Educación

La defensa de los animales se cuela en la PAU

Casi un millar de estudiantes se presentan esta semana a los exámenes de acceso a la Universidad en la provincia tinerfeña

09.07.2015 | 14:21
La defensa de los animales se cuela en la PAU

Rosa Montero escribió en abril un artículo en defensa de los derechos de los animales. Quizá entonces pocos de los casi mil estudiantes que ayer se presentaron a la Prueba de Acceso a la Universidad en la provincia tinerfeña leyeron aquel texto. Pero todos tuvieron que hacerlo ayer. Las líneas de Montero, escritas bajo el título de 300 euros en El País, fue el texto periodístico para el examen de Lengua y Literatura.
Fue, por tanto, la primera prueba a la que tuvieron que hacer frente los 906 estudiantes que iniciaron la llamada selectividad. En realidad, la Universidad de La Laguna (ULL) tenía inscritos 919 alumnos, pero según explicó el coordinador general de la PAU en la institución académica, Dionisio Pérez, explicó que se registraron 13 no presentados.

Es la única incidencia, si se le puede llamar así, a la primera jornada de exámenes, en la que la preocupación estaba más puesta en las consecuencias de las altas temperaturas que en los habituales olvidos del Documento Nacional de Identidad. "Nervios y calor no son un buen binomio pero todo ha ido bien", resumió ayer Pérez.

Y eso que el mercurio rozó los 37 grados durante la mañana. "En el aula hacía más calor", afirma abanicándose con el folio de sus pegatinas Rocío Domínguez. El coordinador de la PAU en La Laguna lo ratifica: "El techo hace que los chicos tengan más sofoco dentro, pero está todo previsto", tranquilizó.

Una ambulancia de Cruz Roja, como en cada actividad de la U LL, estaba prepara por si fuera necesario atender algún inconveniente, pero los sanitarios no tuvieron que intervenir más allá de la toma tensional a alguna alumna.

Al final los nervios se templaron. La prueba de julio, antaño celebrada en septiembre, suele ser menos tensa que la de junio, "porque la mayor parte de los estudiantes bien se presentan para subir la nota o bien solo por tenerla", puntualiza el coordinador de los exámenes en la ULL.

Pero no piensa lo mismo Amanda Hernández, alumna del IES Geneto que estos días se examina en el Aulario de Guajara pero cuya intención es empezar el próximo septiembre un ciclo formativo de Animación Sociocultural. "Nervios siempre hay porque inscribirse cuesta un dinero y no está para tirarlo suspendiendo", reflexiona la joven. 76,12 euros es la tasa de matrícula para la PAU, así que es el precio real por intentar entrar en la Universidad.

¿O no? Lo cierto es que el caso de Amanda no es tan raro. Su compañera de instituto Silvia Yanes tampoco quiere ser, de momento, universitaria. "Quiero ser policía pero no hay nada relacionado en la ULL que me guste", explica la joven que añade que tendrá más opciones de lograr su vocación si cursa una carrera.

Por el momento han superado el primer día de exámenes, que ya es algo "porque es injusto que te abran la puerta de la Universidad en función de unos exámenes en los que ni el profesor te ayuda ni te conoce". Y eso que ambas forman parte del grupo de estudiantes que se vio obligado a recurrir a junio tras suspender alguna materia en los exámenes de mayo en Bachillerato.

"La culpa la tuvo filosofía", sentencia en ese sentido Ángel Angelov, un joven estudiante que es la prueba de los docentes no tienen concesiones. Solo una materia le impidió realizar la PAU el pasado mes de junio, lo que le daría más opciones de acceder a una de las plazas de Sociología o Trabajo Social, sus carreras soñadas. Pero aún así le ve el lado bueno: "He tenido algo más de tiempo para prepararme los exámenes", asegura el joven.

Precisamente, el estudiante lleva la contraria a la mayoría y en lugar de comentar el texto de Rosa Montero, se decantó por el fragmento literario, del poeta canario Pedro García Cabrera. Se trataba de analizar el poema Un día habrá una isla, en el que el canario habla de la falta de libertades de la época, como es el caso de la libertad de expresión.

El joven Ángel argumenta su elección en consideraba que tendría "más opciones de lograr una mejor nota". La calificación es la principal preocupación de todos los alumnos que pasaron ayer por el Aulario de Guajara, sobre todo cuando más que su formación, lo que tienen depositado en la Universidad es una cuestión de vocación.
Vocación
Por eso estos días en el campus lagunero no se dan cita solo aquellos que han suspendido en junio sino también otros a los que la nota les resultaba demasiado baja para acceder a la carrera deseada. Le ocurrió por ejemplo a Aynoa Rodríguez, alumna del IES Geneto que aspira a matricularse en el grado de Educación Infantil. Tras el primer examen la joven tiene confianza en que así sea: "Ha ido genial, pero también es verdad que tenía más nervios en junio".

El optimismo es el mismo de Giovani Báez, que realizó los estudios de Bachiller en el IES Adeje y que ayer se enfrentaba a la compleja tarea de obtener suficiente nota para acceder a Derecho. Ciertas dificultades personales impidieron que pudiera implicarse al cien por cien a lo largo del curso: "Falté mucho tiempo y en una semana bastante hice con sacar cinco asignaturas", lamenta el joven que no obstante confía en que lo puede compensar a lo largo de esta semana.

"De momento creo que me ha salido bien, mejor que en el instituto, pero depende de los correctores de los exámenes" puntualiza el joven que aspira a especializarse en relaciones internacionales.

Similar es la situación de Rocío, que espera matricularse en Farmacia tras suspender dos materias en junio. "El examen de Lengua me ha parecido muy interesante y creo que estoy preparada para tener la calificación que necesito", explica la joven del IES Andrés Bello.
Aún deben afrontar dos días más de exámenes y el 21 de julio, día en que conocerán su nota, sabrán la suerte que les da Rosa Montero.

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