Los loritos que no trae la cigüeña

Loro Parque utiliza la inseminación artificial para la reproducción de especies amenazadas

01.08.2013 | 02:00
Dos investigadores trabajan en el proyecto de inseminación con un loro.
Dos investigadores trabajan en el proyecto de inseminación con un loro.

A los nuevos loros que nacerán en Loro Parque no los traerá la cigüeña. Científicos de la Universidad alemana de Giessen y de Loro Parque Fundación de Tenerife han desarrollado un método de inseminación artificial pionero en el mundo por el que se ha extraído semen a más de cien especies de loros, lo que hará posible reproducir especies amenazadas o en vías de extinción.
Se trata de un descubrimiento histórico en medicina veterinaria porque abre "un halo de esperanza" para las especies de psitácidas grandes –las aves conocidas comúnmente como loros o papagayos, e incluye a guacamayos, cotorras y periquitos, entre otras– cuya supervivencia se encuentra gravemente amenazada, explica en una entrevista a Efe el biólogo David Waugh, director de Loro Parque Fundación y responsable de los proyectos de loros en el centro.
La investigación fue iniciada por el catedrático de la Universidad de Giessen, Michael Lierz, y cuenta con la financiación de Loro Parque Fundación, que alberga en Tenerife el mayor y más diverso centro de cría de psitácidas del mundo. "Por el tamaño y la alta diversidad de su reserva de psitácidas, así como la calidad de sus instalaciones, Loro Parque Fundación siempre ha sido el más indicado colaborador para llevar a cabo esta investigación", explica Michael Lierz.
El proyecto se puso en marcha con los ejemplares del centro y se ha logrado concluir la primera etapa del experimento, que consiste en desarrollar un método de recolección de semen basado en la estimulación mecánica.
Waugh precisa que en animales de gran importancia comercial se ha utilizado la técnica de la estimulación eléctrica para obtener esperma, sobre todo con las especies de granja como vacas y caballos, y posteriormente se extendió a animales salvajes en condiciones de cautividad. El biólogo explica que con los años esta técnica se empezó a aplicar a grupos de aves, como grullas, faisanes y rapaces, pero no se obtuvo el mismo éxito con las de menor tamaño sobre las que se aplicaron otros métodos, como masajes abdominales.
Estos masajes dieron buenos resultados en las especies pequeñas, como el periquito australiano común y la ninfa (una cacatúa) pero igualmente, resultó inútil para las de mayor tamaño corporal.
Entonces un investigador de la Universidad de Giessen decidió elaborar un prototipo de máquina de electroestimulación para usar en loros, sobre todo en las especies de mayor tamaño, con la perspectiva de ayudar a reproducir aquellas poco comunes o con ejemplares muy escasos en la naturaleza, y así lograr su recuperación.
Las primeras pruebas resultaron exitosas y tras obtener esperma de los ejemplares machos se procedió a 63 intentos de inseminar a las hembras, con 25 resultados positivos. Entre ellos, el primer huevo puesto mediante el uso de esta técnica, con la que ha venido al mundo un pichón de guacamayo.
El objetivo del proyecto es tratar de almacenar el esperma obtenido durante un tiempo indefinido con el sistema de criopreservación. Los investigadores ya estudian los factores necesarios para proteger el esperma durante el proceso y tras la descongelación para poder usarlo en la inseminación.
"La posibilidad de congelar esperma aumenta nuestras opciones en cuanto a la transferencia de material genético, y se podrá usar esperma de un macho para diferentes hembras de distintas colecciones en varios lugares", detalla el biólogo.

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