Los canarios están entre los españoles que más gastan en comida rápida

Un informe señala que el consumo de estos productos es mayor en las Islas por el clima y la influencia del turismo

05.07.2015 | 23:43

Los canarios están entre los españoles que más gastan en comida rápida. En concreto, el Archipiélago fue la segunda autonomía el año pasado en la que la inversión por habitante fue más elevada, estando solo por detrás de Baleares. Cada isleño gastó más de 58 euros en este tipo de alimentación, un dato que está por encima de la media española, que se situó en los 38 euros por persona.
La previsión es que estas cifras continúen aumentando durante este año y también en 2016, según las estimaciones de un estudio elaborado por EAE Bussiness School. Este informe evidencia que el año que viene, cada canario gastará de media 60 euros en este tipo de alimentación.

Los expertos alertan de que el consumo de la también llamada comida basura está muy relacionado con el desarrollo de algunas enfermedades. La nutricionista Natalia Hernández señala conllevan una serie de riesgos, como la obesidad, el colesterol o la diabetes. "Estos son los grandes enemigos con los que los nutricionistas tenemos que lidiar de forma diaria", apunta.

Hernández explica que estas patologías están en gran parte potenciados por comidas rápidas cuyo aporte en azúcares simples y en grasas saturadas e hidrogenadas son elevados.

A pesar de que los isleños se encuentran entre los españoles que visitan más veces al año estos establecimientos, el Archipiélago no es una de las comunidades donde más se gasta en comida rápida. En 2014, el mercado de la comida rápida movió en Canarias 123 millones de euros. Esta cifra no ha dejado de aumentar durante los últimos años, evidenciando que cada vez los isleños recurren más a este tipo de alimentación, considerada poco saludable, de forma general. Sin embargo, el bajo precio que por lo general tienen estos productos hace que muchas personas se decanten por ellos.

Por este motivo, desde 2007 hasta el año pasado, el dinero que se dedicó en las Islas a la compra de este tipo de comidas se incrementó casi un 8% y las previsiones son que el gasto del Archipiélago en este mercado no deje de aumentar, al menos hasta 2016, momento en el que el estudio pronostica que los canarios gastarán 126 millones de euros en estos establecimientos.

Canarias es la quinta comunidad autónoma en la que el gasto total es más alto. Los primeros puestos los ocupan Andalucía, Aragón y Asturias. Sin embargo, el estudio advierte de que en estos datos pueden influir el tamaño de cada una de las comunidades autónomas, ya que por lógica aquellas regiones que tienen un mayor número de habitantes serán en las que haya mayor consumo.

Por eso, el informe evidencia que los datos del gasto medio por persona representan de forma más real la radiografía del consumo de este tipo de comida en España y es precisamente teniendo en cuenta el gasto de forma relativa cuando Canarias se convierte en la segunda región donde se da un mayor consumo.

Solo los residentes en Baleares superan en esta estadística a los canarios, por lo que el informe apunta que el efecto del turismo tiene una repercusión evidente en el caso de estas dos comunidades.

El informe explica que existen 4,06 turistas por cada canario en las Islas. El origen de estos visitantes suele ser el Reino Unido o Alemania, países que tienen unos ratios de gasto por persona en comida rápido mucho más elevados que el que existe en Canarias. Recurrir a estos establecimiento es una de las opciones más socorridas al salir de vacaciones. Las franquicias se localizan en prácticamente cualquier país y el turista sabe al entrar qué tipo de comida se va a encontrar y tendrá la certeza de que los precios no serán mucho más elevados que los que hay en su país de origen.

Sin embargo, los expertos aseguran que los canarios también recurren cada vez más a este tipo de alimentación. La especialista, Natalia Hernández, señala que el consumo de estos productos ha sufrido un incremente exponencial durante los últimos años. Los factores que los expertos señalan para que haya aumentado la demanda son la incorporación de las mujeres al mundo laboral, con lo que ya no hay una persona en la familias dedicada en exclusiva a la cocina; los horarios de trabajo estrictos, que reducen el tiempo disponible para cocinar; a lo que se añade la crisis económica, que ha reducido el presupuesto de las familias para la alimentación.

"En Canarias, la situación es aun más complicada ya que el clima conlleva una mayor vida en la calle, por lo que se recurre más a la comida rápida", argumenta Hernández.

Un mercado en alza

El estudio también apunta que España es uno de los países en los que el gasto en comida rápida es menor. En total, este mercado movió en todo el país 1.884 millones de euros, una cifra que según el estudio se prevé que aumente hasta los 1.907 millones este año. A pesar de esto, la cifra que registra España está muy alejada del que tienen otros países europeos como Reino Unido o Alemania, donde se invirtieron durante el mismo año 6.394 y 4.806 millones respectivamente.

Natalia Hernández expone que el problema más importante al que se enfrenta la sociedad con el cambio de los hábitos alimenticios es "el legado que se dejará a los más pequeños". "Nuestros hijos aprenden a alimentarse por repetición de patrones y conductos adquiridas en el hogar", explica esta nutricionista. Por eso, abusar del consumo de estos productos en la familia hará que ellos también lo hagan a medida que van creciendo.

Sin embargo, esta experta concluye que el consumo ocasional de estos productos no supone un riesgo para nuestra saludo, "pero si lo convertimos en algo habitual nuestra salud y calidad fe vida se verán comprometidas.

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