LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Tanto en Santa Cruz como en La Laguna o en la costa de El Rosario el temblor de tierra cogió por sorpresa a los vecinos sobre las tres de la tarde.
Hay que recordar que los movimientos sísmicos son muy comunes en Canarias y se calculan que mensualmente al menos se suceden tres de ellos. No obstante, éstos son de tan baja intensidad que no suelen sentirse.
De hecho, hace precisamente dos semanas, el jueves 21 de enero, la franja marítima que separa Tenerife de Gran Canaria volvió a registrar un nuevo seísmo, éste de 2,6 grados de magnitud.
El epicentro se localizó más próximo a la costa noreste de la isla oriental, por lo que los efectos leves se sintieron más en los municipios del norte grancanario, donde algunos vecinos salieron de sus casas por el temor de un terremoto mayor, aunque tampoco se produjeron daños personales ni materiales.
El seísmo se produjo a las 21:13 horas del jueves y el epicentro se localizó a una profundidad de 32 kilómetros y en las coordenadas 28,11 grados norte de latitud y 15,86 grados oeste de longitud, según informó en su momento el Instituto Geográfico Nacional.
Este tipo de movimiento sísmico se suele localizar además en la misma zona, donde confluye una falla tectónica.