Galerías con cierre para ahorrar agua

Un estudiante tinerfeño crea un mecanismo de regulación para evitar las fugas de caudal

03.06.2013 | 03:00
Pablo Miguel Naveros Naveiras y Carlos Soler Liceras.
Pablo Miguel Naveros Naveiras y Carlos Soler Liceras.

El ingeniero en Obras Públicas, Pablo Miguel Naveros Naveiras propone la creación de una galería regulable con cierre en el margen del Barranco de Chejelipes, en La Gomera, como solución a la pérdida de agua que se produce en los acuíferos. En concreto, se trata del trabajo de fin de carrera que el joven tinerfeño presentó el pasado mes de enero ante un tribunal presidido por el profesor de la Universidad de La Laguna (ULL), Waldemar Llamosas Mayca, y que le valió, además de la nota de sobresaliente, el segundo premio del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas de Santa Cruz de Tenerife.

De manera general, el trabajo consiste en, una vez alcanzado el acuífero, instalar una compuerta estanca que permita extraer, exclusivamente, el agua necesaria mediante una válvula regulable, para no mermar su recarga natural. Al evitarse las pérdidas, se produciría un aumento del nivel del agua, lo que permitiría abastecer, sin necesidad de bombeo, las cotas superiores a la boca de las galerías.

La idea de este proyecto es reforzar el abastecimiento de la isla de La Gomera mediante una galería con un cierre que regule los caudales, un proyecto que podría exportarse a otras galerías existentes en las islas que, en la actualidad, no pueden regular su caudal y, una vez perforadas, tienen una salida de agua continua. De hecho, según los expertos, podría extrapolarse a todas las galerías que atraviesan diques volcánicos y que llevan un caudal.

Todos los estudios que, tanto Naveros como su tutor han podido realizar en las galerías se debe, únicamente, al apoyo privado, ya que son los que les han permitido el acceso en sus galerías para poder analizarlas y elaborar sus proyectos, afirma Carlos Soler Liceras, doctor ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y profesor de la Escuela de Ingenieros Civiles de la ULL.

La Gomera

La Gomera es, hoy en día, la isla que más agua posee, a un precio más bajo y con mayor calidad de todo el Archipiélago, debido, precisamente, a los proyectos de cierre que ya se han realizado. Aparte del propuesto por el joven ingeniero, existen ya en la Isla dos galerías regulables con cierres. La que ya abastece a la población y a los regadíos se encuentra en San Sebastián, tiene dos kilómetros de largo y lleva cinco años funcionando. En la de Valle Gran Rey, por el contrario, aún no se ha llegado al agua, ya que solo se han alcanzado los 700 metros de perforación, aclara Soler.

El proyecto presentado por Naveros tiene un coste de seis millones de euros, en concepto de la creación de la galería, y 53.000 euros por el cierre. Pero estos precios varían según el tamaño, recalca su autor. Así, para una galería de un metro de ancho por dos de alto, se podría realizar un cierre por unos 10.000 euros.

Estas cifras, que pueden parecer elevadas, son claramente inferiores, según los expertos, a lo que cuesta construir una presa, 25 millones de euros; o las desaladoras, 15 millones, más aproximadamente un euro por cada metro cúbico de agua. Por lo que, según sus palabras, no proponen solo un método más seguro y de mayor calidad, sino que también es más barato inicialmente, y en cuanto al mantenimiento, ya que, si se realiza la obra de forma correcta, no tendría por qué existir ningún tipo de gasto de mantenimiento. Lo que supondría un ahorro también para los consumidores.

Además, con este cierre se garantizaría el abastecimiento de agua durante todo el año, así como el mantenimiento de los niveles del acuífero, y se podría cuantificar, exactamente, cuál es la carga que poseen, un dato que los organismos no conocen, según los ingenieros.
Sin embargo, a pesar de los previsibles beneficios que se pueden conseguir para la sociedad, las instituciones eligen otros métodos de abastecimiento, que, según Soler, han resultado un fracaso. Tres son los pasos que se siguen en las Islas para el abastecimiento y el regadío. El primero de ellos es la creación de las presas. Esto supuso el "primer fracaso", en palabras del profesor, porque, además de que no se llegaban a llenar, se vaciaban sin aprovechar el agua. Existen claros ejemplos en las Islas sobre este caso, como la presa de Los Campitos.

El segundo paso, es la creación de las balsas. Para Soler, éste es también el segundo fracaso. La necesidad de agua de escorrentía para poder llenar las balsas y, por tanto, agua de lluvia, la llevan a no ser una buena solución, debido a la escasez de precipitaciones. En Canarias, las balsas se rellenan con el agua de los acuíferos, lo que supone la utilización de un doble mecanismo: la balsa y el acuífero. A pesar de esto, es el método más utilizado actualmente.

Por último, la construcción de desaladoras que, en islas como Fuerteventura, producen el 99% del agua utilizable. En este caso, aparte del elevado coste de la maquinaria, se necesita electricidad para funcionar, lo que supondría un gasto añadido. Todos estos procesos parecen menos beneficiosos que la instalación de cierres en las galerías. Sin embargo, los "tranques" no tienen un uso frecuente. En opinión del profesor, "a nadie se le ocurre ir a las galerías a estudiarlas". Además, el joven ingeniero también cree que hay una "mala fama" de las galerías, en parte, ocasionada por el desconocimiento sobre ellas y la falta de investigación de los técnicos. "Éstos apuestan más por las desaladoras, que son más costosas, mientras que nosotros preferimos los cierres en los acuíferos", afirma Soler.

El objetivo de Naveros es "dar a entender a los responsables de aguas de Tenerife que esta obra es más beneficiosa que las que se están llevando a cabo en la Isla". A largo plazo, la idea sería "solucionar el problema hidrológico de Canarias" y poder exportar el modelo fuera del Archipiélago.

Enlaces recomendados: Premios Cine