LAURA DOCAMPO
SANTA CRUZ DE TENERIFE
A Harry le gustaba coger papel y lápiz y dar rienda suelta a su talento. Durante su juventud lo hacía para liberar tensiones, pero con los años y la llegada de los premios internacionales y el reconocimiento de los expertos, su nombre entró para siempre en la elite del humor gráfico español y su trabajo fue equiparado con el maestros como Mingote o Máximo. Tras 50 años de entrega al arte de la caricatura, Beuster falleció el pasado sábado, a los 79 años.
Había nacido en Tenerife el 17 de octubre de 1931. Hijo de inmigrantes alemanes, se crió en Tacoronte, donde pasó también los últimos años de su vida junto a Aída, la mujer de la se enamoró a primera vista y madre de sus cinco hijos.
Tal vez inspirado por su padre, que era un dibujante autodidacta, Harry cultivó desde muy temprana edad su afición por el dibujo, y en especial por el dibujo humorístico. En los años 50 consiguió trabajo en una empresa de exportación de tomates, en el Muelle de Santa Cruz. De aquellos años surgieron magistrales caricaturas de su jefe, sus compañeros de trabajo y postales de aquel bullicioso muelle.
En 1956 se adhiere a la Agrupación Vanguardista Hispana de Caricaturistas Personales, una asociación mítica en la que Beuster, junto a Juan Galarza, fueron los únicos representantes de Tenerife. Junto a los miembros de esta agrupación participó en multitud de exposiciones en Canarias, Península, Filipinas, Japón y EE UU.
Más tarde, Harry fue contratado en el hospital psiquiátrico Febles Campos. Su generosidad y vocación de servicio lo impulsaron a trabajar ad honoren para la rehabilitación de alcohólicos y drogadictos en talleres de laborterapia. Mientras, por las noches se ponía a dibujar las caricaturas que cada semana publicaba La Prensa, suplemento de El Día. Así pasó 23 años, en los que labró un estilo personal y vanguardista con el que supo captar el alma de miles de personajes sin llegar nunca a ridiculizarlos.
Paralelamente a su trabajo como caricaturista, Beuster también dejó su impronta como decorador en muchas cafeterías de Las Palmas, Puerto Rico y Santa Cruz de Tenerife.
Entre los muchos premios que recibió a lo largo de su extensa carrera figuran los de la Mosta Internazionale di Disegno di Ancona (Italia), en 1985, 1987, 1989,1991 y 1993. También fue galardonado en el Certamen Internacional Ciudad de Santa Cruz de Tenerife en 1991, 1992, 1993, 1996 y 1998; y el VI Salón del Humor del Círculo de Lectores (Madrid) de 1997.
Su obra fue expuesta por última vez en 2008, dentro de la muestra Humor Gráfico Canario, organizada por el Club La Opinión. En el contexto de esa exposición, el Ayuntamiento de Santa Cruz lo distinguió con la metopa de la ciudad.