ANTONIO HERRERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Un total de 27 hombres del Batallón de Helicópteros Bhelma VI, con base en Los Rodeos, partirán en pocos días, junto con dos aeronaves, un HU-10 y un HU-18, hacia tierras libanesas, encuadradas en el marco de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano (Unifil), donde permanecerán cuatro meses. Con posterioridad serán relevados por otro contingente de la misma unidad.
La misión a priori no parece tener mayores complicaciones, a pesar de que los soldados quedarán acantonados en la base española ´Miguel de Cervantes´, situada en las proximidades de la localidad libanesa de Marjayoun, cercana a la frontera con Israel.
El acto de despedida de la VIII Unidad de Helicópteros Española en Líbano (Lispuhel VIII), se celebró en el acuartelamiento que la unidad tiene en Los Rodeos.
La fuerza estaba formada para rendir honores al Teniente General, Jefe del Mando de Canarias, José Ignacio Medina Cebrián, y quedaba constituida por la compañía de honores, escuadra de gastadores, la banda de guerra de la Brigada de Infantería Ligera ´Canarias XVI´, la unidad de música de la Subinspección de Canarias, personal de la Lispuhel VIII y una sección del Bhelma VI.
Tras la revista a la formación, el Teniente Coronel Jefe del Bhelma VI se dirigió a sus hombres a los que hizo saber la enorme responsabilidad que supone para estos soldados convertirse en representantes de España en el seno de una comunidad multinacional. Recordó lo importante que supone el mantener durante todo el tiempo que dure la misión, una intachable conducta; como militares españoles, haciendo gala de disciplina, corrección, espíritu de servicio y desempeño profesional de las activiades que han de desarrollar, como miembros de Naciones Unidas, de una absoluta imparcialidad y de un exquisito tratoy respeto a la población civil y a su cultura.
A continuación, el Teniente General del Mando de Canarias quiso agradecer tanto a los soldados que parten hacia el país de los cedros como a sus familias lo que supone una misión de cuatro meses en el aspecto personal y familiar, así como la renuncia a las comodidades que todos disfrutamos en España. Agradeció José Ignacio Medina Cebrián, el sacrificio que supone para sus seres queridos por la aportación siempre callada, abnegada y sacrificada.
Todo a punto
Con este acto culminan más de tres meses de intensa preparación tanto del personal como de las máquinas que partirán hacia el Líbano. Durante todo este tiempo han realizado cursos y entrenamiento para la puesta al día y perfeccionamiento de las tripulaciones de vuelo; se ha instruido al personal auxiliar y de apoyo en tierra; y por el personal de mantenimiento de helicópteros se ha programado el material, accesorios, respuestos y planes de mantenimiento necesarios para garantizar que los helicópteros de dotación en Lispuhel VIII mantengan la máxima operatividad.
Una vez llegue la unidad a su destino comenzarán a cumplir con los cometidos que se le encomienden, destacando el apoyo por helitransporte a las unidades allí desplegadas y el apoyo médio sanitario.