MIGUEL ÁNGEL AUTERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias (Cecoes 1-1-2) recibió ayer numerosas llamadas telefónicas de personas que sintieron el temblor de tierra y que solicitaban información sobre lo ocurrido. Ninguna de las alertas que se recibió en la sala del Cecoes 1-1-2 refirió avisos por daños personales ni materiales, tal y como señalaron ayer fuentes del organismo de emergencias autonómico.
El terremoto fue sentido en mayor medida en la costa este y menos en algunas zonas del norte de Tenerife, mientras que en Gran Canaria sólo fue sentido en la costa oeste y de forma muy leve.
Entre las 15:10 y las 15:45 horas, más de 250 llamadas fueron atendidas por el personal de las salas operativas del 1-1-2 en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. El mayor volumen de llamadas se registró en Tenerife, la Isla en la que más se dejó sentir el terremoto de fuerza 4 en la escala de Richter, aunque las fuentes consultadas señalaron que se produjeron varias llamadas desde la isla de Gran Canaria, concretamente de vecinos del municipio de Agaete.
Sin embargo, la mayor parte de las llamadas que se recibieron en el Centro de Emergencias fueron realizadas desde Santa Cruz de Tenerife y desde el municipio de La Laguna; en menor cuantía desde Puerto de la Cruz y Granadilla de Abona y, por último, algunas llamadas de alerta que se produjeron desde los municipios de Candelaria, Arafo, Güímar y La Matanza.
Desde el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad se confirmó que no se produjeron ni daños en las personas ni daños materiales.
El temblor que se produjo ayer tuvo su epicentro a unos diez kilómetros al sureste de la Isla de Tenerife, a una profundidad de 23 kilómetros, según informaba el Instituto Geográfico Nacional (IGN) a los pocos minutos de producirse. La lejanía y la profundidad del movimiento telúrico que, además fue de fuerza moderada, hace más que improbable que se hayan podido registrar daños.