles colapsa el acceso a la capital grancanaria

23.10.2015 | 16:38
Aspecto que presentaba Melenara tras los efectos de las lluvias.
Alerta naranja por el temporal en Canarias
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La alerta llega a Gran Canaria tras los aguaceros
La alerta llega a Gran Canaria tras los aguaceros

Lluvia invernal a primera hora y sol veraniego por la tarde. El tiempo volvió a dejar ayer muestras de una enorme inestabilidad, causando un descomunal atasco en las entradas y salidas a Las Palmas de Gran Canaria, tras anegarse los túneles de La Laja (sur) y Julio Luengo (norte), y múltiples complicaciones en la red viaria de Telde. Mientras, para hoy se prevé la entrada de una nueva borrasca africana, por lo que el Gobierno de Canarias decretó anoche la alerta por lluvias en el Archipiélago, después de los últimos aguaceros. Y la Consejería Educación decidió suspender las clases para hoy viernes, después de que 42 centros sufrieran ya ayer daños por desperfectos, y de que al menos seis de ellos tampoco iban a poder abrir por su mal estado.

La amenaza de lluvias torrenciales sigue sobrevolando Canarias. El Cabildo de Gran Canaria activó a mediodía de ayer la alerta máxima por la entrada de un segundo frente de lluvias desde la costa africana, que reemplaza al que ha estado mojando las Islas desde la semana pasada, dejando cuantiosos daños en el Norte y ayer en la capital y Telde.

Sin embargo, las iniciales previsiones se quedaron en una tarde muy soleada, y hasta de playa. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) registró 28,4 grados en Tuineje (Fuerteventura), por los 27,8 grados de Agaete (Gran Canaria) y el Aeropuerto majorero, 27,6 grados de Teguise (Lanzarote) y 27 de La Aldea, y 26,9 grados del Aeropuerto de Gando, como máximos nacionales.

Pero, la imagen era bien distinta entre las siete de la mañana y el mediodía. Un colegio del barrio de Jinámar sufrió serios desperfectos cuando sus alumnos estaban en el aula. Y las carreteras volvieron a mostrar sus limitaciones ante la tromba de agua, que anegó el túnel de La Laja y obligó a romper la pared de la mediana para facilitar las escorrentías y poder volver a dar paso a los vehículos. Las colas llegaron hasta el Aeropuerto, por el Sur, y colapsaron el interior de la capital.

Pero no fue el único problema, ya que el otro túnel principal, Julio Luego (Las Alcaravaneras), tuvo que soportar repetidos cortes con retenciones hasta la zona industrial de Guía.

La Guardia Civil de Tráfico realizó unos 80 servicios de auxilio en la autovía del Sur (GC-1), en su mayoría por averías eléctricas de los vehículos, así como por personas atrapadas en sus turismos por desprendimientos de piedras y balsas de agua en la vía.

El estado de las vías originó colas kilométricas en los accesos a la capital, que no se liberaron hasta el mediodía, según reconocía el consejero insular de Obras Públicas, Ángel Víctor Torres.

Tras la reapertura de ambos túneles, que se alargó casi tres horas, la única vía que costó más en poner en servicio fue la GC-100, de Telde a Ingenio, con cierre parciales para su limpieza, aunque se mantuvo abierta. También la GC-810, entre Valsequillo y Telde por San Roque, tras la caída de un muro de contención.

El balance de incidentes viarios se completa con la GC-122, en Lomo Caballo, donde se cayó un tramo de pared, y desprendimientos en la GC-550 y 551, un carril de La Calza; la GC-320 se inundó; y el personal de mantenimiento intervino en La Gavia, La Pardilla, Lomo Magull, la vía de Tele a Cazadores, el Barranco de los Cernícalos y Bandama, entre otros tramos de la red insular. Ángel Víctor Torres admitió que había que evaluar por qué han fallado las infraestructuras, sobre todo en el caso del túnel de Silva (Guía), afectado el martes por la caída de grandes piedras, cuando hace poco se acometieron unas obras en el lugar.

