LAURA DOCAMPO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Psicólogas, sociólogas, educadoras y otras trabajadoras de la Fundación Canaria para el Desarrollo Social (Fundescan) se turnaban ayer para sentarse con sus pancartas de protesta en el descanso de la escalera del edificio sindical de la calle Méndez Nuñez, en el que UGT tiene su sede en Santa Cruz de Tenerife. Llevan cuatro meses sin cobrar y sienten que el sindicato, del que depende Fundescan, les da la espalda. Lo hace con declaraciones como las que hizo el secretario general de UGT en Canarias, Juan Francisco Fonte, cuando el viernes pasado las visitó y espetó que "no entendía por qué estábamos aquí" apunta una de ellas; y también con acciones muy simbólicas, como que los sindicalistas que trabajan en las oficinas frente a las que se manifiestan cierren con llave la puerta cada vez que entran o salen. "Somos tan peligrosas que ni nos dejan ni pasar al baño", se queja María del Carmen Chico Padrón, psicóloga y educadora de la casa de acogida Madai, que ayer cerró sus puertas después de que el Cabildo tinerfeño realojara a las mujeres víctimas de violencia de género que eran atendidas allí.
Catorce años después de su puesta en marcha, Fundescan está inmersa en un proceso concursal. En 2009, se hizo público que de sus cuentas, alimentadas con dinero público, habían desaparecido casi 9 millones de euros. Según Fonte, el agujero por el que se escaparon los millones tiene que ver con "montones de pólizas de créditos contratadas a distintos bancos por valores que oscilan entre los 800.000 y 350.000 euros", y con "subvenciones que se tuvieron que devolver con intereses, porque los cursos no se dictaron, o con gastos extra que tuvimos que asumir para hacerlos con años de atraso".
Lo que reivindican los 160 trabajadores de Fundescan, que llevan encerrados desde el pasado jueves, es que se les pague lo que se les adeuda de los salarios de julio, diciembre y de todo lo de este año", y que "se tramite un expediente de regulación de empleo y nos manden al paro, para poder cobrar algo y no seguir asfixiando a nuestros familiares y amigos pidiendo dinero prestado", explica Marisela Acosta González, educadora, junto a Carmen Chico, de la casa Madai.
Fundescan ofreció entre 2008 y 2009 más de 300 cursos de formación de los que participaron 6.500 personas. En sus programas de orientación profesional para el empleo y el autoempleo fueron insertadas más de 400 personas en el mismo periodo. Para la financiación de estas actividades, la fundación cerró acuerdos con UGT y con el Servicio Canario de Empleo. Además, Fundescan desarrolló programas de atención integral a la mujer a través de acuerdos con el IASS, dependiente del Cabildo de Tenerife.
Madai y Tágara, la otra casa de acogida de la fundación, son fruto de ese acuerdo. Las dos casas cerraron ayer después de que las últimas residentes fueran realojadas en pisos tutelados. Julieta Martín, responsable de la Unidad de Violencia de Género del IASS dijo ayer sentirse "muy triste" por la situación de las trabajadoras de Fundescan. Consultada sobre la posibilidad de que el IASS absorba a las profesionales que han quedado sin trabajo, Martín lo descartó y adelantó que "la solución que se baraja es darle la gestión a otra empresa". Ese fue el camino elegido para resolver la gestión de las siete oficinas comarcales de atención a la mujer, que también estaban en manos de Fundescan y ahora han pasado a Mundo Nuevo. "El hecho de que el personal de las oficinas tuviera contrato temporal facilitó que Mundo Nuevo los absorbiera. Pero con las empleadas de las casas es diferente, porque tienen contratos fijos", añadió Martín.
"Si renuncias a tus derechos, sí te dan la carta de despido. Lo que está pasando en este sindicato es lo más vergonzoso que he visto en mi vida.", denuncia Inma Jorge Montelongo, una de las manifestantes del área de formación de Fundescan. "Ir a tu puesto y sentarte todo el día a no hacer nada te termina volviendo loca", apostilla mientras llegan otras trabajadoras de la fundación para hacer el relevo. Traen café y bocadillos para sus compañeras. "Que Dios te lo pague, porque UGT no te lo pagará", augura María del Carmen Chico.
Diario de la crisis
Junio de 2009. Asume una nueva Ejecutiva regional del sindicato, liderada por Juan Francisco Fonte. Reemplaza en el cargo a Alicia Rodríguez, a quien acusa de " mala gestión económica". Fonte anuncia que se hará una auditoria interna de Fundescan para esclarecer la situación. En julio, los trabajadores cobran sólo la mitad de sus salarios.
Diciembre de 2009. En una reunión con los trabajadores, los responsables de fundación se comprometen a que el 10 de enero pagarán lo adeudado de las nóminas de julio y diciembre.
Enero 2010. Se abre el proceso concursal de la fundación de UGT. El 12 de enero el sindicato anuncia que Fundescan está en quiebra por una deuda de 8 millones de euros en sus cuentas y un embargo de la Agencia Tributaria por 600.000 euros. Según Fonte, el presupuesto anual para este año contemplaba gastos por 12 millones de euros y preveía ingresos por sólo 9 millones.
11 de Marzo 2010. Los trabajadores inician un encierro en las dependencias que UGT tiene en la santacrucera calle Méndez Núñez.
Abril de 2010. El 15 de abril vence el plazo para presentar la auditoria de la fundación ante la autoridad judicial. En tanto, según el secretario general de UGT, los cursos de formación del sindicato se iniciarán en abril con una nueva empresa.