M. A. AUTERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Servicio de Traumatología del Hospital Universitario de Canarias (HUC) contactó ayer con los padres de Raisa, la niña de 12 años que padece raquitismo hipofosfatémico, para comunicarles que atenderán a su hija el próximo 14 de agosto para un examen exhaustivo de su caso. Asimismo, y desde el área de Admisiones les indicaron que pasaran por el hospital lo antes posible para recoger un volante de cita urgente en el Servicio de Rayos X, según relató ayer Francisco Cabeza, padre de la pequeña.
Tanto él, como la madre de Raisa, Alexandra Vdovitsyna, se mostraban sorprendidos ante este cambio de acontecimientos, y sólo en 24 horas después de que decidieran denunciar la situación que han venido soportando desde hace cuatro años, cuando su hija debería de haber sido operada para corregirle el arqueamiento de los huesos de sus piernas, uno de los síntomas de la enfermedad congénita que padece y que ocasiona un debilitamiento de los huesos al no asimilar ni calcio ni fósforo.
Las intervenciones que deben llevarse a cabo para tratar esta enfermedad de nacimiento lleva aparejado un calendario marcado por el desarrollo de los pacientes que la sufren. Así, con siete años debería haberse sometido a una primera intervención para corregir el problema de arqueo de los huesos de las piernas, una operación en la que se cortan las tibias, se corrigen su posición y se implantan unos extensores externos para obligar al hueso a crecer mientras se forma el callo óseo.
Una vez que le hicieron las analíticas la incluyeron en una lista de espera en la que estuvo durante más de tres años hasta que sus padres acudieron al Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria (Hunsc) para obtener una segunda opinión médica. Algo que se produjo y la niña fue operada rápidamente. Pero las radiografías hechas en el postoperatorio sembraron las dudas de los padres sobre el resultado.
Acudieron a Rusia, país de Alexandra y Raisa, donde en el centro Ilizarov confirmaron sus sospechas sobre la intervención y fue operada de nuevo para corregir lo hecho en el Hunsc. Cuando regresaron a Tenerife denunciaron el caso por presunta negligencia médica, algo que dicen que no gustó porque el pasado miércoles no atendieron a la niña en el HUC.
Los padres de Raisa mostraron ayer su alegría después de comunicarles que tenían cita.