De momento, los únicos trazados que siguen cerrados son las de La Aldea, tras la caída de una malla de seguridad, y la de Cenobio de Valerón (GC-291), en Guía. El Cabildo apunta que dos máquinas comenzaron a limpiar esta última, pero pararon por nuevos desprendimientos y la aparición de socavones en la calzada.

El consejero valoró que, pese a los problemas, no se han registrado daños personales. "El problema es que llovía sobre mojado", según el responsable las carreteras grancanarias.

Los medidores contabilizaron 41,5 litros por metros cuadrado en La Isleta; 39,7 litros en el barrio de San Cristóbal, muy cerca del túnel de La laja; y 36,9 de la plaza de la Feria, y casi 30 en buena parte de la costa de Telde.

Estas cantidades fueron ampliamente sobrepasadas en Tenerife. Los últimos datos de anoche apuntaban ya casi 119 litros en La Esperanza y 84 en La Gallega, en Tenerife, tras las precipitaciones de la tarde, que dejaron numerosos problemas varios en esa Isla.

La lluvia afectó también a 39 de los 456 centros escolares que hay en Gran Canaria y en tres de los 482 de Tenerife, según la Consejería. A mediodía ya había suspendió la actividad lectiva para hoy en el Colegio de Educación Infantil y Primaria Europa y el Centro de Enseñanzas Obligatorias Omayra Sánchez (en Las Palmas de Gran Canaria), y el CEIP Doctor Hernández Benítez (en Telde). Y, en Tenerife, en otros tres colegios del municipio de Arona. Incluso, se hablaba de la reubicación temporal de otros estudiantes afectados, para salvar los inconvenientes temporales.

Y el Cabildo de Gran Canaria canceló también ayer tarde todas las actividades culturales y deportivas, y clausuró las áreas recreativas. Esta media fue secundada por casi todos los municipios grancanarios, salvo caso excepcionales como San Bartolomé de Tirajana.

Pero la evolución del tiempo llevó al Ejecutivo regional a tomar la decisión de mantener cerradas todas las aulas de Canarias, tanto universitarias como no universitarias para la jornada de hoy viernes, después de que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ya hubiera anunciado esta drástica medida.

El cielo volverá a oscurecerse hoy, según las previsiones, aunque nadie sabe dónde. Seguridad y Emergencias decretó anoche la alerta por lluvias en el conjunto del Archipiélago, después de ir aumentando progresivamente el radio de influencia del mal tiempo, debido al aviso de chubascos generalizados por fenómeno meteorológico adverso anunciado por la Agencia Estatal.

El Archipiélago se enfrenta a una segunda borrasca. La primera hizo su aparición la semana pasada, y continuó hacia la Península, para volver en estos últimos días a las Islas. Ahora se prevé otra proveniente de África, donde causó estragos en El Sáhara.

El Cabildo tiene movilizadas a unas 500 personas, de las cuales unos 300 pertenecen al personal del servicio viario y el resto de Medio Ambiente. Además, a la espera de que se pueda complicar la situación, están avisados los distintos cuerpos municipales de Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencia (UME), por si hiciera falta su movilización inmediata.

El consejero de Medio Ambiente del Cabildo, José Manuel Brito, negó que no se hubiera informado a la población de la posibilidad de la llegada de lluvias torrenciales, pero sugirió que el Gobierno de Canarias "podía haberlo hecho mucho antes y, como nosotros, mantener los avisos". A pesar de todo, entiende que "no ha afectado a nuestra capacidad de reacción".

Una apreciación que rechazó el Gobierno de Canarias, que defendió que actuó "a partir de las notificaciones de la Aemet y las declaraciones de emergencias por la Dirección General de Seguridad y Emergencias".

De momento, la alerta máxima decretada anoche llega después de que se registraran auténticos aguaceros en días sucesivos, que causaron cuantiosos problemas de movilidad.

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