LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, señaló ayer que el coste aproximado de los daños que el temporal ha provocado en la Isla, y ello sin contabilizar las afecciones a viviendas y vehículos personales, asciende a 11,3 millones de euros. Además, el presidente insular anunció el fin de la emergencia por la borrasca, que ha afectado a la provincia occidental desde el sábado, aunque también criticó la labor de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), a la que acusó de errar en las previsiones, ya que la cantidad de lluvia que cayó duplicó la de sus predicciones.
Melchior señaló que la previsión de 120 litros por metro cuadrado en 12 horas no se correspondió con lo que, finalmente, registraron los pluviómetros, aunque también reconoció que esto ocurrió sólo en determinados puntos de la Isla y que la frecuencia histórica de temporales de ha multiplicado por 10 en Tenerife. Además, destacó la labor de coordinación de los equipos de trabajo y la buena respuesta de los barrancos, pese al evidente malestar que hay en el barrio santacrucero de María Jiménez por el desbordamiento de El Bufadero.
Asimismo, ayer informó de que ya están operativas casi todas las carreteras de la Isla afectadas, excepto la dorsal que sube al Teide (TF-21), por problema de derrumbe y heladas; la TF-136, en la zona de Afur; y la TF-436, que va desde Buenavista a Santiago del Teide
El presidente insistió en que los daños del temporal se han debido a la falta de precisión de las estimaciones meteorológicas y aseguró que "no hubiese habido ningún problema" si las previsiones hubiesen sido correctas. Por ello, resaltó la "absoluta necesidad" de instalar el segundo radar, con el que "analizar el desarrollo vertical de las nubes".
Sin embargo, la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, rechazó las afirmaciones de Melchior y aseguró que las predicciones del temporal que ha hecho la Aemet han sido exactas y recordó que, además, se realizaron varios avisos desde la semana pasada. Sobre la importancia del segundo radar meteorológico y la reparación del que ya existe, señaló que no afecta a las predicciones.
Durante su visita al núcleo tinerfeño de Tabaiba (El Rosario), para valorar los daños que el agua provocó sobre decenas de casas, Espinosa manifestó que Melchior "dice eso, pero reconoce que, aunque las previsiones hubiesen sido exactas, no se hubiera podido evitar".