El calor comienza a remitir en las Islas tras rozar los 40 grados el fin de semana

Meteorología prevé un descenso en las temperaturas mínimas, que alcanzaron los 28 grados en Adeje

06.10.2015 | 11:33
Varias personas intentan sofocar el calor con un helado en la capital tinerfeña. |

Sanidad recuerda extremar la precaución en niños y mayores

El calor se aleja del Archipiélago, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) que ayer mantenía el aviso amarillo por altas temperaturas solo en la provincia de Las Palmas. La predicción para hoy es que las temperaturas registren un descenso, que aunque ligero, será más pronunciados en las máximas, en especial en medianías y zonas altas.

Es decir, la población canaria seguirá inmersa en verano a pesar de estar en otoño, salvo que el sofoco no será tan alto. Además, la Aemet espera un cielo poco nuboso o despejado en general con algunos intervalos de nubes bajas en el norte de las islas de mayor relieve.

Se logra de esta manera acabar con un fin de semana en el que el bochorno ha sido la tónica generalizada. Tal es así que la temperatura mínima más alta alcanzó los 28 grados, en concreto el sábado por la noche en el municipio de Adeje, en Tenerife, dijo ayer a Efe el Jesús Agüera, delegado territorial de Aemet en Canarias.

Al día siguiente, la noche más calurosa se registró en Tasarte, en el municipio grancanario de La Aldea de San Nicolás, donde la Agencia Estatal de Meteorología comprobó que se llegó a los 27 grados centígrados. Agüera explicó que las temperaturas comenzarán a descender hoy con la entrada de vientos alisios.

En cuanto a las temperaturas máximas, el director territorial de la Aemet indicó que en Valleseco (Gran Canaria) el sábado se llegó a los 36 grados centígrados, mientras que en Lanzarote se registraron 35 grados centígrados.

Ante esta situación, el Gobierno de Canarias decidió fijar la prealerta por altas temperaturas, que además se han unido a un fenómeno de calima. El Ejecutivo, a través de la Consejería regional de Sanidad, recordó ayer las recomendaciones de prevención, que aconseja extremar en el caso de colectivos vulnerables, como son niños, personas mayores y enfermos crónicos.

Una de las medidas fundamentales es beber más agua, independientemente del tipo de actividad que se esté llevando a cabo, y no esperar a estar sediento. En mayores y enfermos crónicos debe hacerse al menos cada hora para evitar la deshidratación.

En términos generales, se debe evitar el consumo de bebidas cafeinadas, alcohólicas o muy azucaradas. Además, hay que evitar comidas copiosas y no consumir preparados fácilmente contaminables (ensaladillas, mayonesas, etcétera) y optar por una alimentación rica en frutas y verduras (con la precaución de lavarlas antes del consumo). Para los grupos más vulnerables, los días con mucho calor es mejor quedarse en casa.

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