19 personas han sido ingresadas en las Islas por golpes de calor en junio y julio

Sed, exceso de sudoración y temperatura corporal alta son los primeros síntomas

31.07.2015 | 02:00
Un persona se hidrata durante una de las jornadas este mes de intenso calor.

Un total de 19 personas han tenido que ser ingresadas durante los meses de junio y julio en centros sanitarios canarios por los efectos de un golpe de calor aunque no se ha registrado ningún fallecimiento, informaron fuentes sanitarias. La Consejería de Sanidad activó el Plan de Actuaciones Preventivas de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud el pasado 1 de junio aunque no se ha activado la alerta sanitaria ya que no se ha rebasado el umbral de temperatura que lo determina y que la fija en 33 grados de máxima y 23 de mínima.
El Plan establece las medidas necesarias para reducir los efectos asociados a las temperaturas excesivas y su puesta en marcha supone la activación de todo el sistema sanitario y de atención a las urgencias de Canarias para atender las consecuencias de una elevación anormal de las temperaturas.

Al respecto, los profesionales inciden en que los niños pequeños (menores de tres años) y los mayores de 65 años son los grupos de la población a los que hay que prestar más atención. El pediatra Agustín Graffigna explica que "en esas edades es más complejo el control del calor y la mayor parte de las veces no nos damos cuenta de que se deshidratan".

Esa es una de las principales consecuencias de los golpes de calor, "también conocidos como insolaciones", puntualiza el facultativo quien informa de que "se produce un aumento de la temperatura corporal por exposición de forma prolongada al calor, bien al sol o bien por ejercicio intenso".

Las primeras consecuencias y por tanto los primeros síntomas son, según describe Graffigna, sed extrema, sensación de boca seca, temperatura basal alta (39 grados) y sudoración excesiva. "Si se percibe alguna de estas circunstancias es preciso hidratarse bien, es decir, beber mucho líquido, fundamentalmente agua", aconseja el pediatra, quien hace hincapié en los niños: "Hay que darles agua aunque no la pidan o aunque no estén al aire libre y si es posible mantenerlos con la menor ropa posible".

Si no se interviene en esta primera fase, los síntomas irán en aumento: sofocos, piel seca, agotamiento, mareos, calambres, dolor de cabeza o abdominal, nauseas, vómitos... Hasta llegar al shock, que es el último de los pasos antes de una consecuencia fatal. Por eso, el pediatra recomienda que desde que empiecen a notarse este tipo de consecuencias se acuda al servicio de urgencias "porque ya será necesario la inyección de suero para hidratar".

Hasta esta circunstancia se vieron en Canarias 19 personas estos dos últimos meses. El primer caso registrad fue el 13 de junio en Lanzarote y la afectada fue una mujer de 50 años, mientras que el 29 del mismo mes un hombre de 25 años tuvo que ser ingresado en un centro sanitario de Tenerife tras una exposición prolongada al sol.

El 30 de junio, una mujer en Lanzarote sufrió un colapso mientras que el 5 y el 7 de julio, dos mujeres de 60 y de 41 años tuvieron que ser ingresadas en Las Palmas de Gran Canaria por el mismo motivo. El 7 de julio se produjeron tres casos y los afectados fueron tres hombres de 53 años, 59 y 33 años, este último cuando trabajaba al aire libre en Fuerteventura.

El 11 de julio un hombre de 80 años tuvo que ser ingresado mientras que el 16 de julio una mujer de 70 años sufrió un golpe de calor cuando realizaba senderismo en Tenerife. Ese mismo día una mujer de 48 años en Lanzarote fue ingresada tras detectársele fiebre por insolación y otra de 21 años sufrió un síncope en la capital grancanaria por el efecto del calor.

Los días 17 y 18 de julio se registraron otros dos casos en Gran Canaria y los afectados fueron un hombre de 43 años y un mujer de 75, mientras que Sanidad tiene registrados otros tres casos los días 22 y 23 de julio y en este caso se trata de un hombre de 79 años, en Gran Canaria, y un joven de 21 años y un hombre de 77 años, en Tenerife.

Los últimos casos registrados son del 24 de julio, en el que precisaron atención un varón de 54 años por exposición prolongada al sol en Tenerife y una mujer de 25 años, que sufrió un síncope y pérdida de conciencia en Gran Canaria.

Para evitarlos, Agustín Graffigna recomienda "tener la estancia ventilada y fresca y en el caso de que se use aire acondicionado que genere una temperatura de unos 22 grados". Procurar no hacer ejercicio al aire libre ni exponerse al sol en horas de máxima potencia, son otras recomendaciones a la que se suma la importancia de ingerir líquido. "Nunca alcohol ni agua excesivamente fría", puntualiza el pediatra que recela también de las duchas heladas: "Para combatir el calor, mejor es el líquido tibio".

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