Un 25% de los matrimonios pactaron la separación de bienes en las Islas en 2014

Más de 1.600 parejas escogen este régimen económico para su vida en común

21.09.2015 | 02:00

Antiguamente un matrimonio debía compartirlo todo pero en la actualidad cada vez hay más parejas que deciden que esta premisa no debe afectar al dinero. Uno de cada cuatro matrimonios en Canarias pactaron la separación de bienes durante el año pasado. En el Archipiélago se aplica por defecto el régimen de gananciales a los nuevos matrimonios en las Islas, es decir, que la pareja debe compartir a partes iguales los bienes e ingresos a partir del momento en el que se casan.

Sin embargo, una buena parte de los nuevos matrimonios toman la decisión de quedarse cada uno con sus propios ahorros. La convicción de que el matrimonio ya no es para toda la vida se ha extendido entre la población, que desea evitar pleitos judiciales cuando decidan poner fin a su relación sentimental.

Según los datos aportados por el Consejo General del Notariado y el Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado 1.645 matrimonios de los 6.466 que se efectuaron en el Archipiélago decidieron demarcarse de la fórmula habitual y pactaron la separación de bienes.

La gran mayoría de las comunidades aplican por defecto el régimen de gananciales a los nuevos matrimonios. Solo Cataluña, Valencia y Baleares aplican de forma mecánica el régimen de separación de bienes, mientras que Aragón, Navarra y parte del País Vasco aplican un régimen económico especial, pero similar al de gananciales.
Sin embargo, a pesar del avance que ha tenido las capitulaciones matrimoniales para cambiar al régimen e separación de bienes en otras comunidades, en el Archipiélago, la cifra de parejas que optan por esta fórmula económica para su matrimonio ha descendido un 4% desde 2009.
El hecho de que la firma de este acuerdo cueste entre 70 y 80 euros y que pueda formalizarse en cualquier momento del matrimonio puede haber hecho que algunas parejas dejen para más adelante este trámite debido a la crisis económica. Hace cinco años, aunque el número de casamientos fue menor (6.122), se registraron más capitulaciones que en 2014, ya que se firmaron 1.809 documentos, un 29% del total.

Las capitulaciones matrimoniales son un contrato en el que se recogen los puntos que van a regir la relación económica del matrimonio. Se trata de un procedimiento que puede realizarse tanto antes como después de que se celebre la boda. El único requisito es que los dos cónyuges estén de acuerdo y acudan a un notario para formalizar el trámite.

Sin embargo, la cifra de capitulaciones matrimoniales en Canarias no es muy elevada si se tiene en cuenta que es la comunidad donde se producen más divorcios, en concreto 2,6 por cada 1.000 habitantes, según los datos publicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El aumento en el número de separaciones se ha visto favorecido por la aprobación de la ley de divorcio exprés, que facilita y abarata los trámites, además de por la salida de la crisis económica.

En concreto, se produjeron en las Islas 5.575 rupturas. La gran mayoría se corresponden con divorcios (5.575), pero también se integran 190 separaciones y una nulidad. De esta manera, los divorcios constituyeron el 96,6% de las rupturas oficiales en Canarias, mientras que las separaciones fueron en 3,4% y las nulidades solo el 0,01%.

Estos datos demuestran que el matrimonio para toda la vida es un objetivo muy difícil de conseguir, ya que la duración media según las estadísticas se sitúa en 15 años. De esta manera, cuando se opta por la separación los trámites se simplifican mucho si la pareja ha escogido un régimen de separación de bienes, siendo esta es una de las grandes bazas de este régimen económico conyugal.

El régimen de gananciales implica que todos los bienes adquiridos y los ahorros que se logren a partir de la fecha de la boda pertenecen por igual a ambos miembros de la pareja. Este estatus también obliga a ambos cónyuges a estar de acuerdo a la hora de poner a la venta cualquier tipo de bien. Además, en el momento de llevar a cabo la separación, la pareja no solo compartirá el dinero y los bienes sino también las deudas que hayan contraído.

Por el contrario, en el régimen de separación de bienes cada uno es propietario de su patrimonio y lo gestiona como quiera. Esto no excluye que si la pareja desea compartir un bien pueda hacerlo si los dos están de acuerdo. De esta manera, el matrimonio puede decidir comprarse a medias una vivienda o un vehículo, unos bienes que si tendrían que ser repartidos si llegara el momento de la separación.

Los sociólogos ven la introducción de la mujer en el mercado laboral como un factor clave para que las parejas, en detrimento de lo que ocurría antes, piensen ahora en separar su patrimonio. Además, debido a la crisis económica los ciudadanos son más conscientes de los problemas que pueden derivarse a la hora de hacer el reparto en caso de separación, ya que un desacuerdo puede alargar y encarecer mucho el proceso judicial.

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