LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La borrasca que dejó hasta 270 litros por metro cuadrado en Jardina sigue haci´éndose notar en algunos caseríos de Anaga, Santa Cruz de Tenerife, porque, aunque se trabaja sin descanso, hasta hoy no será imposible llegar en coche a Valle Crispín y Valle Brosque.
Tampoco ayer se podía acceder por carretera a la zona alta del barranco de Tahodio, aunque los técnicos municipales trabajan en habilitar el acceso a este punto desde la pista que nace en Jardina. También había problemas puntuales en la entrada a Afur y en un tramo de Los Catalanes, ya que en este núcleo se puede acceder con vehículo sólo hasta la zona de la Iglesia. En cuanto a Roque Negro, es viable el acceso por carretera con todoterrenos a falta de que se reparen los destrozos en la vía.
Hasta las zonas incomunicadas, los servicios de Protección Civil del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife está trasladando víveres y enseres de primera necesidad en helicópteros. También se puede acceder a pie y personal de Cruz Roja está prestando apoyo médico a personas mayores que tienen afecciones leves.
Ayer el propio alcalde, Miguel Zerolo y el concejal de Bienestar Social, Ignacio González, se trasladaron hasta los Valles para oír las peticiones de los vecinos, que reclaman, sobre todo, que se restablezca el servicio de abastecimiento de agua.
El suministro de agua se ha restablecido en todos los caseríos de Anaga, salvo en Valle Tahodio, Valle Brosque, Valle Crispín, Afur, Benijo y Las Casillas , informó la Empresa Mixta de Aguas de Santa Cruz de Tenerife (Emmasa).
Respecto a Valle Brosque y Valle Crispín, con una población de 250 habitantes aproximadamente, Emmasa afirma que el depósito y la red que utiliza la zona han sido parcialmente dañados. El personal de Emmasa no ha podido acceder a la zona por estar aún cortada la vía de acceso.
En Valle Tahodio, con una población de entre 200 y 250 habitantes, el canal que suministra a la zona quedó gravemente dañado por el arrastre de escombros provocado por el temporal y las obstrucciones posteriores. Ayer se comenzó a restablecer el abastecimiento parcialmente, consiguiéndose en toda la cota baja de Valle Tahodio.
La zona de Afur con entre 250 y 270 habitantes continúa sin abastecimiento. La carretera de acceso a Afur sigue cortada. El depósito de Roque Negro, que suministra agua a Afur, así como la red de abastecimiento, han sido severamente dañadas por el temporal.
En Taborno, con 250 habitantes aproximadamente, se ha reparado la avería y restablecido el abastecimiento y la zona de Taganana, con 2.000 habitantes, también ha restablecido el suministro, salvo en los caseríos de El Lomo y Azanos, donde se continúa trabajando y se espera normalizar la situación en las próximas horas.
Benijo con 120 personas aproximadamente, continúa sin suministro. El personal de Emmasa continúa trabajando para restablecerlo. Entre las prioridades para ayudar a las familias incomunicadas, la Unidad de Montes capitalina ha puesto en funcionamiento dos emisoras de radio para mantener la comunicación con ambos núcleos.
Conviene recordar que, en el primer viaje del helicóptero comisionado por el área de Seguridad Ciudadana y Vial del Ayuntamiento santacrucero, se enviaron dichas emisoras, 1.700 litros de agua embotellada, velas, pilas y dos grupos electrógenos. Aunque si las previsiones de los técnicos se cumplen, este tipo de suministro se podrá hacer a través de los accesos provisionales vía terrestre en los que ayer aún se estaba trabajando.
Luz. De los algo más de 500 clientes que la Compañía Unelco-Endesa tiene en Anaga, la noche del martes se recuperaron aproximadamente la mitad, a medida que a los operarios se les facilitaba el acceso, en condiciones de seguridad, a donde están ubicadas las más de una docena de estaciones transformadoras que abastecen a este núcleo residencial de la capital tinerfeña.
Durante el día de ayer se trabajó hasta culminar la reparación de todas las averías de la red de media tensión de la zona y normalizar totalmente el suministro a los 250 clientes que faltaban, según se informa en un comunicado.
Cuatro días después de la borrasca que dejó hasta 270 litros por metro cuadrado en zonas como Jardina, las zonas más retiradas del Macizo de Anaga no se han podido recuperar al disponer de unas infraestructuras deficitarias y de unos accesos precarios. Ahora, la prioridad es proveer a esta población de los servicios básicos.