Un mundo por redescubrir

'Silvia', una chimpancé de 41 años, vuelve a ver después de operarse de cataratas en el Loro Parque, una intervención muy similar a la que se realiza en humanos

29.08.2013 | 18:11
Silvia, la chimpancé del Loro Parque.
Silvia, la chimpancé del Loro Parque.

Silvia es una chimpancé de 41 años que ha vuelto a descubrir el mundo tras ser operada de cataratas, para lo que superó una cirugía exactamente igual a la de un humano. Ahora aportará su experiencia de abuela a otras tres hembras y sus crías. Además, en el grupo también hay un macho con el que podría volver a procrear.

La chimpancé ha cambiado su comportamiento "de un día para otro" porque antes, a 10 centímetros, apenas veía una sombra y ahora mira con atención los detalles de la cara de sus cuidadores de arriba a abajo "y nos hace un escáner", según explicó Juan Vicente Martínez, jefe de cuidadores y conservador de mamíferos terrestres en Loro Parque.

Silvia, que "es súper tranquila y buena", fue el primer mamífero que llegó a este zoológico de Tenerife, que abrió sus puertas con una colección de loros, tras ser rescatada de la dura vida a la que fue sometida durante años, encadenada al cuello y utilizada por un fotógrafo callejero para captar su imagen junto a los turistas.

Para ella supuso la oportunidad de que, por fin, pudiese comportarse "como un chimpancé" y tuvo un compañero con el que ha tenido varias crías, la última hace 18 años, y anteriormente un parto de gemelos, algo muy infrecuente en esta especie, incluso entre animales que viven en libertad.

Pero los chimpancés viven unos 50 años y a sus 41 Silvia es una anciana que había desarrollado cataratas en los dos ojos y, aunque seguía jugando y comportándose con buen ánimo, su escasa visión le hacía palpar en busca de los vasos de zumo que le ofrecían los cuidadores al no poder agarrarlos directamente.

Calidad de vida

Entonces se decidió devolverle la calidad de vida con la ayuda de especialistas procedentes de Reino Unido e Italia, junto a un equipo de veterinarios, y se acordó someter a la chimpancé a una cirugía de cataratas en ambos ojos que apenas duró media hora. Exactamente la misma operación que tendría un paciente humano, que comparten con chimpancés el 98,7% de sus características físicas.

Silvia se despertó de la anestesia en una habitación preparada como un "nido" con hojas de palmera y con música para bebés, mientras su cuidador le agarraba de la mano y le susurraba.

En el momento en el que abrió los ojos ya podía ver y ahora, dos semanas después, su recuperación ha sido perfecta: ya ni siquiera necesita medicación.

Previsiblemente, esta semana Silvia volverá a unirse a un grupo familiar, formado por un macho reproductor, otras tres hembras y sus tres bebés, y ella será la abuela que enseñe al resto cómo criar a los pequeños, que es su especialidad.

Es el final perfecto para un animal que ha tenido un pasado duro y que ahora está sana y vuelve a ver. "Está descubriendo el mundo que no ha podido ver en años", detalla el jefe de cuidadores.

De hecho, ahora está más "mimada" con caprichos "porque se lo merece" y a los cuidadores les alegra ver cómo ella simplemente se durmió para la operación y de repente, tras despertarse, volvió a ver, en un proceso que Silvia no comprende.

Una prueba de cómo le ha cambiado la vida es que ahora "por fin" puede mirar la televisión en la pantalla de plasma de que disponen los chimpancés en Loro Parque para ver películas y documentales de la naturaleza.

Antes de ir a dormir, los chimpancés escuchan piezas de música clásica "que les encanta". Además, la oyen "como un reclamo", pues en cuanto empieza a sonar, cogen de la mano a sus crías y acuden todos juntos al dormitorio para terminar la jornada.

Podrá volver a ser madre

A partir de ahora, y gracias a la operación de cataratas que ha permitido a Silvia recuperar su visión, la chimpancé podrá volver a disfrutar plenamente de la convivencia con los suyos. Se volverá a reunir con su grupo, en el que podrá ejercer de abuela de tres hembras y sus crías con las que convive. A sus 41 años Silvia es ya anciana, ya que su especie vive de media 50 años, pero aún así puede volver a sentir la llamada de la maternidad, porque mantiene su ciclo.

Silvia tuvo sus últimas crías hace 18 años, y anteriormente había tenido un parto de gemelos, algo muy infrecuente en esta especie, incluso entre animales que viven en libertad. Durante estos 18 años esta chimpancé no ha podido volver a ser madre porque estuvo con otro macho con el que era "incompatible". "No estaban interesados el uno en el otro", explica Juan Vicente Martínez, jefe de cuidadores y conservador de mamíferos terrestres en Loro Parque. Anteriormente, Silvia había convivido con otro compañero con el que sí había tenido varias crías.

La intervención de cataratas que se le ha practicado a esta anciana chimpancé en el Loro Parque le permitirá socializar mejor con los otros miembros de su grupo y transmitirles mejor sus conocimientos como madre experta a las otras chimpancés más jóvenes.

Ésta no ha sido la primera gran oportunidad en la vida de esta chimpancé. Ella fue el primer animal que llegó al Loro Parque, después de vivir sus primeros años como animal de exhibición de un fotógrafo, que la utilizaba para hacer fotos con los turistas.

Enlaces recomendados: Premios Cine