San Lorenzo llora en secreto

La tormenta trunca los deseos de las cientos de personas que intentaron ver la lluvia de estrellas en Canarias

14.08.2015 | 02:00
efe

Dice la leyenda que cuando una estrella fugaz atraviesa el cielo hay que pedir un deseo. Por eso cada vez que hay una lluvia de meteoros las zonas más alejadas de las farolas y la luces de la ciudad se convierten en el punto de reunión de curiosos, noveleros y aficionados que miran al horizonte en busca de uno de sus anhelos.

Con el máximo previsto para las Perseidas en la madrugada de ayer, las opciones, a priori, suponían dos deseos al minutos, pero las conocidas como Lágrimas de San Lorenzo se escondieron tras la tormenta que azotó Canarias. El espectáculo celeste no fueron los meteoros cruzando el firmamento a 60 kilómetros por hora, sino la iluminación de los miles de rayos caídos durante la noche sobre las Islas.

Ya desde el pasado lunes los miembros del Instituto de Astrofísico de Canarias (IAC) admitían que las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) truncarían la expectativas de observar unos 120 meteoros a la hora, a pesar de que las condiciones astronómicas sí que eran proclives, con la luna en fase menguante.

Aún así, hubo canarios que bien provistos de avituallamiento y abrigo se trasladaron a las zonas altas de las Islas, especialmente a las faldas del Teide con la esperanza de disfrutar del espectáculo. Se quedaron con las ganas, y se conformaron con mirar la belleza a través de las fotos que poblaban las redes sociales y los medios digitales, porque por una vez el mejor cielo no estuvo en el Archipiélago.

El astrónomo del IAC, Miquel Serra, informó de que en algunos lugares del mundo se han cumplido las previsiones y se han llegado a ver hasta 100 perseidas por hora gracias a las buenas condiciones astronómicas derivadas de la falta de luz de Luna.

"La Luna estaba prácticamente nueva, de hecho la Luna nueva es el día 14 y entonces la noche estaba muy oscura y eso iba a permitir ver meteoros muy leves en brillo. Las previsiones eran las mejores, no vamos a tener unas condiciones similares hasta el 2018", subrayó Serra. Pese a que el cielo estuvo nublado, en la sierra Morena cordobesa llegaron a avistarse hasta dos perseidas por minuto. Entre 200 y 300 personas disfrutaron de un cielo despejado y muy oscuro en el Observatorio de Collado de La Sagra (Granada), donde se observaron una media de 20 a 30 Perseidas por hora.

"Cada vez que pasaba una estrella, la gente gritaba entusiasmada", contó a Efe José Luis Ortiz, investigador científico del CSIC. "Las estrellas que se pueden ver en zonas como Madrid tienen que ser especiales, casi tipo bólidos (las más brillantes), debido a la contaminación lumínica, mientras que en Granada vimos las más brillantes y las más débiles porque el cielo es mucho más oscuro", especificó.

El Observatorio de Collado de La Sagra ha utilizado en esta ocasión un espectrógrafo para estudiar la composición de las partículas que forman parte de estas lluvias fugaces. "En el caso de las Perseidas, su composición está bastante bien conocida, pero cuando trabajas con instrumentos de más resolución siempre se pueden encontrar cosas nuevas, se trata de hallar algo inesperado", matizó.

"No vimos meteoros, perseidas, pero vimos rayos de todo tipo y luego empezó a llover y hasta a granizar, con lo cual aquello fue un desastre", declaró el director del Planetario de Pamplona, Javier Armentia. Pese al resultado, el astrofísico destacó el ambiente y la ilusión de los observadores y ha recordado que aún quedan algunas noches para ver Perseidas.

Los meteoros asociados a las perseidas se pueden observar desde mediados de julio y hasta el 24 de agosto, pero lo cierto es que la pasada es la mejor noche, incluso hasta el viernes. Armentia celebró que este fenómeno astronómico es de los que despiertan más interés.

"Coincide que son en agosto, que tienen esa característica de repetirse todos los años. Además, como no son predecibles, no podemos saber cuántas se van a ver, o cuándo exactamente o si vamos a tener una nube o no, la gente se lo toma casi como un reto y por eso tiene encanto", añadió.

Las lluvias de meteoros son conocidas popularmente como estrellas fugaces, y las lluvias de estrellas se producen cuando la traza de partículas de polvo y rocas que dejan los cometas en su órbita entran en la atmósfera de la Tierra y se volatilizan produciendo un efecto luminoso: los meteoros. En una noche cualquiera se pueden ver varias estrellas fugaces, una, dos o tres a la hora, pero, cuando se habla de lluvia de estrellas, es cuando se pasa de un ritmo de estrella fugaz por hora a uno, al menos, de estrella fugaz por minuto.

Destellos que no son estrellas, como explica en su web el Instituto Geográfico Nacional dependiente del Ministerio de Fomento, en la que puede leerse que la madrugada del 12 al 13 de agosto lo que ocurre es que el planeta cruza la órbita del cometa Swift-Tuttle.

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